Honestamente, el hecho de que los dirigentes de los partidos políticos que participarán en los comicios de julio próximo hayan firmado un acuerdo ya nos habla...
Por: Carlos Santamaría Ochoa24/03/2010 | Actualizada a las 15:20h
La Nota se ha leído 2017 Veces
Honestamente, el hecho de que
los dirigentes de los partidos políticos que participarán en los comicios de
julio próximo hayan firmado un acuerdo ya nos habla de que tendremos una
campaña de altura, al menos, en lo que concierne a ellos, no así al Partido
Acción Nacional.
El acuerdo suscrito este
miércoles ha sido, sin lugar a dudas, una muestra de que los tamaulipecos
queremos un proceso limpio, justo, pero sin que se fundamente, como suele
suceder, en difamaciones y descalificaciones a otros actores de la contienda.
Fue criticado por muchas
personas el hecho de que los integrantes de la cúpula albiazul no quisieran
firmar el acuerdo de referencia, aunque se entiende: a falta de calidad y
capacidad de sus prospectos a candidato, tienen que recurrir, como siempre lo
han hecho, a la ofensa, a la mentira, a la descalificación.
Esta táctica la han comenzado
a utilizar desde hace algunas semanas, y la entidad ha sufrido los embates de
sus viperinas lenguas, de sus comentarios completamente ajenos a la realidad y
de una descalificación sistemática a los actos del gobierno estatal, que, si
bien es cierto que hay algunas cosas que no se han hecho o que hayan salido en
forma no tan adecuada, no se puede negar que la administración ha logrado que
en Tamaulipas se pueda signar un interesante avance, muchas cosas que han
transformado a este estado norteño.
Todos queremos más, es
natural.
Pero no podemos exigir todo a
un gobierno, sea municipal, estatal o federal: los ciudadanos tenemos que hacer
algo de nuestra parte; hay quienes se han preocupado por ver la paja en el ojo
ajeno sin vislumbrar las cosas en donde ha habido avances. Esos, siempre hemos
sido de la idea que, independientemente de que se plasman en la prensa, tienen
en la ciudadanía sus mejores promotores y cuando las cosas salen mal, a sus más
agrios detractores. No podemos decir que no se ha
trabajado. Afirmarlo, como hacen algunos, sería una calumnia.
Pero volviendo al acuerdo, el
hecho de que los dirigentes estatales se hayan reunido en diversas ocasiones
para buscar un documento que contenga la agenda que todos pretenden seguir
resulta muy positivo, porque entonces, algunos de ellos dependerán de la
calidad de sus propuestas, que esperamos, la verdad sea dicha, no caiga en esas
cosas tan fantasiosas como querer acabar con la marginación en un mes.
No es posible dejar de
entender que somos parte de una nación en vía de desarrollo, que es como
elegantemente nos llaman a los países pobres, y que eso implica una serie de
aspectos que tenemos que aguantar en tanto la situación no mejore, y algunos
rubros dependen inclusive no del país sino de la economía mundial.
Tenemos que entender que hay
regiones donde la geografía no permite que alcancen a llegar en forma expedita
los recursos, y que hay asentamientos humanos producto de la necedad de pseudo
líderes que hicieron eh sitios completamente inaccesibles una mina de recursos,
extorsionando a los pobres y necesitados de hogar, para tener un sitio donde
"vivir", si a eso se le puede llamar así.
¿Qué esperamos los ciudadanos?.
Esperamos, o al menos eso
creemos, que haya campañas donde el discurso de revalorice y se le otorgue el
"plus" que debe tener, pero que se haga con honestidad, y que no se
quieran comprometer a que todos tengamos carro del año o cuentas en dólares;
queremos postulados congruentes con la realidad de nuestro estado y país, que
no haya esos discursos baratos donde se la pasen ofendiendo a los demás
participantes.
Donde no se haga uso de los
aspectos personales de cada candidato como si fuera el que habla el único ser
perfecto sobre la entidad.
Necesitamos recobrar la
confianza en los que nos van a gobernar, y cuando ellos, los que pretenden
llegar, hagan propuestas lógicas y congruentes, que los ciudadanos con los
derechos para elegir lo hagamos en un ejercicio de reflexión y libertad a
nuestra preferencia.
Que nadie nos obligue a votar
por uno u otro partido, sino que sea nuestra voluntad y el pensamiento propio
de que, con esa opinión, mejoraremos las condiciones de vida del estado y de
nosotros mismos.
Sería inútil y falso decir que
no pensamos en nuestro bienestar.
Buscamos que este acuerdo sea
respetado por los partidos y sus candidatos, por sus estrategas de campañas, y
que nos permitan a los ciudadanos "normales" escuchar cosas
congruentes.
Perdone el lector si repetimos
el concepto, pero la verdad, los ciudadanos estamos ya cansados de frases
demagógicas como las que hemos visto en estos días en los medios masivos.
Queremos realidades, propuestas verdaderas, emanadas de la Tierra y los
municipios, de nuestra gente, producto de nuestras inquietudes, no las que
figuran en un escritorio ubicado en la oficina con clima y todas las comodidades,
que no conoce siquiera el aroma a la tierra de los ejidos.
Queremos un buen proceso
electoral, para que, en calma y con libertad, decidamos nosotros por quién
votamos y quién nos gobernará a partir del próximo año.
Comentarios: entrenos@prodigy.net.mx
Carlos David Santamaría Ochoa,
(México, D.F., 1957) Licenciado en Relaciones Públicas, Maestro en Trabajo Social y maestro en Comunicación; Doctor en Comunicación y Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela (Galicia, España). Diplomado en periodismo y en locución ( U.A.T.) Periodista desde el año de 1979.
Jefe de fotografía del periódico El Heraldo de México (1979).
Ha colaborado en los diarios locales El Mercurio de Tamaulipas, El Diario de Ciudad Victoria, La Verdad de Tamaulipas y en revistas como Poste Restante, A quien Corresponda, entre otras. Fue corresponsal del diario El Nacional, de la revista Época de México y de radio grupo ACIR. Fotógrafo profesional desde el año de 1978.
Fue jefe de prensa del Instituto Estatal Electoral en Tamaulipas y del Hospital General de Ciudad Victoria. Actualmente se desempeña como profesor de periodismo y fotografía en la licenciatura en Ciencias de la comunicación, en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, donde también colabora como investigador.
Es presidente de Vive con Diabetes, A.C., dirige y conduce el programa de radio Al Día en Radio UAT.
Recientemente publicó su primer libro: Diario del Camino, Unidos por la Diabetes.
Síguenos y entérate de lo que ocurre en #Tamaulipas