Por: Luis Lauro Carrillo08/01/2013 | Actualizada a las 09:53h
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La reaparición del Ejército Zapatista de Liberación
Nacional, coincidió con el fin del ciclo maya de la cuenta larga, realizada con la
marcha de quince mil zapatistas en San Cristóbal de las Casas, Chiapas,
otros veinticinco mil en Palenque, Altamirano, Ocosingo y las Margaritas, que forjó el retornó
del zapatismo al escenario político nacional
Esta vez el EZLN marchó sin armas, compuesto por hombres, mujeres y niños que
desfilaron pacíficamente y en silencio por las ciudades que ocuparon aquel 1ºde enero de 1994, cuya
presencia constituye un recordatorio al nuevo gobierno encabezado por el
presidente Enrique Peña Nieto respecto del problema no resuelto de la cuestión
indígena.
Los tres comunicados
del 1 de enero del Comité Clandestino Revolucionario Indígena (CCRI) del EZLN tienen
entre otros objetivos:
Reafirmar la presencia del zapatismo como organización política y social en
Chiapas; tomar posición frente al nuevo gobierno del PRI y Peña Nieto,emplazar al nuevo
gobierno federal o
reincide en la política contrainsurgente o reconoce y cumple sus compromisos
elevando a rango constitucional los derechos y la cultura indígenas contenidos
en los Acuerdos de San Andrés.
Recuperar un papel dirigente en el Congreso Nacional Indígena; Anunciar la
reasunción de los vínculos con las agrupaciones que en su momento se integraron
al zapatismo a través de la Sexta Declaración de la Selva Lacandona y La Otra
Campaña; buscar la vinculación con los nuevos movimientos y organizaciones que
han aparecido en el periodo más reciente.
Como al Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad y al #YoSoy132; Cabe recordar que el entonces presidente Vicente Fox, fue quien
envió la iniciativa de reforma constitucional para los derechos y la cultura indígenas elaborada por
la COCOPA al
Poder Legislativo, con base en los acuerdos de San Andrés, la cual fue hecha a
un ladoy se aprobóuna reforma constitucional en materia
indígenadiferente, traicionandolos referidos acuerdos de San Andrés.
Hoy, el EZLN
refrenda frente al gobierno de Peña Nieto, su presencia social, realiza
anuncios espectaculares, penetra en el flirteo y la luna de miel del presidente
con diversos sectores de la sociedad política. Aspira cubrir el vacío dejado
por la izquierda social, favorecido por el descredito de los medios de
comunicación masiva y la amplia difusión de las redes sociales.
Por otro
lado no se puede soslayar ni desconocer que la ausencia del zapatismo en los
últimos seis años, lo alejó de muchos de los grupos que en 2006 se integraron a
la Sexta Declaración de la Selva Lacandona, o bien éstos se debilitaron o
disolvieron.
Está visto
que los ataques a López Obrador por el sub Marcos y el mutis sobre la Política
sangrienta de Felipe calderón sembraron en muchos grupos activistas la
desconfianza en el zapatismo, y en particular de Sebastián Guillen Vicente,
como factores reales de la transformación social, política y económica del país.
Ahora bien
superar esas contradicciones y encontrar los puntos de convergencia con las
nuevas expresiones del movimiento social de izquierda será el desafío inmediato
para el zapatismo. Está claro y no hay lugar a duda de que, en el escenario del
gobierno peñanietista los indígenas del sureste y sus aliados en todo el país
serán de nuevo actores políticos a los que no se debería ignorar ni subestimar.
De ahí que para
el EZLN son propicias para la acción política las condiciones actuales de
desigualdad, pobreza, marginación y exclusión que prevalecen para amplios
grupos sociales mayoritarios del país, que no sólo se han agravado sino que a
ellas se han agregado la inseguridad y violencia delincuencial, que completan
el cuadro de un Estado prácticamente fallido
Por tanto la
prolongada desaparición de los zapatistas de la escena nacional provocó que en
los últimos seis años ninguna fuerza del sistema político, llámese gobierno
panista, PRI, perredismo o el grupo lopezobradorista, no hicieron alusión
alguna en su discurso al zapatismoni a
los pueblos indígenas.
En
definitiva la
reaparición del EZLN y los comunicados del Comité Clandestino Revolucionario
Indígena constituyen una demostración de la fortaleza de este movimiento surgido
de las luchas de liberación nacional y manteniendo sus demandas de reivindicación
y autonomía indígena. El sub Marcos, ajeno a los chantajes de los políticos se
mantiene en la selva de Chiapas, esperando con paciencia a que las autoridades
sepan dialogar.
Analista político, autor de la columna Cuestión Pública publicada en el periódico de La Verdad de Tamaulipas, en el portal digita HOYTamaulipas, entre otros
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