En las tarimas están los fotógrafos, en las sillas los delegados y de pie los que traen tambor y las banderas. El “Polyforum” abre sus puertas y más gente empieza a entrar. Han pasado cinco minutos después de las cinco
Por: Alejandro Paz/Ciudad Victoria24/03/2010 | Actualizada a las 22:27h
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Ciudad
Victoria, Tamaulipas.-Una joven pone sus pies en las manos de un
hombre, y este la levanta.
En sus manos la muchacha trae una bandera.
Los tambores se escuchan junto a las matracas.
En la primera fila se está acomodando la gente, el presídium ya está completo.
Son las 17 horas, cuando todos empiezan a moverse.
En las tarimas están los fotógrafos, en las sillas los delegados y de pie los
que traen tambor y las banderas.
El “Polyforum” abre sus puertas y más gente empieza a entrar.
Han pasado cinco minutos después de las cinco.
Adentro las botellas de agua se ven en las manos de cada asistente.
En otros se ven las matracas, las banderas, los tambores y las bocinas.
Un contingente se encamina por entre las sillas.
Una persona de gran sonrisa saluda a la gente, mientras a quien lleva del brazo
reparte abrazos.
Ahí cerquita viene Antonio Martínez Torres, su amigo de siempre.
El sonido anuncia a quien se encamina entre la gente.
Lo identifican como el primer candidato del nuevo distrito, el 14.
Es Oscar de Jesús Almaraz Smer, su acompañante, su esposa, Tony
A quien saludan, los delegados.
A quien abrazan, las seccionales.
Desde que llegaron no se han separado.
Al sentarse quedan juntos, a sus lados. Felipe Garza Narváez y Arturo Diez
Gutiérrez.
Son ya las 5 con 28 minutos, Almaraz recibe una botella con agua, apenas la
toma y la destapa es el primer trago de la noche.
Su palma la lleva a su frente para borrar los rastros que deja el calor en su
cara.
Ocho minutos después dan a conocer que en el recinto hay un registro de 394
delegados de un total de 400.
Mientras que Blackmore y Toño Martínez intercambian sonrisas, al igual que
Gamundi y Salum.
Al fondo se escucha ¡Oscar Amigo, el pueblo está contigo!, ¡Oscar Amigo, el
pueblo está contigo!.
Los gritos se interrumpen porque piden su presencia.
Son las 5:47 cuando Almaraz inicia el discurso.
En un lapso de cuatro minutos agradece y nombra a todos los asistentes.
Para a las 5:51 cambia la primera hoja del discurso, mientras que a Viterio, su
asistente personal una señora entusiasmada le pega con una banderilla en la
cabeza, para después asegurar: ¡Yo no fui!.
Al final los dos se sonríen.
Arriba Almaraz toma su botella y bebe agua, y declara: “En este propósito me
guía el ejemplo y la visión transformadora del primer priista de los
tamaulipecos, quien con avances efectivos y mucho trabajo, nos ha demostrado lo
lejos que se puede llegar con liderazgo. Por orgullo priista y determinación mi
aprecio y mi respeto al líder de los tamaulipecos Eugenio Hernández Flores”.
Cerca de las 5:59 las porras y vivas se activan, pero después se calman y
Almaraz continúa: “Como priista continuare haciendo buena política, la política
que es servicio que es ayuda, política que construye que se hace con
principios, valores y lealtades, por eso quiero sellar el compromiso de ser un
legislador priista en el sentido pleno de la palabra”.
Da dos tragos a su agua antes de acabar el discurso a las 6 con seis minutos.
El precandidato bajó, levantaron las manos para respaldarlo y después le dieron
su constancia de mayoría, ahora ya es candidato.
Ahí en segunda fila, sus hijos María José y Oscar Antonio sonríen, la gente se
les acerca, los abraza y los besa.
Ellos dicen le tienen mucho cariño a su papá, y para ello le dicen:
¡Felicidades Papá!
Aseguran ahí que al llegar a su casa lo abrazarán y llenarán de besos.
Su madre los respalda, dice que ellos quieren mucho a su papá y que son una
familia muy unida.
La señora de Almaraz declara que aunque le toque bailar lo hará, aunque piensa
que “hay que esperar que empiece la campaña para echarle todos los kilos y
ganas, para sacar un buen resultado”.