Por: Melitón Guevara Castillo10/01/2013 | Actualizada a las 15:02h
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Uno
de los ejes centrales de la política gubernamental de Egidio Torre López va encaminada
a crear más y más empleos con mejores salarios; y por otra parte, cuando Ramiro
Ramos entrega la plataforma electoral del PRI, ante pregunta de los reporteros,
advierte que la necesidad más sentida, mas demanda por la población es
precisamente más empleo. Con estas premisas nos enteramos que en México hay 13
millones de personas que viven en la extrema pobreza. La
pobreza es una realidad en México, Tamaulipas y en su capital Victoria. Ayer
Javier Guerrero (Subsecretario de Desarrollo Urbano y Ordenación del Territorio
de la SEDESOL) describió la situación: hay 13 millones de mexicanos en pobreza
extrema, en 2 años se incremento 1.3 millones y, lo más grave, lamentable, es
que el 93% de esta población no tiene acceso a un sistema de protección
especifico. En el
caso de Tamaulipas la situación es la siguiente: el año pasado la SEDESOL
estatal, que manejaba Alejandro Ostos, reconocía la existencia de 183 mil 184
personas en extrema pobreza, con la aclaración de esta población (en extrema
pobreza) creció 1.5% por encima de la población total. Y en el caso de la
capital, Victoria, para unos son 16 mil y para otros 25 mil. El caso es que hay
pobreza extrema. Aquí
es donde entra la cuestión de los votos. “Solidaridad” fue el programa que se
estableció con Carlos Salinas de Gortari; siempre se pensó que, con este
programa, el propósito era electoral, es decir, identificar y movilizar a la
gente. Su equivalente lo manejo Josefina Vázquez Mota y logro, con algunas
dificultades, que Felipe Calderón se convirtiera en Presidente: y fue con
“Oportunidades”, “Setenta y más”, entre otros, los programas sociales
utilizados por el PAN para hacer triunfar a sus candidatos. Hay
una certeza: en la elección federal reciente, donde el PRI tuvo una estrepitosa
derrota, los que operaron fueron los delegados federales. Las denuncias se
hicieron, por lo regular, en términos periodísticos. No hicieron nada que otros
partidos políticos hacen; los candidatos panistas, vaya pues, ni siquiera
hicieron campaña y de ahí, entonces, nace una disyuntiva: los delegados
federales hicieron bien su trabajo político, electorero pues, o de plano, como
dicen algunos panistas, ganaron porque el electorado está harto del PRI, porque
hubo voto de castigo, en contra. Con
estas circunstancias, luego entonces, cuando uno se pregunta, ¿Qué sucederá en
la elección local del próximo 7 de julio?, la respuesta va en consonancia con
las disyuntivas del comportamiento de los electores: si los votos para el PAN
fueron por la “operación” de los delegados federales, hagan de cuenta que ya no
los tendrán para el día de la elección, poco a poco van “renunciando”; y si fue
voto de castigo para el PRI, nada impide que se vuelva a manifestar…entonces,
se repetiría la derrota del PRI. Hay,
de todos modos, una coyuntura distinta: Ramiro Ramos apuesta, proclama, que un
factor positivo es el papel que está haciendo el gobierno de Egidio Torre
Cantú: que hizo cambios, que reformo la administración pública, y pidió a sus
colaboradores que hagan su trabajo bien, que salgan de sus oficinas y vayan con
la gente, que los escuchan, que conozcan sus necesidades…Homero de la Garza
atiende perfectamente la instrucción. Comentarios:
meligue@prodigy.net.mx
Melitón Guevara Castillo.
Licenciado en Administración Pública (UAT), Doctor en Comunicación y Periodismo (Universidad de Santiago de Compostela).
Profesor Emérito de la UAT. Líder del Grupo de Investigación “Democracia y Comunicación Política” de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales (Victoria, Tam.,).
Representante en Tamaulipas de la Red Nacional de Investigadores de la Calidad de la Democracia.
Escribe la columna política DESDE ESTA ESQUINA, desde 1984 en El Diario de Cd. Victoria y actualmente en Hoy Tamaulipas.
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