El Anzuelo...
Y ha de andar brincando en un cuerno de contento
por El Fisgón
Por: Carlos Santamaría Ochoa
Hace tan solo unos días, el gobernador del estado, Egidio
Torre Cantú estuvo presente en el homenaje a doña Amalia González Caballero de
Castillo Ledón en el majestuoso teatro que lleva su nombre. Los restos de la
ilustre tamaulipeca fueron llevados a la Rotonda de los Hombre Ilustres, lo que
constituye un alto honor para tan especial personaje.
Nosotros, en Victoria tenemos la Rotonda de los
Tamaulipecos Ilustres, donde descansan los restos de gente de nuestro estado
que se ha distinguido en sus actividades. Tenemos muchos nombres de gente que
merece estar en esos sitios de honor, y no porque sus restos descansen en un
nicho de lujo, sino por la trascendencia de sus actos a lo largo de su
prolífica vida.
En ese sentido, nos distinguimos por ser una sociedad que
reconoce a sus hombres que hacen grandes cosas; en el deporte, recientemente
fallecido, el arquero del Pachuca Miguel Calero ha sido objeto de merecidos
homenajes por su trayectoria deportiva. A algunos no les gustará, pero ha
traspasado la frontera de la inmortalidad.
Y podemos mencionar a muchos mexicanos que son objeto de
estas acciones. Hoy, nos congratulamos de haber conocido hace ya unas 3 décadas
a un tamaulipeco ejemplar que ha recibido homenajes, como decía Ana María
Rabatté: “en vida, hermano, en vida”.
Medardo Treviño, hijo de Río Bravo, actor, director,
escritor y dramaturgo ha sido reconocido a nivel nacional por su trayectoria en
las artes escénicas. Medardo es uno de los claros ejemplos para todos de
que cuando se quiere trascender hay que trabajar para lograrlo, y en ese
sentido, su trabajo ha sido obsequiado con el reconocimiento y el aplauso de
miles de personas, pero también de autoridades en la materia.
Hace algunas semanas, el buen Treviño tuvo un problema
cardiovascular lejos de su patria, que mantuvo a su familia en vilo, pero
afortunadamente se ha recuperado, y no solamente eso, sino que ha recibido un
reconocimiento más.
¿Qué trabajo nos cuesta reconocer en vida a los que
triunfan? Hay muchos tamaulipecos que merecen ese honor, y para muestra también
podemos mencionar a Andrés Sáenz Lira, ex director del Conjunto Típico
Tamaulipeco que fue reconocido durante la Feria reciente, para dejar constancia
de una brillante trayectoria.
Andrés y Medardo son los ejemplos vivos del
agradecimiento de su gente, a la que en diversas ocasiones han llevado alegría
y un mensaje importante. El primero, a nivel estatal y el segundo a niveles fuera
de nuestras fronteras.
No se necesita morir para que nos reconozcan. En broma y
en serio se dice que alguien a quien la gente dedica frases de mal gusto,
cuando muere es reconocido por su calidad. Hoy, Medardo Treviño ha recibido un
merecido premio a una vida de trabajo.
Quienes gozamos de su amistad y hemos tenido la
oportunidad de conocerle sabemos de la calidad con que se lleva a cabo su
trabajo: ha sido artífice de generaciones de artistas, entre los que destacan
actores y escritores, y que han extendido la trayectoria y obra de tan especial
tamaulipeco.
Así como sabemos reconocer a los que hacen el bien, a los
que trabajan adecuadamente, tenemos que aprender a comprender a los que tienen
mucho que aportar a la sociedad. Treviño, el riobravense se ha de sentir muy
contento, pero más sus hijos y su esposa Beny Cruz Zapata, porque han sido,
indudablemente, parte de ese gran logro que tiene hoy Medardo en su ya muy
extendida vitrina de premios y reconocimientos.
Algo que hay que destacar es que pese a los muchos
premios obtenidos, sigue siendo el Medardo que conocimos en el Espacio Cultural
Tequio, el hombre sencillo y amable, el ser humano con capacidad para entregar
lo mejor de sí mismo en cada una de sus acciones cotidianas.
Venga pues, el reconocimiento a tan distinguido
tamaulipeco, y seguramente que las autoridades de cultura sabrán reconocerlo en
su oportunidad. ¡Felicidades, maestro Treviño!
Comentarios: entrenos@prodigy.net.mx
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