Por: Jorge Lera Mejía06/12/2012 | Actualizada a las 09:54h
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En su Toma de Protesta, al dar el mensaje
político desde Palacio de Gobierno, Enrique Peña Nieto marcó los cinco ejes
fundamentales que regirán las políticas públicas de su gobierno. Ante la
importancia de este hecho relevante, dado que marca un nuevo paradigma en el
primer gobierno priísta del siglo XXI, estaremos en las siguientes columnas
analizando cada eje planteado.
El objetivo principal del Gobierno de Enrique Peña Nieto es lograr que los
derechos que la Constitución reconoce a los mexicanos pasen del papel a la
práctica. Para ello, el Presidente de la República dijo que trabajará en cinco
ejes fundamentales. Además enlistó las 13 iniciativas que enviará al Congreso
de la Unión a fin de transformar a México.
SEGUNDO EJE: LOGRAR UN MÉXICO EN PAZ
El segundo eje es “Consolidar un México incluyente, combatiendo la pobreza y
cerrando la brecha de desigualdad social” que aún divide al pueblo. El objetivo
es que el país se integre por una sociedad de clase media con equidad y
cohesión social e igualdad de oportunidades.
El tema de la pobreza se encuentra presente en todos los debates nacionales e internacionales,
en las agendas nacionales de casi todos los países del mundo –ya sea como una
problemática nacional o como una forma de colaborar con una tarea a enfrentar
por otros gobiernos-, y casi siempre en términos de ayuda. En todo caso, la
pobreza es identificada como uno de los más grandes retos de la comunidad, ante
la existencia de personas pobres, no importa si es considerado como un país con
altos o bajos ingresos.
De acuerdo al CONEVAL, la situación de pobreza patrimonial que enfrentan más de
54 millones de mexicanos, significa
que cuentan con un ingreso mensual de 1,586 pesos en las zonas urbanas y de 1,060
pesos en las zonas rurales, lo que no les permite satisfacer sus necesidades
básicas de alimentación, vestido, calzado, vivienda, salud, transporte y
educación.
De ese universo de personas, 20 millones son pobres alimentarios, es decir
viven en la pobreza extrema, sus ingresos no les permiten satisfacer
adecuadamente sus necesidades alimenticias. Esto ha influido en
la movilización de grandes sectores de población; la lucha contra ese fenómeno
se ha presentado como un reclamo no sólo de quienes la experimentan, sino
también de quienes consideran que su existencia contraviene a la propia
existencia del ser humano.
La desigualdad y la
pobreza son fenómenos persistentes en la sociedad mexicana. Ello pone en
cuestión la orientación y la eficacia de las políticas públicas, así como a
nuestra organización social para incorporar a grupos demasiado numerosos de
personas que viven en condiciones de pobreza a niveles de vida que les permitan
desarrollarse y acceder a estándares de vida que en muchos países y regiones
son comunes desde hace varias décadas.
Esta realidad pone en evidencia lo mucho que queda por hacer en materia social
y económica, y apunta hacia la fragilidad de nuestro orden democrático el cual
sin igualdad y justicia social encontrará serías dificultades para
consolidarse. También debe llevar a revisar la política social, su eficiencia y
su necesaria complementariedad con la política económica, ya que resulta
innegable el esfuerzo presupuestal realizado para financiar las acciones de
desarrollo social, sin embargo los resultados no permiten observar que se esté
avanzando en la tarea de contar con una sociedad más justa y menos desigual.
El CONEVAL señala que
entre los años 2000 y 2012, la pobreza en sus tres líneas de definición
aumentó, situación que no se debe subestimar pues se necesitarían 24 años para
que no haya pobreza extrema y 72 años para terminar con la pobreza moderada.
Ese tiempo es demasiado y aún se puede extender más si los esfuerzos del Estado
y la sociedad no se orientan a promover el crecimiento económico y el empleo
remunerado con equidad.
Las consecuencias
sociales y políticas de mantener los niveles actuales de desigualdad pueden ser
impredecibles, sobretodo cuando se cierren algunas válvulas de escape como la
migración y las remesas que de ella se originan o cuando se acentúe el descenso
de la producción petrolera y sus precios tiendan a declinar.
Se hace referencia a argumentos humanitarios, que establecen que
a pesar de los grandes avances tecnológicos o de salud y a la enorme generación
de recursos, en la actualidad aún hay personas que mueren por hambre, por
enfermedades curables y por falta de acceso a servicios básicos. La pobreza es
una problemática generalizada –que no homogénea, debido a la complejidad que
representa su definición-, las respuestas que han perfilado, también han estado
marcadas por la existencia de iniciativas que se basan en estrategias muy
variadas.
En lo que respecta a la desigualdad, se trata de una problemática asociada con
la pobreza –que de ningún modo significa que sean o que representen lo mismo-,
que por sí misma constituye también un fenómeno que requiere de atención
aparte. Está ampliamente relacionada con el acceso a recursos y a espacios a
los cuáles las personas tienen un acceso inequitativo y que genera dinámicas de
marginación y exclusión, lo que a su vez tiene repercusiones negativas en las
condiciones de vida de un grupo humano.
Tener un diagnóstico de la situación de pobreza y desigualdad en México resulta
complejo debido al número de variables que inciden en la problemática. Interesa
en particular su relación con el tema de la Cooperación Internacional para el
Desarrollo y con el tipo de acciones que los diversos actores emprenden desde
la perspectiva del combate a la pobreza y la desigualdad.
A partir delos 90´s la
política social en México se ha orientado por criterios focalizadores de los
problemas y programas. Dicho enfoque se materializa en la administración de
Carlos Salinas de Gortari, en el programa Solidaridad, posteriormente continua
en el sexenio Zedillista con Progresa y actualmente con el nombre de
Oportunidades.
Con la focalización se
destinan recursos a sectores que reúnen ciertas características que los hacen
destinatarios de ciertas acciones y apoyos. Empero, cuando se habla de
focalizar, se piensa también en la población más necesitada de la sociedad. Es,
por lo tanto, una forma selectiva de la provisión de los servicios sociales,
priorizando a los usuarios que se muestran por sus condiciones de vida, como
los más necesitados en recibir los apoyos.
Peña Nieto indicó que este segundo eje buscará lgenerar oportunidad para que
las madres y los padres de familia tengan empleo y puedan sostener a sus hijos.
Además, señaló que el objetivo de su gobierno será impulsar la fuente de
riqueza del país, que es el talento, la capacidad y la creatividad de los
mexicanos.
Jorge Alfredo Lera Mejía
Tampiqueño, Economista (ITAM), LAE, Maestro en Economía y Doctor en Administración Pública (UAT). Asociado del INAP, Subsecretario del Exterior de la Federación del Colegio Nacional de Economistas y Vicepresidente zona noreste de la LER. Inicia su carrera en 1977 y ha desempeñado diversos cargos en la Administración Pública Federal, en Michoacán y en Tamaulipas. Catedrático en la UNAM, ITAM, ULSA y actualmente profesor-investigador por la UAT e Instructor de la Auditoría Superior de la Federación.
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