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Sección: Cd. Victoria / Comunidad
Joven de Reynosa vive para contarla tras quemarse
La atención médica en la Unidad de Cuidados Intensivos para Pacientes Quemados de la Fundación Michou y Mau salva la vida del reynosense
Por: Staff HOYTamaulipas/Ciudad Victoria
12/01/2013 | Actualizada a las 16:40h
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Ciudad Victoria, Tamaulipas.- “No, ya no voy
a ser el mismo de antes”, exclamó Jesús Michel Infante Morales al despertar de
la inconsciencia total causada por las quemaduras de segundo y tercer grado y
el impacto de una placa de concreto de más de ocho toneladas que lo aplastó.
Originario de Reynosa, el joven de 27 años de edad narra de cómo logró superar del
trance emocional y físico del desafortunado incidente que el mismo ocasionó al
dejar prendida la estufa y luego de un rato regresar y encenderla provocando un
fuerte explosión que derrumbó las cuatro paredes de su casa, cayéndole el techo
encima.
Infortunio sucedido el 14 de diciembre
del 2011 y que gracias a la intervención del equipo médico, trabajo social y
administrativo de la Unidad de Cuidados
Intensivos para Pacientes Quemados de la Fundación Michou y Mao de esta capital
logró salvarle la vida y ayudarle en su rehabilitación física y mental.
Institución benemérita a la que fue trasladado un día después de esa fatídica
fecha, en donde se procedió a colocarle intubación orotraqueal, vigilado y
recibiendo los cuidados de higiene y movimientos necesarios para evitar
complicaciones en la piel.
Los médicos especialistas le daban un porcentaje mínimo de posibilidad de vida;
empero, gracias a los avances tecnológicos, equipo quirúrgico que cuenta la
institución y la constante capacitación del personal, salió avante este
paciente.
Durante la entrevista a la cual lo acompañó su padre Lorenzo Álvarez Balboa,
Jesús observa insistentemente las fotografías del gobernador de Tamaulipas, Egidio
Torre Cantú y de la señora María del Pilar González de Torre, montadas a los
extremos del logotipo de la Unidad Médica a la que asiste aún para seguimiento
de la evolución de su salud.
“Nunca me imaginé que iba a poder caminar, que podría mover mis manos, moverme,
poder trabajar, hacer lo que hacía antes, de hecho yo me miraba y me decía, no
ya no voy a quedar igual como era”, cuenta de forma solloza.
Da pauta a su relato para agradecer profundamente a la señora Ana María Torre
de Morris, presidenta de Michou y Mau Tamaulipas, por todas las atenciones que
tuvo para él y su padre y a todo el personal que conforma esta institución por
animarlo a salir adelante.
“Fue mucho lo que me ayudaron ellos, es por eso que me levanté, sino me hubiera
quedado ahí porque las quemaduras fueron en todo el cuerpo, lo que me
inmovilizó”, indicó al recordar sus deseos de ya no vivir.
Comenta que la psicóloga “Juanis”, como la llama cariñosamente, fue muy
importante en sus deseos de vivir, gracias a que sus terapias le dieron
esperanza que sí puede cambiar y mejorar las cosas.
“Miraba mis manos, me miraba a mí mismo y no podía verlas y, bueno, uno piensa
que va a quedar uno así toda tú vida y
ella era la que me levantaba el ánimo y ella me decía: vas salir de esto”.
Voltea la mirada y ve a su padre, extiende la mano para tocar la de él, a punto
de llorar, expresa el orgullo de contar con una persona que siempre ha estado a
su lado y que en estos momentos difíciles nunca se despegó de él.
El que estuvo siempre aquí a mí lado fue mi padre, él siempre estuvo a mí lado,
nunca se despegó de mí…
Convencido de que no es providencial solamente esta nueva oportunidad de seguir
adelante, refiere el trabajo del gobernador de Tamaulipas, Egidio Torre Cantú,
quien fue, señala, la llave maestra que le abrió todas puertas para restablecer
su vida.
“Nunca me imagine que existieran este tipo de ayudas, que las brindaran”,
puntualiza, indicando que hoy valora más su vida y que rumbo va a seguir.
Don Lorenzo Álvarez Balboa no tenía mucha fe en que su hijo se salvara: Pensé
que de un momento a otro se moría, pero gracias a Dios primero, me abrió todas
las puertas”.
Dijo que al principio se sentía en un atolladero, pero luego de la respuesta
que dio el mandatario Egidio Torre Cantú a sus escritos de ayuda y a la visita que le hizo la señora Ana
María Torre de Morris, terminó su preocupación por el aspecto económico y de
servicios de distintas instituciones gubernamentales que en todo momento lo han
apoyado.
“Ella nos dijo que no me preocupara, que todo iba a salir bien y me dio todo el
apoyo a donde iba”, agradeció llorando por todas las bondades para recuperar la
salud de su hijo.
Señaló que en particular tiene un sentimiento muy grande hacia el gobernador y
su gente, porque sin ser nada de ellos, metieron las manos por ellos.
“Un gobierno muy humano que está ayudando a toda la gente. El que no lo ve es
porque no se acerca. Nos damos cuenta hasta cuando uno tiene necesidad”,
celebra don Lorenzo quien invita a la ciudadanía acercarse al gobernador quien siempre da la mano.
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