El Anzuelo...
Hay que se marranos, pero no trompudos
por El Fisgón
Por: Juan Sánchez-Mendoza
El
ejercicio gubernamental de Egidio Torre Cantú se distingue por su alto sentido
humanista.
Y
eso, precisamente, es lo que permite avanzar en su proyecto para lograr el
Tamaulipas que todos queremos.
Por
eso ha enfocado todo su esfuerzo, energía y voluntad, a mejorar las condiciones
de vida de sus gobernados –más de 3 millones 300 mil--, como lo ofreciera a la
sociedad hace un par de años (al rendir la protesta de ley) bajo la premisa de
que trabajaría con orden, honestidad y firmeza por la grandeza del estado; la
fortaleza de sus instituciones; y sobre todo el bienestar de la gente.
Hace
dos años Egidio también se comprometió a elevar el desarrollo de las
comunidades; mejorar la calidad de vida de las familias; ampliar el horizonte
de oportunidades de las personas; encabezar un Gobierno con la fuerza, energía
y el talento de las mujeres y los hombres, pues sólo de esta forma, unidos en
un mismo propósito (lo dijo), sería viable el avance sustantivo para lograr un
Tamaulipas competitivo, sustentable, humano y seguro.
Una
entidad fuerte para todos.
Transcurrido
el tiempo nos damos cuenta que ha cumplido.
Quizá
no de manera estricta para todos los sectores de la sociedad, pero sí para al
menos la mayoría, que son la gente que más requiere de su apoyo y estímulo,
frente a la grave crisis económica provocada por la errónea política económica
de la Federación.
Ahí
están las cifras que no admiten lugar a dudas.
Esto
me lleva a sugerir, a los contados detractores del régimen, que bien harían en
reconsiderar su postura, pues Egidio ya demostró ser un mandatario que no se
arredra ante críticas simplonas y avanza firme en su proyecto.
Sobre
todo cuando ha sabido dignificar el servicio público rehusando usar la rudeza
como método recurrente para garantizar la gobernabilidad y practica una
política incluyente, devolviendo al estado la certidumbre y el rumbo.
Hay
resultados
La
historia advierte que la acertada conducción de cualquier sistema de gobierno,
sólo puede tener éxito cuando se ejerce un liderazgo a toda prueba. Una política
humanista que tenga como prioridad el bienestar del pueblo, sin anteponer
ningún interés personal o de grupo, que lesionen o fracturen a la sociedad en
su conjunto.
Por
tanto, a dos años de haber iniciado esta administración, correcto es analizar --aunque
someramente--, qué ha ocurrido en Tamaulipas, en los aspectos político,
económico y social, pues, hasta donde observo, los resultados en los dos
últimos años muestran avances programáticos, en torno a la construcción de un
nuevo estado y alivios sustantivos a favor de los sectores sociales más
vulnerables, que permiten paliar en parte el efecto de la crisis económica
globalizada y, por supuesto, la nacional.
En
el aspecto político, sin duda alguna, hay indicadores de madurez.
Y
es que Egidio Torre Cantú ha restaurado la legalidad y terminado con el clima
de desacuerdo e inconformidad que privó en Tamaulipas (a lo largo de muchos
años) entre los principales actores políticos, partidos, grupos de presión e
interés y organizaciones sectoriales o gremiales.
Los
avances políticos, además, incluyen otro importante exponente, entre los otrora
cacicazgos regionales, ya que éstos han quedado fuera de toda negociación
cupular.
Lo
comento porque después de muchos años en que fue necesario concertar para
aparentar la unidad tamaulipeca, ese divisionismo no sólo ha disminuido en su
nivel de virulencia e intensidad, gracias a que Torre Cantú ha sabido
reencauzarlo y conducirlo por el terreno de la legalidad, con sus altas y
bajas, pero con mayores avances que retrocesos.
Hasta
la fecha Egidio ha cumplido su oferta de Gobierno, y, a la par, ha hecho crecer
al estado en lo regional y a nivel República Mexicana.
