Por: Alberto Guerra Salazar03/01/2013 | Actualizada a las 22:28h
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En
una reciente colaboración periodística, Angel Guerra sugirió que los candidatos
del PRI a alcaldes enriquezcan la propuesta que encarnan ante el electorado,
con candidatos a síndicos y regidores que sean también ciudadanos de valía,
vocación de servicio, honestos y con capacidad de gestoría, suficiente para
empujar soluciones para la problemática social cotidiana. Muy
bien pero existe un problema. Las planillas no las definen ni el candidato ni
el partido, sino los grupos políticos de cada lugar que cobran de ese modo su
cuota de poder o la anuencia a cambio de no haber podido poner candidato a
alcalde. Un
ejemplo. Si un sector partidista determinado no consigue que designen candidato
a alcalde a uno de los suyos, recibe como compensación posiciones en el
cabildo, sean síndicos o regidores o ambos. El caso es tenerlos contentos y
cumplir así la Operación Cicatriz. En
estas condiciones es imposible imaginar que un candidato a alcalde tenga la
libertad o potestad de decidir quiénes irán en su planilla en calidad de
candidatos a síndicos y regidores. Es suficiente premio que encabece la
planilla como para que todavía le permitan intervenir en su confección. Esa
es una amarga experiencia que vivió en carne propia el agente aduanal de Nuevo
Laredo don Leopoldo Garza Benavides durante el sexenio del médico Emilio
Martínez Manautou pues él recibió en Ciudad Victoria el beneplácito para ser
candidato a alcalde durante el trienio 1981-1983. El
señor Garza Benavides recibió instrucciones de regresar a Nuevo Laredo para
conversar con el dirigente cetemista Pedro Pérez Ibarra a efecto de informarle
de la decisión del PRI y de conseguir su anuencia. Pérez
Ibarra no se declaró sorprendido por la nominación pero atajó a Leopoldo Garza
Benavides cuando le extendió el papel donde había escrito los nombres de sus
propuestas para candidatos a síndicos y regidores. --“No
se moleste”, replicó con sarcasmo el viejo cacique político, “yo me encargo”,
al momento de sacar de la chistera su propia lista de candidatos. Pérez Ibarra
detentaba el poder municipal y nadie le discutía su autoridad para poner hasta
a un velador. Como
era un hombre desprovisto de apetitos políticos, concentrado en sus negocios
personales que le tenían resuelto su problema económico, don Leopoldo Garza
Benavides rechazó la invitación a ser candidato a presidente municipal y dio
lugar a una deplorable historia política en Nuevo Laredo. (Surgió
como candidato emergente Jesús Cárdenas Duarte que hizo un triste papel como
alcalde títere de Pérez Ibarra y la corrupción llegó niveles inconcebibles al
grado de que el gobierno del Estado intervino la tesorería municipal para
impedir que siguieran produciéndose las irregularidades). Muchas
anécdotas se produjeron durante ese triste episodio: durante la campaña, una
señora increpó a la esposa del candidato Cárdenas Duarte en el sentido de que
si era cierto que era él aficionado a las bebidas alcohólicas. --“Aficionado,
no, es un profesional” habría respondido la dama. El
tesorero municipal de la época se llama José Gerardo Rodríguez Herrera. Pérez
Ibarra fue señor de horca y cuchillo en Nuevo Laredo durante muchos años y
ejerció un cacicazgo que castró políticamente a algunas generaciones. Manejaba
a su arbitrio el Ayuntamiento, ponía candidatos hasta a la diputación federal y
no había quien osara oponerse a sus designios. Su
poder político declinó cuando el médico Felipe Garza Narváez llegó a Nuevo
Laredo como delegado especial del PRI con la consigna específica de impedirle
que perpetrara un albazo que le permitiera erigirse como candidato a presidente
municipal. Gobernaba
en Tamaulipas Américo Villarreal Guerra y Pérez Ibarra tuvo qué rendirse ante
la astucia política de Garza Narváez que lo encajonó con la disyuntiva de que
hablara telefónicamente con su compadre Fidel Velázquez para que le preguntara
