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Sección: Especiales / Cultura
Rinde el MAP homenaje a la escritora Yolanda Vargas Dulché
El MAP exhibe la muestra "Yolanda Vargas Dulché. Contadora de historias", en honor a una pionera en el mundo de la literatura popular en México, conocida como la "Reina de las Historietas", por obras como "El pecado de Oyuki", "Yesenia", "María Isabel", "Rubí" y "Memín Pinguín"
Por: Agencia Notimex
22/11/2012 | Actualizada a las 12:11h
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México,D.F.- El Museo de Arte
Popular (MAP) exhibe la muestra "Yolanda Vargas Dulché. Contadora de
historias", en honor a una pionera en el mundo de la literatura popular en
México, conocida como la "Reina de las Historietas", por obras como
"El pecado de Oyuki", "Yesenia", "María Isabel",
"Rubí" y "Memín Pinguín".
En entrevista con Notimex, realizada anoche durante la
inauguración de la exposición que permanecerá allí hasta el 31 de marzo de
2013, el director del recinto, Walther Boelsterly, comentó que se trata de un
homenaje a la creadora, modificadora e inspiradora del arte popular.
"Yolanda Vargas Dulché no nada más fue una gran
escritora de historietas y telenovelas y de guiones para cine, sino que fue una
empresaria, una filántropa y fue una mujer que comenzó desde muy abajo y que
estuvo haciendo todo tipo de trabajo para poder llegar a ser lo que llegó a
ser", explicó el director.
Agregó que a través de la muestra, se trata de mostrar lo
que llegó a ser en los géneros para que sea también motivo y un tema de interés
para muchos investigadores.
"Que no simplemente la alta cultura sea motivo de
investigación y análisis, creo que todos los grandes escritores y artistas
plásticos, han abrevado en la cultura popular, entonces creo que de alguna
manera es dar este primer paso para que reconozca a Yolanda Vargas Dulché como
una creadora importante en México", aseguró Boelsterly.
Subrayó que la exposición es la primera que se hace en
homenaje a la escritora, porque en televisión se han presentado programas
especiales, pero como muestra no se había realizado.
La exposición que se exhibe en el MAP, en colaboración
con la propia familia de la escritora Dulché, Editorial Vid y Televisa, incluye
el escritorio de la narradora, máquina de escribir, una escultura de Memín
Pinguín, videos de telenovelas, vestuario que se usaron en varias telenovelas
como "El pecado de Oyuki", "Gabriel y Gabriela" y
"Ladronzuela", entre otras.
Así como "sets" con inmobiliario de colores en
grises para dar la sensación de la atmósfera de aquellos años, donde la
televisión era en blanco y negro, así como colecciones de miniaturas y por
supuesto las historietas que fueron un éxito sin precedente en México.
Yolanda, periodista, cantante, escritora, madre de
familia y empresaria, todo en ese orden; fue en su momento una de las mujeres
más leídas en el país, comparándose su nivel de audiencia sólo con el de la
española Corín Tellado.
Sus más de 60 creaciones se han editado en México, pero
muchas de ellas también en otros lugares del mundo como Indonesia, China,
Japón, Italia, Colombia, Estados Unidos y Filipinas, país, este último, donde
el Ministerio de Educación (1985) declaró a Memín como lectura obligatoria en
las escuelas debido a que fomenta en los estudiantes el respeto hacia la
familia y las instituciones.
Cuántos no recuerdan al menos una de sus historietas o
han leído y compadecido la suerte de la pobre indígena llamada María Isabel,
llegada a la ciudad con una niña en brazos, que no es su hija.
O se han indignado
con las maldades de Rubí, una mujer astuta y hermosa, cualidades a las que
recurre para conseguir lo que más desea: dinero y poder.
Y qué decir de Memín Pinguín, icono de la historieta
mexicana, para cuyo nombre se inspiró Yolanda en Guillermo de la Parra su
esposo- por ser tan bromista y pingo en su trabajo y con sus amigos. El negrito
Memín es, sin duda, el personaje más simpático y con más ángel de los creados
por la escritora; de sinceridad conmovedora y un alma sin dobleces.
La historieta fue, junto con el cine y la radio, la parte
más importante de la cultura popular; donde la gente aprendió a leer, a manejar
una serie de discursos sobre la ficción, el amor, la ciudad y donde se formó un
gusto por sólo 10 centavos de aquel entonces.
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