El Anzuelo...
No es problema estar jodido, el problema es que se note
por El Fisgón
Para los intregrantes de la extinta agrupación Santa Sabina, ser producidos por Alejandro Marcovich, bajo un sello discográfico, era como ir a Disneylandia, dijo Alfonso "Poncho" Figueroa, bajista de la banda, en la Sesión de Escucha Iconos del Rock Mexicano
Por: Agencia Notimex
México, D.F.- Para los intregrantes
de la extinta agrupación Santa Sabina, ser producidos por Alejandro Marcovich,
bajo un sello discográfico, era como ir a Disneylandia, dijo Alfonso
"Poncho" Figueroa, bajista de la banda, en la Sesión de Escucha Iconos
del Rock Mexicano.
En una charla que organizó la Fonoteca Nacional, como
parte de la Sesión de Escucha, Poncho, recordó que su primer álbum homónimo,
del que se extrae el sencillo "Azul casi morado", fue producido por
Culebra Record, sub-sello de una disquera trasnacional.
"Era un gran momento del país, era 1992, México
parecía que tenía una economía boyante, entonces todo tenía que ser fastuoso,
Alejandro Marcovich arregló que grabáramos en unos súper estudios, que eran más
allá de Disneylandia, no dábamos crédito que un lugar así existiera".
Agregó que en el estudio de al lado estaba Rod Stewart,
"entramos al primer mundo y las expectativas sonoras rebasaron por mucho,
nos decían que estábamos en Hollywood, todo lo que se pueden imaginar es posible.
Ya habíamos ensayado tanto las canciones, que en tres días terminamos".
El músico apuntó que años antes, Alfonso André, quien
tenía una relación con Rita Guerrero en ese entonces, los invitó a abrirles un
concierto, a Las Insólitas Imágenes de Aurora, ahora Caifanes, pero que
Marcovich no quiso que Santa Sabina tocara.
"Era el 2 de febrero de 1989, cuando Alfonso
consiguió que tocáramos en el Rock Stock para abrir un concierto a Las
Insólitas Imágenes de Aurora, Marcovich, por su neurosis, dijo que no, no lo
hicimos, después él y El Chiquis Amaro, organizaron otra tocada, ellos fueron
nuestros padrinos".
Además, Figueroa recordó cómo inició Santa Sabina, cuando
él y Pablo Valero, quien salió de la banda Psicotrópicos, quería formar un
grupo e invitaron a Rita Guerrero, después a Patricio, quien tenía el toque y
el ritmo.
"Hicimos cuatro o cinco canciones, se las grabamos a
Rita para que se las llevara de vacaciones, era finales del 88, le dimos el
casette, lo escuchó y me escribió una carta".
Comentó que Rita le dijo que estaban muy bien los temas,
"pero eran muy punketonas, -no sé si tenga el carácter-, lo dudaba.
Nosotros como traíamos la disciplina del teatro, ensayamos todos los días, Rita
dijo que sí y una vez invitó a André, con quien salía, para que escuchara a su
banda".
El proceso de la grabación del disco, indicó Poncho, fue
un poco tortuoso, porque empezaron a trabajar con unos productores que estaban
más inclinados al pop, "no entendían el color que buscábamos, nos pusieron
a gente que hizo nuestras canciones más digeribles, más radiales".
Además de otras anécdotas fueron contadas por Poncho
Figueroa, en el marco del ciclo Iconos del Rock Mexicano, que dirige el
periodista Ricardo Bravo.
Figueroa hizo un recorrido por las producciones
discográficas de la agrupación nacida en las tablas del arte escénico en 1990:
"Santa Sabina" (1992), "Símbolos" (1994), "Concierto
acústico" (1995), "Babel" (1996), "MTV Unplugged"
(1997), "Mar adentro en la sangre" (2000), "Espiral" (2003)
y "XV aniversario. En vivo" (2005).
Publicidad
Lo más visto
Minuto a Minuto de la Sección