Para mucha gente el llamado “playazo” no se justifica y se piensa que es un pretexto para que el libertinaje...
Por: Carlos Santamaría Ochoa26/03/2010 | Actualizada a las 18:29h
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Para mucha gente
el llamado “playazo” no se justifica y se piensa que es un pretexto para que el
libertinaje haga de las suyas: se afirman muchas cosas. Alcohol, drogas, sexo,
libertinaje en general y otras cosas acompañan a esta ya prácticamente
tradición de nuestras playas, que tiene su mayor exponente en dos puntos
estratégicos: La Pesca y Miramar, en el municipio de Soto la Marina y en
Madero, respectivamente.
A partir de este
viernes, la gente comenzó el éxodo a sitios donde seguramente la familia estará
reunida y gozaremos de muchos momentos especiales; las vacaciones siempre son
un buen “pretexto” para que estemos reunidos y para tratar de divertirnos,
además de que nos sacan unos días de la rutina laboral o escolar, y de esa
forma nos permiten recargar el entusiasmo, la fuerza, todo lo que necesitamos
para seguir adelante.
Mucha gente
piensa que las vacaciones son algo así como una conquista para no trabajar
tanto. Realmente tienen un fundamento: cuando uno trabaja todo el día, todos
los días, habrá un momento en el que requiera de un descanso, sobre todo,
mental, porque finalmente, el organismo se recupera en un par de días, pero la
mente a veces necesita despejarse por un espacio más prolongado.
Hace dos años, el
presidente municipal de Victoria, Arturo Diez Gutiérrez Navarro dispuso que se
preparara una serie de cuestiones en el lecho del río San Marcos, ese que nunca
–o casi nunca- lleva agua y atraviesa la ciudad capital del estado de
Tamaulipas.
Recordamos cuando
instaló la tirolesa, un estanque para disfrutar de la pesca por diversión, así
como juegos y asadores, apoyado, por una parte, por el gobierno estatal, por
otra, con sus colaboradores y, finalmente, por algunas empresas que
patrocinaron inclusive algunos puestos donde al paseante se le ofrecían
refrigerios rápidos. Todo un éxito, a decir verdad.
El año pasado
sucedió lo mismo, y en estas vacaciones, el alcalde Díez Gutiérrez Navarro
también inauguró esta zona tan especial que a partir de este momento puede
usted disfrutar con su familia.
Es un paseo
económico para el que no puede ir al playazo, a la costa o alguna otra parte
que requiere inversión que en ocasiones no se tiene. El paseo del San Marcos se
está convirtiendo en una bonita tradición porque a él acude un importante
número de ciudadanos de nuestra ciudad que no tienen recursos suficientes para
pagar sus vacaciones en sitios donde hay que dejar un poco más que el
entusiasmo.
Díez Gutiérrez
respondió de esta forma a los ciudadanos. La verdad, bajo las copas de esos
inmensos árboles que, seguramente, podrían contar una y mil historias de cómo
Estefanía Castañeda o Emilio Portes Gil paseaban cuando el San Marcos llevaba
agua, antes de que se intervinieran los pozos de La Peñita para abastecer a la
ciudad, privándonos de un hermosísimo paseo natural a cambio de tener el vital
líquido, ahí, justo bajo esa sombra, hoy nuestros hijos pueden acudir, correr,
jugar a la pelota y algunas otras cosas más.
Es un sitio
seguro, agradable, fresco; tiene muchas características que hay que resaltar,
pero sobre todo, hay que aprovechar, porque finalmente, es un recurso para
entretenimiento que se ha dispuesto con el dinero de nuestros tributos a la
autoridad.
Vale la pena
darse la vuelta, perderse unas horas del bullicio citadino que, aunque en estos
días es muy bajo, no deja de estar ahí, todos los días, entre la selva de
asfalto y concreto que se ha convertido nuestra ciudad capital.
Y mire que para
hacer las cosas se requiere además de dinero, mucho ingenio, porque como
comentábamos, el alcalde victorense ha llevado a cabo algunos acuerdos
–suponemos- para que haya algo que ofrecer en cuanto a alimentos y bebidas a
cambio de infraestructura, que sería la mejor paga que pudiera hacer una
compañía de frituras o alguna refresquera. Es un sitio
tranquilo, y créame, bien vale la pena disfrutarlo.
Está aquí, en el
corazón de la ciudad y tiene un poco de todo para cada personalidad. El exhorto sería
para que quienes acuden a este y otros sitios, procuremos mantenerlos en buen
estado, sin basura y sin destruir, porque en ocasiones nos convertimos los
seres humanos en el mayor depredador del hombre, ya que cuanta cosa que vemos
procuramos desaparecerla en una tonta reacción llena de envidia y otros
sentimientos negativos.
Si este fin de
semana tiene oportunidad, no deje de ir al lecho del río San Marcos, allá por
la avenida Francisco I. Madero, justo detrás del Colegio “Antonio Repiso”, y
disfrute de la naturaleza sin salir de la ciudad.
Este tipo de
acciones son las que hace la autoridad municipal que nos hacen pensar que
cuando se quieren hacer bien las cosas, solamente se requiere voluntad. Lo
demás… eso llega solo.
El paseo del San
Marcos es una parte de nuestra Semana Santa, es recreación para cientos de
victorenses, aprovechémoslo al máximo, que, finalmente, es de nosotros y para
nosotros.
Comentarios: entrenos@prodigy.net.mx
Carlos David Santamaría Ochoa,
(México, D.F., 1957) Licenciado en Relaciones Públicas, Maestro en Trabajo Social y maestro en Comunicación; Doctor en Comunicación y Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela (Galicia, España). Diplomado en periodismo y en locución ( U.A.T.) Periodista desde el año de 1979.
Jefe de fotografía del periódico El Heraldo de México (1979).
Ha colaborado en los diarios locales El Mercurio de Tamaulipas, El Diario de Ciudad Victoria, La Verdad de Tamaulipas y en revistas como Poste Restante, A quien Corresponda, entre otras. Fue corresponsal del diario El Nacional, de la revista Época de México y de radio grupo ACIR. Fotógrafo profesional desde el año de 1978.
Fue jefe de prensa del Instituto Estatal Electoral en Tamaulipas y del Hospital General de Ciudad Victoria. Actualmente se desempeña como profesor de periodismo y fotografía en la licenciatura en Ciencias de la comunicación, en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, donde también colabora como investigador.
Es presidente de Vive con Diabetes, A.C., dirige y conduce el programa de radio Al Día en Radio UAT.
Recientemente publicó su primer libro: Diario del Camino, Unidos por la Diabetes.
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