Por: Luis Lauro Carrillo04/12/2012 | Actualizada a las 09:32h
La Nota se ha leído 3495 Veces
Con
la firma del Pacto por México por los líderes nacionales del PRI, PAN yPRD, promovido por el presidente Enrique Peña
Nieto, está de vuelta el pactismo, como modelo de negociación, aunque sin la
participación social, de entrada parece ser un buen inicio que los partidos
políticos de oposición demuestran su disponibilidad para reconstruir México.
Sin embargo las experiencias pasadas nos dicen que llevamos ya muchos años y
muchas administraciones hablando de Pactos de La Moncloa a la mexicana que
nunca terminaron de funcionar, porque no aterrizaron en lo fundamental y además
no constituyen o forman partede
acciones con objetivos estratégicos se traducen en catalogo de buenas
intenciones.
De ahí que concertar acuerdos entre el PRI, el PAN y el PRD. Los tricolores y
azules lo hacen por identidad y coincidencia en el modelo económico impulsado
desde la década de los ochenta, por esa coexistencia entre patrones y cúpulas
conservadoras, el país está cada día más subordinado al gran capital.
Para el PRD la firma del pacto por parte de Jesús Zambrano es a título
personal, que no los obliga porque buena parte de sus bases y una multitud de
mexicanos no aprueban las negociaciones y menos aun la aceptación de un pacto
por México sin que se establezcan condiciones mínimas.
El nuevo pacto PRI, PAN y PRD, tampoco cuenta con presencia social No se
convocó a la ciudadaníapara la
presentación de iniciativas, ni secompartió con la sociedad los borradores del documento. En consecuencia
el Pacto por México es un manuscrito negociado por políticos, sin liderazgo
social y de espaldas a la ciudadanía.
Tampoco se compartió con la ciudadanía, los borradores o documentos de trabajo
del acuerdo. El pacto es un documento negociado por políticos de dudosa
trayectoria, sin liderazgo social y de espaldas a la ciudadanía. No podemos
esperar nada bueno de ello.
Por tanto las propuestas del PRI y el PAN deviene de improcedentes sobre la
mesa: 1) Sociedad de derechos que incluye seguridad social universal; 2)
crecimiento económico, empleo y competitividad para lograr un crecimiento entre
cinco y siete por ciento anual; 3) seguridad y justicia; 4) acuerdo para la
transparencia y rendición de cuentas;5) acuerdo para la gobernabilidad, que
pretende incluir todos los temas de corte político y electoral.
¿Por qué juzgamos irrealizables los planteamientos del PRI y el PAN? porque
como partidos o como gobiernos-, tienen tres décadas sin ofrecer resistencia a
la imposición de “ajustes estructurales” definidos fuera de México, por el
consenso de Washington.
Por otro lado la viabilidad del Pacto dependerá de una reforma fiscal profunda que
aumente significativamente la capacidad recaudatoria del gobierno, pues varias
de las propuestas requieren de mayores o nuevas partidas presupuestales,
especialmente las que tienen que ver con el cumplimiento de los derechos
sociales, las de seguridad y justicia y las referentes al crecimiento económico.
En cuanto a los derechos sociales y la seguridad social, serán derechos no
ejercidos en tanto se observe la ortodoxia de la disciplina presupuestaria o la obligación
de eliminar el déficit público que imponen desde Washington.
En el tema del crecimiento económico, el empleo y competitividad en un rango
del cinco al siete por ciento anual constituirá una utopía, tomando en cuenta
que la economía norteamericana ha entrado en recesión y las prioridades del
gasto y la inversión pública no son el crecimiento sino el pago de los
empréstitos.
En ese tenor, el crecimiento económico se verá limitado, como hasta ahora, ya
que la liberalización financiera, especialmente de los tipos de interés, estimula
la especulación y la usura.
El tipo de cambio y la liberalización del comercio internacional mediante la
eliminación de las escasas barreras arancelarias y a la inversión extranjera
directa, son decisiones para el abaratamiento de la mano de obra mexicana, los
productos primarios, la escasa manufactura y el saqueo de recursos naturales, son
del interés de Washington y no de México.
Por lo que hace a la Seguridad a seguridad, la transparencia y la
gobernabilidad resultan del desarrollo económico y social verdadero e
independiente, producto de la voluntad política y la democratización que no se
advierte hasta hoy en la clase gobernante.
En definitiva lo más saludable seria firmar pactos que tuvieran como objetivo la
estabilización del proceso de transición al sistema democrático y la adopción
una política económica que se aparte del neoliberalismo, para abatir la
pobreza, corregir los desequilibrios entre el capital y el trabajo y entrar a
una dinámica de crecimiento real, sin violencia, ni corrupción, no obstante décadas de atraso que registra México.
lucarrso@hotmail.com Twiter:
@luiscarrs
Luis Lauro Carrillo:
Analista político, autor de la columna Cuestión Pública publicada en el periódico de La Verdad de Tamaulipas, en el portal digita HOYTamaulipas, entre otros
Síguenos y entérate de lo que ocurre en #Tamaulipas