Hoy es Domingo 24 de Mayo del 2026


El dinero invisible que sostiene a México

Por: Mtro. Jorge Alejandro Torres Garza El Día Domingo 24 de Mayo del 2026 a las 16:45

El dinero invisible que sostiene a México
Autor: HT Agencia
La Nota se ha leido 332 veces. 332 en este Día.

Hay una verdad incómoda que pocos políticos quieren decir en voz alta: en muchos municipios de México, las remesas ya son más importantes que el propio gobierno.

Mientras Donald J. Trump endurece el discurso financiero y migratorio bajo su nueva orden ejecutiva para “restablecer la integridad del sistema financiero estadounidense”, en ciudades como Ciudad Victoria ocurre algo revelador: el dinero enviado por migrantes ya representa una magnitud económica comparable —e incluso superior— al presupuesto anual del municipio.

Sí.
Leíste bien.

De acuerdo con cifras del Banco de México, Ciudad Victoria recibió durante 2025 alrededor de 160 millones de dólares en remesas. Traducido a pesos, hablamos de más de 3,200 millones. Mientras tanto, el presupuesto municipal ronda apenas los 1,200 millones.

Es decir: la diáspora tamaulipeca sostiene un flujo económico de una dimensión superior al propio aparato gubernamental local.

Y Victoria no es excepción.

En silencio, lejos de discursos patrioteros, millones de mexicanos mantienen viva la economía nacional desde restaurantes en Houston, obras en Dallas, campos agrícolas en Kentucky o bodegas industriales en Chicago.

Detrás de cada remesa no hay solamente dinero.
Hay dobles turnos, calor texano, jornadas interminables y familias separadas por décadas.

Las remesas ya no son solamente apoyo familiar.
Son estabilidad macroeconómica.

Sostienen:

  • consumo,
  • vivienda,
  • pequeños negocios,
  • educación,
  • salud,
  • y supervivencia cotidiana.

En muchos lugares, el verdadero programa social se llama “mi hijo manda dólares”.

Y ahí aparece otra verdad todavía más incómoda:
el verdadero problema no es que millones de mexicanos manden remesas. El verdadero problema es que millones tuvieron que irse para que sus municipios sobrevivieran.

Durante décadas, México convirtió la migración en válvula económica. Exportó mano de obra, importó remesas y aprendió a sobrevivir dependiendo del sacrificio de millones de personas lejos de casa.

Por eso el nuevo endurecimiento financiero estadounidense debe observarse con atención.

La orden ejecutiva de Trump busca aumentar la vigilancia bancaria sobre personas sin estatus migratorio regular, endureciendo controles sobre cuentas, transferencias, créditos y uso de ITINs bajo el argumento de combatir:

  • lavado de dinero,
  • narcotráfico,
  • trata de personas,
  • y evasión fiscal.

Y hay una parte legítima en ello.

Nadie puede negar que existen enormes redes criminales operando dentro del sistema financiero internacional.

Pero aquí aparece la contradicción.

Porque mientras el discurso político se concentra en el migrante que manda 300 dólares a su familia, la historia reciente demuestra que el gran lavado también se mueve en traje y corbata.

Departamento de Justicia de Estados Unidos (caso Wachovia) documentó cómo la institución financiera posteriormente adquirida por Wells Fargo enfrentó acciones federales por fallas masivas en controles antilavado relacionados con recursos del narcotráfico mexicano.

Asimismo, Departamento de Justicia de Estados Unidos (caso Banamex USA) detalló sanciones contra Banamex USA, subsidiaria relacionada con Citigroup, por deficiencias en cumplimiento financiero.

Y, sin embargo, las multas suelen terminar siendo apenas una palmada en la mano comparadas con las cantidades gigantescas que circulan dentro del sistema financiero global.

Porque el dinero del crimen organizado no desaparece.

Se recicla:

  • en bienes raíces,
  • fondos de inversión,
  • desarrollos urbanos,
  • empresas fachada,
  • y megaproyectos.

