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Sección: Especiales / Crónica
Breve ceremonia concretó segunda alternancia política presidencial
En poco menos de cinco minutos se cumplió el ritual de la ceremonia de toma de protesta del nuevo Presidente de México, Enrique Peña Nieto, en medio del respaldo y las consignas mayoritarias del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en un recinto de San Lázaro que no estuvo exento de protestas de legisladores de izquierda
Por: Luis Carlos Rodríguez González y Gloria Islas Rodríguez
01/12/2012 | Actualizada a las 14:11h
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México, 1 Dic. (Notimex).- En poco menos de cinco minutos
se cumplió el ritual de la ceremonia de toma de protesta del nuevo Presidente
de México, Enrique Peña Nieto, en medio del respaldo y las consignas
mayoritarias del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en un recinto de
San Lázaro que no estuvo exento de protestas de legisladores de izquierda.
A las 11:09 horas y una vez que las siete fracciones
legislativas fijaron sus posturas respecto a lo que esperan del nuevo gobierno,
Peña Nieto llegó por la avenida Congreso de la Unión al Palacio Legislativo y
subió la escalinata, donde momentos antes, aún con la banda presidencial, había
hecho lo propio el ahora ciudadano Felipe Calderón Hinojosa.
A diferencia de hace seis años, cuando Calderón Hinojosa
ingresó por la parte posterior del recinto para aparecer tras las banderas en
la tribuna, Peña Nieto, enfundado en traje negro, camisa blanca y corbata gris,
se detuvo por un par de minutos en el lobby de San Lázaro.
El breve "impasse" ocurrió mientras el
mandatario saliente atravesó el pasillo central del recinto, paradójicamente en
su primera y última vez con la investidura presidencial.
Mientras, legisladores panistas e incluso dirigentes de
oposición como el ecologista Jorge Emilio González y el senador del PRI,
Gerardo Sánchez, le prodigaban abrazos de despedida.
Peña Nieto y su comitiva retomaron el paso y a las 11:12
horas, ingresaron al Salón de Plenos, donde los priistas formaron una valla
humana a lo largo del pasillo central y blindaron el recinto de cualquier
protesta o acercamiento de legisladores de izquierda.
Entre vítores de la bancada del PRI e invitados, y
rechiflas de diputados de las izquierdas que como confeti arrojaron billetes de
papel, Peña Nieto subió a la tribuna para cumplir con el acto protocolario
establecido en el Artículo 87 de la Carta Magna y se convirtió oficialmente en
el presidente número 18 del México postrevolucionario.
Sin embargo, las protestas hicieron blanco también en
Felipe Calderón por los muertos durante su sexenio en el combate al crimen
organizado, por lo que el ahora ex mandatario se fue como llegó: en medio de la
inconformidad de los partidos de izquierda.
Con las dos grandes banderas de fondo en el Salón de
Plenos, Peña Nieto saludó al presidente del Congreso, Jesús Murillo Karam, su
próximo procurador General de la República (PGR) y a Calderón Hinojosa con un
abrazo formal y breve.
Abajo, legisladores a favor y en contra se enfrascaban en
consignas o descalificaciones, y salieron a relucir carteles e imágenes de
Monex y Soriana.
Murillo Karam reanudó la sesión de Congreso General a las
11:15 horas. A su izquierda Felipe Calderón Hinojosa, aún portando la banda
presidencial, sonreía y escuchaba algunas consignas y descalificaciones de la
izquierda.
Dos minutos más tarde, Calderón Hinojosa se despojó de la
banda presidencial para convertirse en un ciudadano común. La entregó a Murillo
Karam, quien la puso en manos de Peña Nieto y éste se la colocó ayudado por el
general Roberto Miranda, ahora jefe del Estado Mayor Presidencial.
"Protesto guardar y hacer guardar la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos y las leyes que de ella emanen, y
desempeñar leal y patrióticamente el cargo de presidente de la República que el
pueblo me ha conferido, mirando en todo por el bien y prosperidad de la unión,
y si así no lo hiciere que la Nación me lo demande", señaló el nuevo
mandatario mexicano con la mano derecha al frente.
Finalizada la toma de protesta, los acordes y las
estrofas del Himno Nacional Mexicano se dejaron escuchar en el recinto
legislativo, mientras en los balcones los invitados especiales atestiguaban el
retorno del ritual a la usanza priista.
La despedida de Calderón Hinojosa y el nuevo presidente
de México fue también breve con algunas palabras, y después en el pasillo
central numerosas manos buscaban estrechar la del nuevo presidente.
Así pasaron casi cuatro minutos de felicitaciones de
senadores, diputados, principalmente del PRI y del Partido Verde Ecologista de
México (PVEM). La secretaria general priista, Cristina Díaz, y los senadores
Emilio Gamboa y Omar Fayad acompañaron a Peña Nieto hasta las puertas del
recinto.
Hubo un nuevo "impasse" de dos minutos de la
comitiva, en espera de Angélica Rivera, quien permaneció en tribunas al lado de
Margarita Zavala, quien descendía de los balcones de invitados para acompañar a
su esposo a Palacio Nacional.
Sobre la avenida Congreso de la Unión, prácticamente acorazada
ante las protestas de maestros disidentes y del movimiento #YoSoy132, la
camioneta negra con una pequeña bandera mexicana como distintitivo, inició su
marcha con Peña Nieto a bordo, quien se dirigía a la Plaza de la Constitución y
continuar con ello a consolidar la alternancia en el país.
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En poco menos de cinco minutos se cumplió el ritual de la ceremonia de toma de protesta del nuevo Presidente de México, Enrique Peña Nieto Fotografía Notimex
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