Por: Rosa Elena González28/12/2012 | Actualizada a las 21:56h
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Aunque
muchos niños esperaron la Noche Buena y con ella la llegada de Santa Claus,
Papa Noel, San Nicolás o como quiera usted llamarle al personaje legendario
cargado de regalos, hoy en muchos hogares mexicanos se siguen preguntando cual
fue el motivo de su risa. En
realidad pocos lo supieron, en esta época es tan difícil entender su risa, ya
no se sabe si fue de burla porque muchos padres de familia no pudieron ver el
rostro contento y la sonrisa de felicidad de sus hijos porque no tuvieron para
comprar regalos y otros tantos ni siquiera para una cena compuesta por tamales
y una piñata como se acostumbró hace muchos años, o si fue de felicidad por
que unos poquitos le pudieron ver, sentir o disfrutar su llegada. El
caso es que a 5 días el jo jo jo jo sigue retumbando en los oídos y
taladrando la conciencia de muchos mexicanos, a fuerza de ser sinceros
hay que decir que a los niños que creen en Santa Claus les dio esperanza
en el sentido de que la Noche Buena bajaría para entregar sus regalos, lo
triste es que en este momento ya se sabe que la mayoría sufrió una desilusión
terrible y que fueron muy pocos los que se vieron llenos de felicidad. Al
final la gran mayoría le reprochó algo a Santa que se concretó a traerles unos
zapatos, un pantalón, o un vestidito, pero nunca aquella motocicleta o carro
montable que le habían pedido, y eso cuando les fue bien porque en muchas de
esas veces no les trajo nada. Ojala,
y para hacer más llevadera y con menos traumas la vida, todos esos niños se
pongan en la piel de Santa, entiendan que no fue fácil ir de tienda en tienda,
observar que los precios de un carro montable son iguales a un mes de salario,
que una bicicleta se puede adquirir con todo el dinero que se necesita para
comer una semana, que incluso la ropa y zapatos son lujos que ya mucha gente
conoce solo en Navidad. Cierto,
muy cierto, se va a preguntar usted, ¿y entonces porque estuvieron todas las
tiendas llenas?, esa es otra verdad, pero no dude que la gran mayoría de los
consumidores gasto los ahorros de todo un año y que recibieron en estas fechas,
muchos más se estuvieron endeudando, y otros gastaron el aguinaldo y van a
sufrir una pendiente muy dura para el mes de enero, quizá ahí este la
respuesta, La
realidad es que los padres son capaces de empeñar hasta su alma en estas fechas
con la sola ilusión de contemplar los rostros y escuchar las sonrisas de
felicidad de sus hijos, para ellos eso es el aliciente que les impulsa a tener
esperanza que el próximo año será mejor. Es
bueno recibir un obsequio material, pero siempre será mejor un regalo del alma,
una palabra de aliento, una sonrisa sincera un te quiero verdadero, un abrazo y
un beso lleno de amor, eso aparentemente no tienen precio, pero en
realidad son un tesoro con valor incalculable y que hoy en día difícil son de
adquirir, pues el consumismo materializado nos han superado. Lo
peor es que en muchas de las ocasiones se le regala al amigo, el compadre, el
jefe, o con quien quieren congraciarse esperando ser correspondidos con otro
regalo mejor, de mayor costo económico, laboral, social o político, y eso no es
de buena fe, no es por la alegría o el nacimiento de JESUS que debería de
llenarnos de espiritualidad. A
que vamos, pues a que obviamente la sociedad perdió una batalla más, que se
olvido que Navidad quiere decir Nacimiento de JESUS, la encarnación de Dios,
que es un asunto espiritual que nos debería llenar de gozo y no de preocupaciones
por recorrer las tiendas a buscar que le podemos comprar a nuestros hijos,
sobrinos, hermanos, el jefe, y hasta a las personas con quienes queremos o
deseamos quedar bien. Tampoco
la TRINIDAD es para lucrar y aprovechar las fechas y ver la posibilidad de
verse favorecido, si, se pierde la batalla, con el consumismo y las ambiciones. Analizando
un poco la situación, tal parece que Santa Claus es el aliado de el consumismo
y los ambiciosos, aquí es donde se entiende de que se ríe, su risa debe ser de
la felicidad que les provoco a muchos comerciantes que hicieron su agosto
en diciembre, de los que aprovecharon el cerco que nos tiene la inseguridad y
que nos obliga a comprar todo en nuestras ciudades, el estar aislados nos ha
provocado caer en las garras de algunos vividores que no se tentaron el
corazón… ni siquiera por ser Navidad, claro que es bueno que el dinero se quede
en la ciudad, pero tampoco es para abuzar. Por
eso la recomendación es que vayamos reeducando a nuestros hijos, que
empecemos hoy y en la casa una lucha contra la comercialización en que se ha
convertido la Navidad. Si
logramos que nuestros hijos entiendan que Dios regalo amor y milagros pero
jamás un juguete caro o una joya de colección podremos tener hijos con más
valores, niños que no caigan en la delincuencia ante la frustración de no
contar con todo lo que soñaron, con los artículos más modernos y costosos, con
varios perfumes de marca o con un coche nuevo, que entiendan que eso es
superficial, que lo realmente importante es contar con sociedades
afables y familias integradas, es difícil si, pero no hay peor lucha que
la que no se hace. Además,
la economía familiar en todas las clases sociales no está para creer mucho en
Santa Claus, este señor gordito no es una tradición nuestra, este personaje no
es para los mexicanos que en estos tiempos muchos apenas tenemos para
comer, así qué a toro pasado y analizando bien las cosas pregúntele a su vecino,
pregúntese usted mismo… por que mejor no reflexionamos y nos detenemos a
observar la mirada llena de tranquilidad y amor de DIOS mientras nos
cuestionamos ¿de que se ríe Santa Claus?... Esta
a punto de terminar el año y es momento de reflexionar que hicimos bien y
en que nos equivocamos, corregir errores, dar gracias a DIOS antes de hacerle
peticiones, marcar propósitos factibles que brinden bienestar y felicidad
para que cuando llegue navidad no surja nuevamente la pregunta ¿de que se
ríe Santa Claus? vida.diaria@hotmail.com
Es Licenciada en Relaciones Públicas. Ha colaborado con editoriales en El Mercurio. Fue jefa de Prensa en Ciudad Victoria y ocupó la jefatura del Departamento de Difusión y Comunicación Social de la Comapa.
Además ha colaborado en distintas campañas políticas.
Actualmente su columna Vida Diaria se publica en el Portal HOYTamaulipas y los periódicos La Verdad de Tamaulipas, Expreso, La Extra, La Voz de Tula, El Tiempo de Mante y Astronoticias
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