Por: Alberto Guerra Salazar01/01/2013 | Actualizada a las 14:45h
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CIUDAD VICTORIA, (ASI).-- Abre
Estados Unidos el año nuevo cayendo a plomo en un precipicio fiscal por culpa
de los políticos que no pudieron o no quisieron ponerse de acuerdo para evitar
lo que el Presidente Barack Obama llamó una lesión a la economía auto-infligida. Precipicio fiscal. Así se le llama en Estados Unidos a la
crisis económica derivada del déficit del gobierno, que tiene menos dinero del
que debe de gastar. La solución que aporta Obama y su partido Demócrata es
subir los impuestos a los millonarios. Los republicanos se resisten a esta medida y empujan un
aumento impositivo que impacte pero a la clase media. Los observadores hacen notar que México sufrirá un efecto
rebote por culpa del precipicio fiscal estadounidense, algo así como las repercusiones
del “catarrito” diagnosticado por el simpático gordito Agustín Carstens que
casi mata de neumonía a la economía azteca. El debate para salvar el riesgo del abismo fiscal se
produce en el senado pero demócratas y republicanos son obstinados e intransigentes
pues se niegan a hacer concesiones para llegar a un acuerdo. Si finalmente no convienen ambas partes una solución, se
producirá un aumento automático en los impuestos así como recortes en los
programas gubernamentales, como el Seguro Social y prestaciones al desempleo. Los ciudadanos estadounidense siguen con atención los
pormenores de esta confrontación política porque saben, SABEN, que ellos son la
parte interesada de esta pelea entre gigantes y que a la postre pagarán las
consecuencias del choque de trenes. Esa es la diferencia entre los súbditos del Tío Sam y los
habitantes de México, que ellos tienen un modelo político que los mantiene
informados de asuntos de interés público, en tanto que los aztecas vivimos como
en los tiempos de los aztecas, cuando regía el tlatoani y se le debía sumisión
absoluta. Obama usó el viernes un lenguaje llano, franco, severo,
en su declaración dirigida al Senado para urgir una solución. Dijo
textualmente: “Estados Unidos va a crecer en 2013 siempre y cuando la
política no se interponga en el camino del progreso”. Usando un tono francamente auto-crítico, el Presidente
estadounidense advirtió que “los estadounidenses están perdiendo la paciencia
ante la incapacidad de los políticos para ponerse de acuerdo sobre lo que todos
dicen desear”. Hermosa declaración. Un Presidente que se coloca por
encima de su propio partido para arremeter contra la clase política de su país
porque sus integrantes, demócratas y republicanos, pelean por defender posturas
grupales antes que pensar en el bienestar de la colectividad. Nada qué ver con la clase política mexicana. Hemos tenido
aquí en la historia reciente del país crisis tras crisis sin siquiera estar
enterados por encimita de las circunstancias que las produjeron, de los nombres
de los culpables, de los beneficiados. La intuición ciudadana, su percepción, es que los
políticos todos son rateros, deshonestos, inescrupulosos, innobles, egoístas. Ejemplos al canto. En 1982, el Presidente López Portillo
emitió un decreto que “nacionalizó” la banca comercial. Pero no se atajó la
especulación ni se metió a la cárcel a los saqueadores de dólares ni se
castigaron otras prácticas ilícitas llamadas de cuello blanco. En 1990, Salinas de Gortari revierte la “nacionalización”
de la banca al vender en los oscurito las instituciones crediticias a amigos,
socios e incondicionales, la mayoría inexpertos en el manejo de este tipo de
negocios llamados como los casinos porque “la casa nunca pierde”. Ese mismo año se creó el FOBAPROA (fondo bancario de
protección al ahorro) mediante el cual el gobierno rescató a los dueños de los
bancos de una bancarrota colectiva inducida por ellos mismos al otorgar
créditos sin respaldo hipotecario y otras prácticas irregulares. El gobierno convirtió en deuda pública el enorme,
extraordinario, cuantioso, incalculable, impagable mundo de billetes que los
inmorales banqueros convirtieron en humo y que desde entonces están pagando los
mexicanos y lo seguirán haciendo sus descendientes hasta la consumación de los
siglos. Luego vino “el error de diciembre” (1994), más
devaluaciones, rescates, fugas de dólares, sin olvidar la venta a precio de
remate de bienes del Estado mexicano como Teléfonos de México, la industria
minera y siderúrgica, ferrocarriles, etcétera. Y no ha habido ni entonces ni ahora, “representantes
populares” que se opongan al saqueo de los bienes nacionales, vaya, que ni
siquiera se preocupen por mantener informados a los mexicanos de los alcances
de estas sistemáticas agresiones a la nación. (Cuando se produjo el FOBAPROA, Felipe Calderón era
coordinador de la bancada federal panista en la cámara de diputados y apoyó con
singular alegría el decreto respectivo). Por cierto, el periodista Jorge A. Chávez Preza,
especialista en temas financieros, opina que existe una estabilidad
macro-económica que desafortunadamente no se refleja en los bolsillos de los
hogares. Agrega Chávez que durante el sexenio de Calderón Hinojosa
los alimentos encarecieron en un 48 por cientos. Las comparaciones son odiosas, pero reveladoras. La clase
política mexicana está en pañales pero no por ignorancia sino por conveniencia
propia. No ve ni oye pero bien que cobra. Por cierto, ante la ausencia de diputados federales
tamaulipecos que informen a los ciudadanos de la Reforma Laboral, el Colegio de
Contadores Públicos de Ciudad Victoria ofrecerá el sábado 5 de enero una
conferencia sobre el tema, impartida por un especialista. Por supuesto, el
acceso es de paga. En otros temas, el alcalde de Nuevo Laredo Benjamín
Galván Gómez anunció que este año se intensificará el programa de pavimentación
de calles con concreto hidráulico, para darle más certeza de duración en
beneficio de los vecinos. Agregó que gracias al apoyo del Gobernador Egidio Torre
Cantú, el Ayuntamiento podrá atender el listado de solicitudes que han hecho
colonias citadinas para que se les incluya en el paquete de pavimentación a
base de concreto hidráulico. La dirección municipal de Obras Públicas de Nuevo Laredo
contempla obras adicionales a este tipo de pavimentación, tales como reposición
de tomas de agua potable y descargas de drenaje sanitario así como pintura en
las guarniciones, nomenclaturas y señalización. También mirando hacia el futuro, el presidente municipal
de Matamoros Alfonso Sánchez Garza declaró que 2013 será el año del
fortalecimiento y desarrollo porque los anima el ejemplo del ingeniero Torre
Cantú, de concretar proyectos de inversión y de acelerar el ritmo de las obras
de infraestructura. Sánchez Garza agregó que los avances conseguidos en el
desarrollo de Matamoros es el mejor acicate para redoblar este año los planes
de trabajo que se transformen en más espacios para la convivencia familiar,
entre otras cosas. Se declaró convencido de que las oportunidades están a la
mano para convertirlas en mejores metas a conseguir en beneficio de Matamoros.
“Vamos bien y nos va a ir mejor”, dijo. Mañana, dos temas: ¿Por qué no puede ser Salvador Treviño
Garza candidato en Matamoros?, y, Prueba de fuego para Ramiro Ramos Salinas. Correo electrónico: albertoguerra65@hotmail.com
Alberto Guerra Salazar, autor de la columna Crónicas Políticas, colabora en diversos medios de comunicación en el Estado.
Además es propietario de la Agencia de Noticias ASI
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