si tenía su permiso para desafiar a las autoridades políticas locales. Pero
esa es otra historia. Angel Guerra cree que la democracia a la mexicana es
perfecta y por eso recomienda que las planillas de síndicos y regidores se
hagan al gusto del candidato a presidente municipal. La
realidad es que a veces hasta el PRI pierde la autoridad o fuerza para poner
candidatos a alcaldes, ya no digamos las planillas. Ha ocurrido en San Carlos,
Camargo y ahora asoma esa posibilidad en Río Bravo. Algunos
aspirantes adoptan una actitud prudente y guardan para mejor ocasión sus
pretensiones políticas, esperando que el PRI resuelva cómo va a manejar la
situación específica surgida en Río Bravo. Una
buena noticia es que ayer entró en vigor el decreto que desaparece a la
Secretaría de Seguridad Pública y concentra sus funciones en la Secretaría de
Gobernación de Miguel Angel Osorio Chong, en una medida encaminada a establecer
estrategias que resuelvan verdaderamente el problema de la violencia. Un
efecto automático que tendrá la medida es que las entidades federativas
adoptarán la reforma y corregirán las deficiencias locales que tiene esa
dependencia, en Tamaulipas, en manos de Rafael Lomelí Martínez. Cambiamos
de tema para avisar que hoy es el Día del Periodista y algunos funcionarios se
molestan en celebrarlo. En Matamoros, el alcalde Alfonso Sánchez Garza pondrá
hoy temprano la primera piedra de la ampliación del edificio de la Asociación
de Periodistas. Por
la noche asistirá a la toma de posesión de Miguel Garay como dirigente de esta
asociación y más tarde, Sánchez Garza será el invitado de honor en otra cena
del gremio, éste encabezado por Mario Díaz, de Comunicadores Unidos. También
en Matamoros, la arquitecta Silvia Guerra, presidenta del DIF municipal,
dispuso el reparto masivo de cobijas entre familias vulnerables, para darles un
alivio a sus necesidades en este temporada de bajas temperaturas. En
Nuevo Laredo, la autoridad municipal que representa el alcalde Benjamín Galván
Gómez encabezará hoy a las 9:30 horas una ceremonia donde premiará a los
decanos del periodismo fronterizo y por la noche ofrecerá una cena a los
comunicadores en la sala “Sergio Peña” de la antigua aduana. Ayer,
Benjamín atendió en el palacio municipal de Nuevo Laredo a grupos ciudadanos
que acudieron a saludarlo con motivo de año nuevo y a expresarle parabienes.
Uno de estos grupos era de organizaciones del PRI encabezados por el señor José
Alberto Ramos Zapata. A
todos estos ciudadanos les expresó el jefe de la comuna su mejor disposición
para redoblar esfuerzos en 2013 para consolidar el progreso y el desarrollo de
Nuevo Laredo. Destacaron
en el grupo del PRI el dirigente cetemista Francisco Martínez Cortez, el del Movimiento
Territorial Arnulfo Tejada Lara y el del grupo de mujeres Verónica Flores
González. En
Río Bravo, el alcalde Juan Diego Guajardo Anzaldúa se reunirá con la tropa
periodística para compartir el almuerzo en el Salón victoria, en un evento en
el que refrendará su respeto por la función del periodista. En
un mensaje emitido el 24 y el 31 de diciembre, Juan Diego y su esposa Rosalva
Viera expresaron su disposición de seguir trabajando a favor de las familias de
Río Bravo, contando con el apoyo del Gobernador Egidio Torre Cantú y de su
esposa la señora María del Pilar González. Por
su parte, monseñor David Martínez Reyna oficiará hoy la tradicional misa del 4
de enero en honor de los comunicadores sociales, en la catedral de Ciudad
Victoria, a las 11:00 horas. Felicitaciones
a los colegas y los mejores deseos a los compañeros y amigos que enviaron
mensajes, como Juan Alejandre, Rossy Zertuche, Luis Lauro Carrillo. Correo
electrónico: albertoguerra65@hotmail.com
Alberto Guerra Salazar, autor de la columna Crónicas Políticas, colabora en diversos medios de comunicación en el Estado.
Además es propietario de la Agencia de Noticias ASI
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