Por: Luis Lauro Carrillo31/12/2012 | Actualizada a las 09:29h
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El tiempo
en sí es una medida artificial creada por el hombre para organizarse.
Tanto pasado, como presente y futuro son nociones artificiales del hombre, por
lo que existen diversas formas de medir el tiempo.
De hecho el tiempo permite ordenar los sucesos en secuencias,
estableciendo un pasado, un futuro y un tercer conjunto (presente)
de eventos ni pasados ni futuros respecto a otro. En mecánica
clásica esta tercera clase se llama "presente" y está formada por
eventos simultáneos a uno dado.
Conviene señalar que en el tiempo
real el pasado no existe, es solo memoria, una conjunción de datos, historia y
nada más. El futuro tampoco existe, porque no ha sucedido, es algo que puede pasar, no se
puede viajar a lo que todavía no existe y el presente es solo una percepción
del hombre, del momento.
Cabe decir que los pueblos del mundo se dieron cuenta de
que, trascurrido cierto tiempo, las estaciones solares repetían su cauce
luminoso. Los cultivos volvían a crecer y las lluvias retornaban para regar las
nuevas semillas.
¿A qué viene todo lo anterior se preguntará
el lector?
Viene a colación por
el inicio del nuevo año 2013, festividad que se ha celebrado desde la antigüedad en
todas las culturas o civilizaciones alrededor del planeta pero, el mes de enero
no siempre ha sido el primer mes del año o ciclo anual.
De ahí que existan diversas
celebraciones del año nuevo occidental, chino,
hindú etc., de acuerdo a los calendarios gregoriano, lunar y Shalivahan Shaka, respectivamente.
Sobra decir que el
comienzo de un nuevo año trae consigo el inicio de un nuevo ciclo, una
renovación del compromiso con la vida, con la familia, con los seres queridos y
fundamentalmente un compromiso consigo mismo para darle sentido y razón a la
propia existencia.
Así pues nos
acercamos al gran momento (12.00 horas a.m. del 31 de diciembre) esperado por
muchos, odiados por otros, y sin merito para otros más. El fin de año, nos deja
ya en nuestra memoria, recuerdos de vivencias, tristezas, éxitos,
frustraciones, fracasos, pero sobre todo el hecho de continuar aquí en este
país.
No cabe duda que en estas fiestas
decembrinas el común de la gente desea reconciliación, paz, alegría, felicidad,
seguridad, oportunidades, etc.
Huelga decir que son épocas en
donde no se quiere comentar de política, pero las circunstancias y la
incertidumbre del porvenir obligan a ello, temas como el de la ley de Ingresos,
presupuesto de egresos, la reforma educativa, la ley de víctimas recién
aprobadas, o el continuar con la estrategia del combate a la delincuencia
organizada o al incremento ridículo al salario mínimo, que de manera directa o
indirecta impactan al ciudadano.
Ahora bien el nuevo 2013, depara una serie de condiciones especiales, nuevos desafíos,
nuevos retos planteados desde una perspectiva estructural, que involucran tanto
al individuo como a la sociedad, y al Estado, desde diferentes rubros del orden
político, económico, social, cultural y
ambiental.
En ese
contexto, todo mundo reflexiona a nivel
“individuo”, hace un recuento de los daños, piensa sobre el ayer, pero más
sobre el mañana, la prosperidad es el objetivo, los cambios de hábitos, los
caminos hacia nuevos paradigmas que beneficien las vidas personales.
Se dice que la memoria mexicana sólo recuerda de 2012: el nulo crecimiento
económico, el desempleo, el incremento escandaloso de la pobreza, la inflación,
la corrupción, la inseguridad pública,
la violencia delincuencial, los oligopolios, el neoliberalismo económico.Es menester, señalar en la memoria de los
mexicanos, no olvidar las condiciones económicas y políticas queactualmente aún prevalecen.
De tal suerte que este
2012, será recordado como el año en el cual el PRI regresó al Poder Ejecutivo
Federal, con Enrique Peña Nieto, dejando atrás lo que coloquialmente se conoce
como la docena trágica, en alusión a los dos sexenios panistas perdidos, de Fox
y Caderón. En cambio
si el nuevo gobierno de peña nieto no modifica el rumbo de la política
económica, la realidad histórica indica que la prosperidad en México continuara
siendo clasista y excluyente de la
mayoría de los ciudadanos.
De tal modo que como ciudadanos debemos exigirle más a
aquellos que dicen representarnos: no importa que sean amarillos, azules o
tricolores. Hay que emplazarlos para que las demandasde la sociedad se vuelvan hechos tangibles y
no satisfactores no cumplidos por la incapacidad en la gobernanza de la
sociedad política.
Por tanto para este 2013 se debe hacer política y conciencia
crítica desde el individuo, desde la sociedad, para demandar a los tres órdenes
de gobiernos la supresión de esa visión de corto plazo, que no permite a
nuestra clase política asumir riesgos en la construcción de políticas de estado
por el costo político del largo plazo.
En ese orden de
ideas y no obstante las dificultades y apremios de los tiempos que vivimos, expresamos
a nuestros escasos lectores, amigos y familiares un excelente y próspero año
nuevo, pero sobre todo hacerlo extensivo a todo México.Que sea bueno para todos.
En definitiva llego
el 2013 formulando votos porque el gobierno de Peña Nieto tenga como objetivo
la estabilización del proceso de transición del sistema democrático, la
adopción una política económica que se aparte del neoliberalismo, supresión de
la delincuencia, abatir la pobreza, corregir los desequilibrios entre el
capital y el trabajo, una dinámica de crecimiento real, sin violencia, ni
corrupción, que termine con la pobreza y desigualdad.
Analista político, autor de la columna Cuestión Pública publicada en el periódico de La Verdad de Tamaulipas, en el portal digita HOYTamaulipas, entre otros
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