Por: Rosa Elena González12/12/2012 | Actualizada a las 22:20h
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México
es un país fuerte, valeroso, que ha soportado de todo y sigue de pie con el
espíritu inquebrantable, pero, además, es un mosaico enorme de tradiciones,
costumbres, colores, sabores, donde caben todos los cultos e ideologías pero, definitivamente,
el catolicismo predomina y la fe en la VIRGEN DE GUADALUPE es resistente a toda
prueba. Dicen
que hablar de política y religión es meterse en un laberinto porque todos
tenemos creencias diferentes y nunca nos pondremos de acuerdo, siempre habrá
opinionesen contra de quien diga o
escriba sobre un tema que no es afín a la generalidad. A
decir verdad, todos los días, en todo México, se habla de política y cosas
peores, o lo que es lo mismo, de los personajes que viven de ella, y si,
no hay acuerdo, cada quien ve las cosas de acuerdo al color del cristal con que
se vea el panorama. Lo
mismo sucede con la religión pero nadie puede negar que la virgen de GUADALUPE
es un icono religioso mexicano que ha formado parte de nuestra historia, de
nuestras raíces, es nuestro legado y lo más importante para los que creen en
ella, porque llega a significar un canto a la vida. Incluso
el general JOSE MIGUEL RAMON ADAUCTO FERNANDEZ Y FELIX cambio su nombre y se
hizo llamar GUADALUPE VICTORIA, en honor a la GUADALUPANA, La reina de México,
así es conocida en el mundo entero nuestra virgen de GUADALUPE. En
nuestro país el 80 por ciento de la gente es creyente de la religión católica,
y para esa población, la morenita del Tepeyac es más que reina, es la luz, la fe,
la esperanza, el remanso de paz. Somos
un pueblo que se estremece al escuchar las mañanitas a la VIRGEN DE GUADALUPE,
un pueblo que no tiene más que ofrecerle a su reina que su fe, el
agradecimiento, y su corazón en cada peregrinación. Ayer
fue un día más que especial, tanto que hasta el papa BENEDICTO hizo referencia
al día 12, del mes 12, a las 12 del día a la GUADALUPANA, no falto quien en las
redes sociales dijera que era el momento de pedir un milagro, pero más que
pedir, debió ser momento de agradecer el poder recurrir a la espiritualidad
cada que se necesite, que en estos tiempos es a diario. En
las horas aciagas que vive nuestro país no hay un solo momento en el que no
esté un mexicano pidiéndole a la virgen de GUADALUPE que proteja a sus hijos con
su manto, que tranquilice a los demonios, que interceda ante DIOS para que la
gente tenga paz, que México respire tranquilidad. ¿Hasta
dónde es la necesidad de creer?, no se sabe, tampoco se puede verificar la
veracidad de todas las historias que se escriben o relatan en honor a la
virgencita del Tepeyac, pero lo que sí es verdad es que nuestro pueblo es un
pueblo con fe y eso es lo que le mantiene vivo, la GUADALUPANA esta tatuada en
el alma de este país. Más
en estos tiempos en los que los mexicanos perdieron al fe en sus gobernantes,
que no creen en los políticos, que desconfía porque ya le han dañado
demasiado, por eso lo único que queda es confiar en la voluntad del ser
superior divino, en la imagen que tenemos de su madre, siempre esperando que no
lleguen más días de oscuridad y que estas tierras se llenen de luz, esperanza y
confianza. Miente
aquel que diga que nunca ha elevado una plegaria esperando un milagro, un poco
de paz, hasta los hombres con el alma más negra tienen su momento espiritual, quizá esperando
el perdón, pero igual lo hacen porque necesitan refugiarse en algo que les un
poco de tranquilidad. Ayer
nos tocó ver una peregrinación al santuario de nuestra señora de GUADALUPE en
la capital tamaulipeca, fue un momento muy emotivo, ver la carita de los niños
con toda su inocencia vestidos de matachines, bailando y cantando alabanzas a
la virgen, los adultos, durante el trayecto, rezaban y pedían por la
tranquilidad de la ciudadanía, los automovilistas respetuosos no tocaban el
claxon aunque el paso fuera lento, se vio armonía y eso llena de paz. Dirá
usted que eso que tiene que ver, pues tiene que ver y mucho porque es bueno que
la gente sea afable, que se olviden por un momento las prisas, que se tenga
respeto por los demás, esos valores pueden lograr que se tengan mejores
sociedades y cuando se vive en armonía
en un pueblo que revive su fe es esperanzador. vida.diaria@hotmail.com
Es Licenciada en Relaciones Públicas. Ha colaborado con editoriales en El Mercurio. Fue jefa de Prensa en Ciudad Victoria y ocupó la jefatura del Departamento de Difusión y Comunicación Social de la Comapa.
Además ha colaborado en distintas campañas políticas.
Actualmente su columna Vida Diaria se publica en el Portal HOYTamaulipas y los periódicos La Verdad de Tamaulipas, Expreso, La Extra, La Voz de Tula, El Tiempo de Mante y Astronoticias
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