Por: Luis Lauro Carrillo23/11/2012 | Actualizada a las 09:44h
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La propuesta de reforma constitucional del presidente electo Enrique Peña Nieto para
la creación de la Comisión Nacional Anticorrupción, parece que esta institución
no tiene diferencia alguna con la actual Secretaria de la Función pública,
salvo el cambio de nombre.
¿Por qué decimos lo anterior se preguntará el lector? porque de acuerdo a la
iniciativa se trata de una instancia encargada de prevenir, investigar y
sancionar los actos de corrupción en materia administrativa cometidos por los
servidores públicos de la Federación.
Porque la iniciativa de reforma no le concede facultades
a la ComisiónNacional Anticorrupción
(CNA) de fiscal especial autónomo para la persecución y combate de todos los
delitos de corrupción ante los tribunales federales, sino que tiene que darle
vista al ministerio Publico.
Porque la iniciativa prevé la inclusión en la ley penal federal, de los delitos
relativos a actos de corrupción, decomiso y privación de la propiedad de
bienes, además equiparando a la CNA solo
como una instancia coadyuvante del
ministerio publico.
Porquelos comisionados
"anticorrupción" al proceder de la voluntad presidencial su
nombramiento, con la ratificación del Senado,esta circunstancia le resta credibilidad al organismo y refuerza la idea
de una instancia instrumento presidencial para someter y controlar, todo
particularmentea los poderes estatales.
Porque solo
dos terceras partes de los miembros el senado podrán objetar los
nombramientos de los comisionadoshechos
por el ejecutivo
dentro de los primeros treinta días después de la fecha del nombramiento.
Porque la propuesta no tomo en cuenta que en marzo del presente
año el Senado aprobó unareforma que
adicionael apartado C del artículo 102
de la Constitución para crear la Fiscalía Nacional contra la Corrupción y el
Lavado de Dinero.
De acuerdo con lo aprobado por los senadores, dicho órgano
tendría autonomía de gestión y presupuestaria, así como personalidad jurídica y
patrimonio propios.
Partamos,
entonces, de la premisa de que la mejor herramienta para combatir la corrupción
es tener una organización del Estado capaz de investigar, acusar y procesar a
aquellos funcionarios corruptos. Si aceptamos esta premisa, pues la solución
que propone Peña no soluciona nada contra la corrupción e impunidad.
Por
otro lado la creación del Consejo Nacional por la Ética Pública presidido por
el presidente de la republica e integrado mayoritariamente por la clase
política, será el encargado del fortalecimiento ético e la sociedad, y
coordinar las instancias gubernamentales encargadas de prevenir y combatir la
corrupción, de suyo suena a vacilada o se trata de una herramienta masa del
presidencialismo autoritario.
Pueden
intentar algo todavía mejor: fortalecer la importante tarea que realiza la
Auditoría Superior de la Federación, dotándola de autonomía constitucional y
otras atribuciones como la de fijar sanciones administrativas. En manos de esos
congresistas está abrirle o no la brecha al dinosaurio que quiere volver.
En el actual contexto se hace necesario rediseñarla estructura institucional para la rendición
de cuentas, otorgando plena autonomía al IFAI, a la ASF así como Ampliar la ley
de transparencia para incluir a los partidos políticosy al sector privado como sujetos obligados.
En
definitiva estamos en presencia de un una reforma constitucional diseñadaal puro estilo de Lampedusa "cambiar algo para que nada
cambie", se pretende crear una ComisiónNacional Anticorrupción con las mis facultades y atribuciones que la
actual secretaria de la función pública. En otras palabras sin dientes
jurídicos.
Analista político, autor de la columna Cuestión Pública publicada en el periódico de La Verdad de Tamaulipas, en el portal digita HOYTamaulipas, entre otros
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