El Anzuelo...
Y ha de andar brincando en un cuerno de contento
por El Fisgón
“La Navidad es un canto a la fraternidad humana, a la familia humana, que es la familia de Dios”,expuso monseñor José Luis Dibildox en su mensaje de Navidad.
Por: Baldemar Mijangos /Tampico
Tampico,
Tamaulipas.- Monseñor José Luis Dibildox Martínez, Obispo de
la Diócesis de Tampico, deseó que las fiestas de la Natividad sean un momento
propicio para estar en familia, donde nadie quede excluido.
Agregó que la Navidad es un canto a la fraternidad humana, ya que Dios está
entre nosotros, porque “no vino solo hace dos mil años, sino que ahora viene a
nosotros”, precisó.
“La Navidad es un canto a la fraternidad humana, a la familia humana, que es la
familia de Dios. Nadie queda excluido de ella: ‘ha aparecido la bondad de
Dios... según su propia misericordia nos ha salvado’. Dios no vino sólo a
nosotros en aquel entonces, hace dos mil años, en Belén. Dios viene ahora a
nosotros. A cada uno de nosotros. Que ninguno de nosotros se sienta excluido de
esta venida de Dios”, destacó Dibildox Martínez en su mensaje pastoral.
En su exhortación también reiteró que Jesús siempre estuvo al lado de los menos
favorecidos, es por ello que en esta fiesta de Navidad, la fiesta de la
esperanza, cito, es para recibirle y que entre en nuestras vidas.
“Y recordemos hoy que, en el camino de Jesús, lo que fue una constante, fue su
saber mirar y comprender y amar a cada persona, a cada hombre y a cada mujer.
Especialmente a quienes se sentían más marginados, menos considerados, más
alejados de quienes entonces eran los representantes oficiales de la religión.
Dios viene a nosotros. El ya conoce nuestra pobreza personal; conoce nuestro
pecado, nuestra mediocridad, nuestros defectos, pero quiere venir a nosotros y
desea que lo recibamos. Pidamos en esta Navidad que es fiesta de esperanza,
saber acogerle, saber hacerle sitio en nuestra vida”, completó monseñor
Dibildox Martínez.
“Que todos nos sintamos y seamos realmente más hermanos, sin exclusiones, de
modo que crezca la calidad de nuestro amor. Que haya paz y armonía en nuestra
Patria, en nuestra Diócesis de Tampico. Y que todos queramos acoger en nuestra
vida la venida personal de Dios a nosotros, acoger su Palabra que es Jesús,
para que cristianice nuestra vida, para que nos sintamos realmente queridos por
El. Y para que así -no sólo hoy, sino durante todo este año que vamos a
empezar- el amor de Dios dé fruto en todos nosotros. Feliz Navidad y que Dios
los bendiga en este próximo año 2013”, reiteró por último el Obispo de la
Diócesis de Tampico.
Monseñor José Luis Dibildox Martínez, Obispo de la Diócesis de Tampico, deseó que las fiestas de la Natividad sean un momento propicio para estar en familia, donde nadie quede excluido
Fotografía Baldemar Mijangos
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