Por: Alejandro de Anda06/12/2012 | Actualizada a las 09:46h
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Ante la proximidad de los festejos
decembrinos y la conclusión del semestre escolar, pude atajar a mi hijo
universitario, con una pregunta –que más me habría valido quedarme la duda- “Y…
¿qué cuentas me entregas de tus calificaciones finales?”. La respuesta me
indica que estamos ante una nueva especie y genética humana: “Como tú bien
dices, papá; los bienes materiales y demás cosas, son lo de menos… lo
importante es la salud. Y estoy muy bien, gracias por preocuparte”. FIN.
Los modelos económicos y políticos de las administraciones de Estados Unidos
(en el caso de Barack Obama) y del ya ‘avecinado americano’ FeCal –se fue con
la migración de tampiqueños y otros que podían- distaban mucho de sus
propuestas de campaña y de su plan de gobierno. El primero, juró que mantendría
políticas públicas incluyentes con las minorías. Concretamente de los latinos y
el enorme capital electoral que representan.
Finalmente, ni su ley de amnistía prosperó y quienes creyeron y votaron por su propuesta,
al final se vieron defraudados.
El caso del ahora maestro de Harvard, no fue tan distinto. Su modelo económico
de recuperación de un millón de empleos anuales dio al traste, echándole la
culpa a los gringos y su devaluación.
El gobierno que recién ve la luz, en poder del mexiquense Peña Nieto; evitará
por todos los medios, dejar de cumplir sus compromisos y cargar el peso de la
duda.
Por eso, en Tamaulipas los funcionarios estatales, municipales, legislativos y
partidistas que comulgan con el ideario ‘peñista’ hacen lo propio en el manejo
constante de hacer un gobierno ‘cercano a su gente’.
La promoción de las acciones en beneficio de sus gobernados a cargo de Egidio
Torre Cantú, trae como consecuencia un dinamismo hacia abajo, a su estructura
gubernamental (secretarios, directores y hasta la ocupación de gobierno de
menor rango) incluidos los gobiernos municipales, los diputados emanados de los
colores de su partido y propiamente, los funcionarios del mismo partido
‘tricolor’.
Hacen, platican, se acercan de nuevo a las colonias, a la gente. Como en los
mejores tiempos, cuando apenas vislumbraban el peligro de una amenazante
alternancia.
Ya no sólo es compromiso del gobernador, a quien se veía en territorio,
mientras sus secretarios despachaban desde el cómodo escritorio.
Ahora, todos coludos y rabones.
Caso de mencionar es el activismo de los legisladores locales; a quienes en
pasados años, sólo regresaban al territorio a buscar el sufragio de sus
electores, para el siguiente escaño.
La diputada maderense Montserrat Arcos, da cuenta de una presencia permanente
en trabajos de gestión de recursos, apoyos, pisos, letrinas; ya bien de madrina
de una generación de alumnos de primaria; ya bien en una lotería con premios
–nada despreciables- a personas de avanzada edad.
Buena labor les encomienda el nuevo líder nacional priista. Trabajo, trabajo y
más trabajo.
La tarea que nos dejó Calderón, ahora maestro emérito de la Universidad de
Harvard (quien de paso ‘infla’ las listas de michoacanos en Estados Unidos);
será aprender a hacer con la ‘popó’ heredada… fertilizante. Habremos de
recomponer la historia, con trabajo.
Mensaje al muchacho universitario de éste relato: favor de no contarme las
muelas… esa historia… ya la usé.