Solamente el que es joven o quién lo fue y ya se le olvido, pero igual sabe que en esa edad, las vacaciones no son...
Por: Jorge Hiram Hernández Morales26/03/2010 | Actualizada a las 20:19h
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Solamente el que es joven o quién lo fue y ya se le
olvido, pero igual sabe que en esa edad, las vacaciones no son para descansar,
y más las de semana santa, no son para rezar. Son para divertirse, darle vuelo
a la hilacha y si pega, tener novia playera. Y no es precisamente para andar de
manita sudada. Es para andar, literalmente, más caliente que el sol. El Playazo
o los playazos. Así han sido, así son y seguirán así. ¿Se acabara algún
día el ímpetu de la juventud? De cada nueva generación. No. Solo que en el siglo 20 apareció el temible Sida, pero
antes de esa época, ya se sabía, que cualquier bronca por los encuentros
furtivos sexuales de épocas vacacionales, se solucionaba con una penicilina. Y
de ahí en fuera a seguir la fiesta. Pero al menos los últimos 15 años del siglo 20 y los 10
que van del siglo 21 en México como en todo mundo, el SIDA como enfermedad de
transmisión sexual, ya es una garantía de muerte. A pesar de que hay otras
enfermedades sexuales virulentas, pero que no son garantía de muerte, aunque sí
de enfermedades crónicas, o infertilidad. Por eso el ser joven, irse a un playazo y ponerse más
calientes que el sol. En un riesgo. Un peligro de vida o muerte. Para quienes
quieren hacer una parada – de esas incontenibles- en la ruleta sexual. Porque ya
no se trata de que solo los varones consumen alcohol y andan de aventados, hoy
en día se ve con más frecuencia que las mujeres jóvenes también lo hacen y
también se avientan y como dice el dicho a quién le dan pan que llore. Ya no se trata solo de que estos encuentros se dan entre
parejas ocasionales heterosexuales, porque la homosexualidad también se hace
presente, es una realidad que ya no sé oculta. Por eso, el ser joven e irse a
un playazo, sin importar preferencias sexuales, implica un peligro latente para
los jóvenes, que van precisamente a ligar. Y es que guste o no guste, hay dos opciones para no
contraer el SIDA y otras enfermedades de transmisión sexual. O la abstinencia,
la cual difícilmente se dará entre los jóvenes que se van de vacaciones. O la
protección sexual, y hasta hoy el único remedio y tal vez no infalible si no se
usa adecuadamente, es el condón, que de pasadita sirve para que las parejas
heterosexuales no salgan con su chiste vacacional de un embarazo no deseado. Por eso nunca está de más una buena orientación sexual a
los hijos e hijas, porque aunque juren y perjuren que se van a portar bien ¿lo
harán? ¿Cuantos que fueron jóvenes y hoy son padres, siguieron al pie de la
letra las indicaciones? Por eso, si se sabe que un buen porcentaje de la
juventud vacacionista, no podrán contener el ímpetu de sus instintos por la
aventura. Mejor que lo hagan bien protegidos. SECRETARIA DE SALUD ATENDERA VACACIONISTAS En Tamaulipas, la Secretaría de Salud a cargo de Juan
Guillermo Manzur Arzola, más con la visión de atender a una sociedad
tamaulipeca diversa que gusta de vacacionar y de atender al turismo que visita
las riquezas naturales con que cuenta el estado. Se preparo este año para dar
un amplio respeto y atención a las familias, porque a los lugares turísticos no
solo asisten jóvenes. Y como ya se sabe que las concentraciones fuertes de
turistas se dan en las playas tamaulipecas, la Secretaría de Salud, la de
Turismo, las autoridades municipales, la Cruz Roja y Protección Civil, se
avocaron a instalar módulos integrales de atención a los vacacionistas. Ahí se
darán consultas médicas y de urgencias por
aquello de las enfermedades gastrointestinales, además de información
turística, asistencia mecánica y seguridad para los paseantes. Se atenderán las
infaltables insolaciones. Por lo que los módulos estarán a la disposición de
todos los vacacionistas de cualquier edad, además de tratar de impedir que se
disparen las enfermedades de transmisión sexual. Principalmente entre los jóvenes, a los que se buscara
orientar y proteger a través de la distribución de 30 mil condones, así como la
invitación a una toma de muestras para detección del SIDA. Pero solo se
entregaran los preservativos a quienes sean mayores de edad y en este país, a
los 18 años con credencial del IFE, se es mayor de edad, pero también se es
joven. De ahí la importancia, de que quienes se acerquen a los
módulos de salud, se les informara de las conductas responsables y de
autocuidado, lo cual no está nada mal, para que recuerden que el SIDA mata,
pero que se busca prevenir que contraigan infecciones de transmisión sexual de
diferente índole. Y los que visiten los diferentes destinos turísticos
tamaulipecos serán atendidos en los módulos integrales instalados en la Playa
Bagdad de Matamoros. En la playa Miramar de Madero y Tampico en lugares como los Delfines y Las Escolleras. En
la playa La Pesca –hoy Costa Lora- en Soto
la Marina. La Playa Carbonera de San Fernando. Barra del Tordo de Aldama y en
las zonas carreteras de Villagrán, Zaragoza y Jaumave. Para dar orientación
turística y atención médica a los vacacionistas que lo requieran.
Además que se
instalaron módulos adicionales por parte de Salud atendidos por 350 gentes en
diferentes municipios y sitios que ya son ampliamente conocidos como El
Chorrito en Hidalgo, las Cascadas de Abasolo, Los Troncones de Victoria, el
Balneario del Ejido Delicias, la Playa de Altamira. El Nacimiento en el Mante.
En el ejido El Limón y en Nogales y el Ojito de Jaumave.
jorhihem@prodigy.net.mx
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