Para nadie es un secreto que los mexicanos somos, muy, pero muy desconfiados. Las investigaciones sobre cultura...
Por: Melitón Guevara Castillo24/03/2010 | Actualizada a las 17:21h
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Para nadie es un secreto que los mexicanos somos, muy,
pero muy desconfiados. Las investigaciones sobre cultura política indican que
desconfiamos del gobierno, de los diputados, de los partidos políticos; que se
confía, en cierta medida, en la iglesia, en el ejército y en los profesores.
Pero hoy en dia, la verdad, como que es difícil creer en alguien. La
desconfianza en generalizada. Perfecto Solís, por ejemplo, en su condición de líder
campesino sin inmutarse hace una declaración que tiene vigencia en cualquier
parte de la Republica: que el campesino desconfía del gobierno federal. Y
efectivamente, no solo los campesinos, también los obreros, los empleados, los
profesores. Y es que, si ya nos engañaron una vez, que les dificulta hacerlo
nuevamente. La desconfianza es generalizada. Por ejemplo, ahora que
los delegados federales les dio, de pronto, por hacer “audiencias
informativas”, la suspicacia aparece de inmediato: quieren llevar agua a su
molino; quieren magnificar las acciones del gobierno federal, de Felipe Calderón,
para así intentar recoger votos para los candidatos panistas en la próxima
elección local. De los servidores públicos, en los que menos se cree, es
en aquellos del Poder Judicial; los menos, es que sean acusado de vender la
justicia, de aplicar la ley de manera torcida con tal de beneficiar a quien
tiene dinero, poder e influencia. Es cuando nos preguntamos: ¿Cuántos
magistrados, junto con Alejandro Ettiene, pueden proclamar las palabras del
poeta: “hay aves que cruzan el pantano y no se manchan”. Estamos en tiempo de elecciones. La demagogia partidista,
como de candidatos, es abrumadora. Y es en el contexto de la confianza, que con
cierta frecuencia que lideres y candidatos del partido gobernante, asumen que
al confianza en el triunfo deriva de trabajo que ha realizado el gobernador.
Efectivamente, no es discutible el trabajo de Eugenio Hernández Flores. Lo que
es, a veces discutible, es la calidad moral de los candidatos, su capacidad
como líder. Los priistas tienen confianza en el triunfo de Rodolfo
Torre Cantú. Porque conocen su trayectoria política, porque conocen su
extracción familiar y las evidencias de su vocación de servicio. No se puede
decir lo mismo, sin embargo, de aquellos que presuntamente serán candidatos a
diputaciones o a una alcaldía. Cada quien, su distrito o municipio, sabe quién es quién,
saben de sus éxitos y fracasos, de sus buenas obras o pillerías. Por eso, más
de 4 exalcaldes, no pasaron la prueba de la consulta interna: los conocen tan
bien, que les tienen desconfianza. En la práctica, al decir de quienes saben de
política, ya están cocinadas algunas derrotas priistas en las elecciones del 4
de julio. ¿Cuántos políticos merecen la confianza de los electores?
Se conocen políticos que teniendo la confianza de los ciudadanos, su partido
político no los convierte en sus candidatos. Dicen que, por eso, Antonio
Martinez Torres no fue candidato a diputado por mayoría; y en Tampico, si
Magdalena Peraza es la candidata del PAN a la alcaldía, el 4 de julio se verá
si, efectivamente, se ha ganado el favor, la confianza, de los ciudadanos… Los
abucheos en los eventos políticos es un signo de desconfianza. Comentarios: meligue@prodigy.net.mx
Melitón Guevara Castillo.
Licenciado en Administración Pública (UAT), Doctor en Comunicación y Periodismo (Universidad de Santiago de Compostela).
Profesor Emérito de la UAT. Líder del Grupo de Investigación “Democracia y Comunicación Política” de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales (Victoria, Tam.,).
Representante en Tamaulipas de la Red Nacional de Investigadores de la Calidad de la Democracia.
Escribe la columna política DESDE ESTA ESQUINA, desde 1984 en El Diario de Cd. Victoria y actualmente en Hoy Tamaulipas.
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