Por: Rosa Elena González20/12/2012 | Actualizada a las 22:25h
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El
mundo se le termina al que se muere, eran las sabias palabras de los abuelos en
respuesta a cualquiera que aseguraba un pronto fin de la humanidad… y tenían
mucha razón, hasta hoy los falsos profetas han quedado en evidencia. Aquellas
profecías se parecen mucho a quienes juran han descifrado los códices Mayas y
vaticinan que el 21 de diciembre del 2012 se alinearan los astros y con ello
terminara el mundo, pero vinculan una cosa con otra nomás porque pudiera tener
más credibilidad por el conocimiento astrológico que tenía esa civilización. La
verdad es que el 21 de diciembre del 2012 termina el largo calendario maya de
más de cinco mil años y con el concluye una era, el calendario se reinicia para
dar paso a un nuevo ciclo. Otra
verdad es que no es la primera vez que vaticinan el fin del mundo, unos decían
que el año 2000, otros antes, y algunos lo seguirán haciendo, en la antigüedad
hasta pasaban mensajes en la radio y la gente se apanicaba, sin saber que
quienes provocaban o financiaban la sicosis sobre el fin del mundo lo hacían
con un propósito especifico, y estamos seguros que en esta ocasión no es
diferente. Lo
lamentable es que en otras ocasiones, y quizá en esta, se provoquen situaciones
que lamentar, hay datos o situaciones documentadas donde hasta familias
completas se suicidaban para alcanzar la gloria antes de que terminara el
mundo. Hoy
dicen que al terminará una era, se tendrán tres días de oscuridad, que un
apagón mundial provocara catástrofes, qué en esos días negros sucederán
las peores tragedias, que se terminara la maldad y después subsistirá solo la
gente buena, ahí fue donde vino la preocupación y la pregunta, ¿nos iremos a
quedar sin políticos?. Hace
muchos años sobrevolaban avionetas que arrojaban volantes con mensajes
alusivos al fin del mundo, en aquellos tiempos los creyentes de la fe católica
aseguraban que los conspiradores eran de otra religión, que hacían de todo para
atraer gente para sus causas. “Son
aleluyos”, decían, y no andaban tan equivocados porque apenas bombardeaban con
los volantes por aire aparecían por tierra grupos de gente de nacionalidad
norteamericana que llegaban, según ellos, para hacer el llamado de DIOS. En
la capital tamaulipeca fue muy frecuente que en el 20 Guerrero y Bravo, entre
la botica del pueblo y el mercadito del kiosco, se cerraba la calle los jueves
después de las 7 de la tarde, instalaban sillas y proyectaban películas del
oeste y al final daban un mensaje religioso, también a las comunidades rurales
llegaban ejércitos de gente de nacionalidad extranjera para convivir con
los habitantes de las regiones, llevaban comida, ropa y diversión, el objetivo,
evangelizar. Los
pastores, o hermanos como les llamaban, traían una misión, sumar el mayor
número de gente a su religión, pero igual decían que el fin del mundo
estaba por llegar, infundían miedo para lograr sus fines. Antes
eran asuntos religiosos ahora tal parece que todo responde a un fuerte interés
comercial, la mercadotecnia realizada en estos días no deja la menor
duda, se aprovecha todo y se oferta de todo. Fuertes
campañas publicitarias incitan para que la gente se endeude a morir, con
leyendas de, si se acaba el mundo no paga, la realidad es que si no se
tiene cuidado el próximo año todo mundo sentirá que se le termina el mundo si
no se protege de las deudas, estas no le dejaran vivir, los endeudados
querrán desaparecer de la faz de la tierra cuando lleguen las cuentas con
un aviso de pago inmediato. Aunque
bueno, esto del fin del mundo adjudicado a los mayas también tiene sus cosas buenas,
México es el principal destino de turistas extranjeros desde la semana pasada
se registraban en las zonas con vestigio de aquella civilización y toda
la Riviera Maya registran saturación en las reservaciones de hoteles y
restaurantes a pesar de que incrementaron los costos del 15 al 22
de diciembre, lo que quiere decir que la actividad comercial repuntara y se
tendrá derrama económica. En
lugares con historia maya como pirámides y playas preparan una cena del fin del
mundo donde el platillo se venderá en dólares, el espectáculo y la
degustación del fin del mundo será una buena experiencia para quien pueda
pagarla. En
fin, hoy es 21 de diciembre, nadie dijo la hora exacta en la que se terminara
el mundo, seguimos vivos recordando las palabras de las abuelas, “el mundo se
termina al que se muere”, ojala no mueran nuestras esperanzas para continuar
vivos, además es necesario ponernos muy vivos para que no fenezcan nuestros
ahorros y el próximo año andemos muertos… pero de la necesidad. vida.diaria@hotmail.com
Es Licenciada en Relaciones Públicas. Ha colaborado con editoriales en El Mercurio. Fue jefa de Prensa en Ciudad Victoria y ocupó la jefatura del Departamento de Difusión y Comunicación Social de la Comapa.
Además ha colaborado en distintas campañas políticas.
Actualmente su columna Vida Diaria se publica en el Portal HOYTamaulipas y los periódicos La Verdad de Tamaulipas, Expreso, La Extra, La Voz de Tula, El Tiempo de Mante y Astronoticias
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