Sensibilidad
de Egidio
Por
otra parte, convencido estoy de que el oficio político del “Gober”, tanto como su
experiencia administrativa, lo llevan a ser intransigente en la defensa de
quienes menos tienen, pero igual muestra flexibilidad cuando se trata de hacer
equipo en beneficio de su tierra y de su gente.
En
su lenguaje de antes y de ahora, son comunes las palabras de frases que remiten
al consenso, la negociación y al acuerdo, siempre en beneficio de la comunidad
tamaulipeca.
Hasta
hoy, incluso, ha manejado un pensamiento estratégico y una visión de largo
alcance que lo hacer destacar entre la clase política del Partido
Revolucionario Institucional (PRI), su partido, en el ámbito nacional, por su
conocimiento, profesionalismo e interés mostrado en el ejercicio gubernamental,
como bien podría avalarlo el Presidente electo de México, Enrique Peña Nieto.
Sobre
todo por la política humanista que distingue al mandatario.
Recordando
a Rodolfo
Por
la mañana, Egidio Torre Cantú entregó por escrito su segundo informe de labores
ante la LXI Legislatura del Congreso de Tamaulipas.
Y
en ese acto, celebrado en la sede cameral, el diputado Gustavo Rodolfo Torres
Salinas dijo que la capacidad de diálogo y concertación del mandatario, son
instrumentos que han permitido conjugar esfuerzos en los diferentes niveles de
gobierno.
Más
tarde, al formalizar un recuento de las actividades desarrolladas en el segundo
año de su régimen (allá en el Polyforum Victoria) y ofrecer un mensaje
político, Egidio recordó a su querido hermano Rodolfo, con estas palabras:
“En
mi gobierno trabajamos para que nuestra tierra generosa
siga siendo la razón de nuestro actuar. Con amor y dedicación, para el
Tamaulipas fuerte para todos, con el que soñó y por el que trabajó
apasionadamente, con emoción y sin descanso, mi hermano Rodolfo.
“Rodolfo creía en la gente. Siempre estuvo
cerca de los tamaulipecos. Identificaba muy bien sus anhelos. Conocía muy bien
sus sueños. Hizo suyas sus aspiraciones…
“Rodolfo creía en la felicidad de todos. Su
optimismo llenaba de entusiasmo. Su bondad fue permanente. Su alegría dejó una
sonrisa imborrable en nuestros corazones…
“Lo extrañamos mucho. Su recuerdo nos
inspira.
“El sueño de Rodolfo nos motiva a seguir
dando todo nuestro esfuerzo y más por lograr la felicidad de los tamaulipecos,
por lograr el Tamaulipas que todos queremos.
“Este es nuestro Tamaulipas. El que está en
nosotros. El que está en la gente que siente pasión y ama a esta bella tierra.
El que construimos haciendo de nuestra palabra un compromiso de nuestras
acciones el motor de su progreso, de sus retos nuestra motivación.
“Tamaulipas es tarea de todos. Es nuestra
inspiración y nuestro destino. Tenemos la grandeza de nuestro pasado. Tenemos
la fortaleza de nuestro presente. Tenemos la confianza en el futuro de esta
hermosa tierra. Somos orgullosamente tamaulipecos. Asumimos con al frente en
alto el honor de serlo.
“Estamos aquí, de cara al futuro,
trabajando unidos para que Tamaulipas siga siendo la heroica y altiva tierra
que vio nacer a nuestros padres.
“Estamos aquí convencidos que nada detiene
a un estado de gente que trabaja, de ciudadanos creativos…talentosos…que se
vigorizan en una sola voluntad y una sola voz de prosperidad y esperanza.
“El valor supremo de Tamaulipas es su
gente. Tamaulipecos de palabra y acción, de pensamiento y emoción, de vocación
y convicción, de pasión y corazón.
“Con la fuerza de los Tamaulipecos, sigamos
juntos hacia adelante haciendo de esta tierra cuna de nobles varones. Sigamos
juntos hacia adelante cantando un himno de amor y lealtad”.
Em@il: jusam_gg@hotmail.com
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