Durante años, especialistas han advertido cómo capitales ilícitos terminan infiltrándose indirectamente en economías enteras y alimentando expansión inmobiliaria en ciudades como Nueva York, Miami, Houston o Los Ángeles.

Y al mismo tiempo, miles de armas estadounidenses siguen cruzando ilegalmente hacia México desde estados fronterizos, alimentando la violencia que después Washington utiliza como argumento político.

La pregunta incómoda entonces es inevitable:

¿Estamos frente a una verdadera guerra contra el crimen financiero… o frente a una securitización del migrante trabajador?

Porque el albañil tamaulipeco en Texas no mueve cientos de miles de millones de dólares en redes internacionales de lavado.
No opera paraísos fiscales.
No crea empresas fantasma en Delaware.

Sin embargo, podría terminar siendo el primer vigilado.

Y quizá eso sea lo más importante de toda esta historia.

Porque el mundo está entrando a una nueva etapa donde la frontera ya no será solamente física.

Será financiera.
Digital.
Algorítmica.

Mientras Estados Unidos mantiene el dominio global de sistemas como SWIFT, países como Brasil ya desarrollaron alternativas como PIX, un sistema de pagos instantáneos impulsado por su banco central.

Al mismo tiempo, el ecosistema de criptomonedas y finanzas digitales sigue creciendo mientras figuras como Elon Musk influyen públicamente en mercados crypto y sectores cercanos al trumpismo muestran cada vez más interés en ese nuevo universo financiero.

Porque quizá el verdadero fondo de esta discusión no sea solamente migratorio.

Tal vez estamos viendo el nacimiento de un nuevo modelo de control financiero global.

Uno donde:

  • inteligencia artificial,
  • dinero digital,
  • identidad biométrica,
  • crédito,
  • vigilancia algorítmica
    y geopolítica comenzarán a fusionarse.

En el fondo, la discusión ya no es solamente bancaria.
Es una discusión sobre soberanía financiera en la era digital.

Porque cuando un país depende de infraestructura financiera y plataformas tecnológicas diseñadas en el extranjero, también depende de las decisiones políticas de quienes controlan esos sistemas.

El dinero ya no solamente compra cosas.

Ahora comienza a definir quién existe dentro del sistema.

Y cuando el acceso al dinero dependa de algoritmos, identidad digital y sistemas financieros centralizados… ¿seguiremos hablando realmente de libertad?

Jorge Alejandro Torres Garza

Es internacionalista con una maestría en Ciencia Política y Administración Pública por la Universidad Autónoma de Tamaulipas. Durante su carrera realizó un intercambio en España y ha trabajado en los tres niveles de gobierno tanto en México como en Estados Unidos, incluyendo en un consulado de México en la zona de Los Ángeles, California. También ha participado en campañas políticas en México, colaborando con candidatos a alcaldes, diputados locales y gobernadores, así como en la campaña del senador de la República y precandidato presidencial del Partido Demócrata, Bernie Sanders, en Estados Unidos.

Recibió el reconocimiento "30 Under 30 Award" por la Asambleísta Eloise Gómez Reyes del Congreso del estado de California, un galardón que distingue a jóvenes líderes menores de 30 años por su dedicación, innovación y servicio a la comunidad.

Su pasión por el bienestar y la transformación social lo llevó a fundar Vibra/TAM, una asociación civil que promueve la salud mental de jóvenes a través de la música y las artes. Actualmente, brinda consultoría en desarrollo económico, turismo y salud mental, integrando enfoques holísticos y sostenibles.

Es amante de la música, disfrutando géneros como el rock clásico, jazz, electrónica, folk e indie. También es un practicante comprometido de yoga, meditación y senderismo, actividades que inspiran su conexión con la naturaleza y el bienestar integral.

Correo electrónico: jatorresgarza@gmail.com

DONA AHORA

Para que HOYTamaulipas siga ofreciendo información gratuita, te necesitamos. Te elegimos a TI. Contribuye con nosotros. DA CLIC AQUÍ


DEJA UN COMENTARIO

HoyTamaulipas.net Derechos Reservados 2016
Tel: (834) 688-5326