Por: Melitón Guevara Castillo05/12/2012 | Actualizada a las 15:22h
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Alejandro Ettiene, el actual Presidente del Supremo
Tribunal de Justicia en la entidad, se apresta a rendir su sexto y último
informe como titular del Poder Judicial. Nadie desconoce su vida política y
judicial y precisamente por conocerla, es que llamo de inmediato el festejo de
sus 55 años de vida. Para los expertos y comentaristas políticos, es una señal
que es necesario analizar. El ser humano interactúa: y lo hace a través de símbolos;
unos son hablados, es decir la palabra; otros son gráficos, pero otros son los
hechos que vistos en un contexto, tienen otra connotación muy diferente a la
presentada. El lenguaje, hablado, grafico o de hechos dicen muchas cosas, todo
depende, como bien se dice, con el cristal con el que se le mire. La palabra “oposición” si la ubicamos en la política
nacional, quizá nos lleve a pensar en Andrés Manuel López Obrador o en el
“yosoy132”. Cuando se habla del “viejo PRI”, pensamos en represión, demagogia,
fraude, corrupción. Así nos sucede en cualquier momento, porque estamos
acostumbrados a leer “entre líneas”, a buscar significados diferentes a
palabras, gráficos u acontecimientos. Alejandro Ettiene Llano cumplió años. No tiene nada de
raro, extraño pues, que siendo mexicano acostumbre a festejarlo. Sin embargo,
su vida privada siempre ha sido muy privada; no es proclive a exponer su vida y
familia. Incluso, cumplirá su sexto año como Presidente del Poder Judicial y
es, hasta donde sé, que se festeja de manera pública, abierta y en grande. ¿Por qué su fiesta de cumpleaños se ve como una señal
política? Por dos razones indiscutibles: 1) Pronto dejara al Poder Judicial y
quedara, como quien dice, sin chamba; 2) Nadie desconoce la cercanía que tiene
con el Gobernador Egidio Torre Cantú, incluso afecto; no olvidemos que cuando
Egidio fue alcalde, su Secretario General fue precisamente Alejandro. Con estos
elementos es fácil pensar que algo, algo importante, puede estar en su futuro
político. Y las especulaciones crecen. Se antojan dos vertientes,
que al final converjan en una meta política. 1) Que busque ser diputado local,
sin problemas puede serlo por la vía plurinominal, y convertirse en el líder
congresal; 2) Que busque ser el alcalde capitalino, al fin y cabo que ya fue
Secretario General. Y en ambos casos, la meta final, bien podría ser el
candidato a gobernador, es decir, el potencial sucesor de Egidio Torre Cantú. Manuel Corcuera y Pedro Luis Valdés fueron los
“orquestadores” del festejo cumpleañero. Estuvo presente el gobernador, sus
colaboradores, miembros de la clase política, periodistas, líderes de ONG´s y, lo que llama la atención, operadores
políticos, y hasta líderes seccionales del PRI como uno que otro líder de
colonia. Por eso, el adjetivo de “destape” político, que algunos comentaristas
adjudican al festejo de Alejandro. Festejar un cumpleaños es normal. La historia nos dice
que Alejandro no había festejado, como en esta ocasión, su cumpleaños; habían
sido más discretos, mas en familia. Por la cantidad y naturaleza de los
invitados, el evento da pie para, en términos de simbología política,
establecer que Alejandro dio el primer paso en aras de un proyecto y una
propósito político: a partir de hoy hay que revisar otros contextos,
movimientos o acontecimientos, que pueden confirmar o refutar la existencia de
una meta política. Comentarios: meligue@prodigy.net.mx
Melitón Guevara Castillo.
Licenciado en Administración Pública (UAT), Doctor en Comunicación y Periodismo (Universidad de Santiago de Compostela).
Profesor Emérito de la UAT. Líder del Grupo de Investigación “Democracia y Comunicación Política” de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales (Victoria, Tam.,).
Representante en Tamaulipas de la Red Nacional de Investigadores de la Calidad de la Democracia.
Escribe la columna política DESDE ESTA ESQUINA, desde 1984 en El Diario de Cd. Victoria y actualmente en Hoy Tamaulipas.
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