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Sección: Editoriales / Cartelera

Que hará Obama para evitar el precipicio fiscal

Por: Humberto Gutiérrez 14/11/2012 | Actualizada a las 09:33h
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Este lunes escribí un comentario, me voy ajustar a su contenido:…. OBAMA comienza su segundo periodo el 20 de enero de 2013.

Pero eso no le quita el sueño al Presidente OBAMA.

Lo que sí, es la preocupación  desde ahora hasta finales de diciembre en que la amenaza del “precipicio fiscal “ estará latente por el vencimiento del bono fiscal a los ciudadanos, por la amenaza de la aplicación de los recortes automáticos en los gastos o el posible aumento – otra vez - del techo de la deuda.

OBAMA dijo, lo mejor está por venir. Veremos

Cabe mencionar que la composición del equilibrio político no cambio tras la elección legislativa del martes 6 en la cual la Cámara de Representantes quedó con mayoría republicana y el senado con mayoría demócrata.

El Presidente de Estados Unidos estará ante la posibilidad de negociar el futuro de Estados Unidos en el Congreso con la posibilidad de un encuentro con Mitt Ronmey tras anunciar que deseaba trabajar con Romney para “hacer avanzar al país”…

He recibido correos donde me solicitan  ampliar el tema, con ganas de ofrecer la más amplia explicación le he preguntado a dos personas, uno, distinguido cuadro del Partido Demócrata y otra a un Republicano, los dos banqueros, los dos economistas, los dos amigos; uno especialista en la Bolsa y el otro analista de créditos; ayer en una tarde de café abordamos el tema en una plática muy extensa que tal vez  una colaboración no se suficiente espacio para lograr explicar una visión de lo que va a pasar en el mes y medio por venir ya que si no acuerdan lo contrario entrará en vigor la madrugada del primero de enero de 2013 la reducción del bono fiscal y reducciones a los montos de seguridad social entre otros o aumentos de impuestos sobre todo a los más ricos.

Los dos entrevistados coincidieron en que los dos partidos le apostaban a ganar la elección y ganar mayoría en el Congreso,  para terminar el tema que duró varios meses en la agenda política del Presidente Obama y en la del Congreso y después, hacer cambiar la ley que entrará el primero de enero si no se ponen de acuerdo.

De ese hecho empieza el motivo de la plática como respuesta a usted, estimado lector.

Iniciamos la plática, sabrosona.

PRIMERO, HAGAMOS UN POCO DE HISTORIA

Hay que recordar que como hace cuatro años la economía estadounidense fue el tema, ese tema no es cualquier cosa, pues está en riesgo la cobertura de los programas sociales para más de 350 millones de personas, la gran mayoría tienen derechos a salvo y existen viviendo 75 millones de personas de la tercera edad.

De lo que nadie se acordó salvo WALL STREET, que los republicanos llevan dos años poniendo obstáculo en el Congreso al Presidente.

Cuando se reeligió, el 6 de noviembre y no haber conseguido la mayoría de la Cámara de Representantes, rondó el fantasma del abismo fiscal al traer consigo incertidumbre al mundo entero, ese clima que se mantendrá por mes y medio.

Esto es, el mercado de dinero se nutre de la incertidumbre y volatilidad y en este tiempo, encuentra tierra fértil.

Wall Street no se mostró indiferente a este hecho.

Los mercados no confían en la clase política en ningún país, los mercados tratan y por lo general consiguen imponer sus intereses muy alejados del bienestar social y nacional, “hay que ir pensando en darle más poder al Presidente frente a un Congreso dividido”, concluyó mi amigo demócrata.

No le funcionó al Partido Republicano la estrategia de BARACK OBAMA que a partir de 2010  que con el objetivo de reelección fue acusar a los republicanos de intransigentes y que llevarían a EU a la recesión.

La respuesta del partido republicano fue en el sentido de polarizar aun más sus propuestas lo que impidió alcanzar acuerdos provocando estancar la economía estadounidense en medio de un entorno global muy complicado, “el Presidente es el culpable, no se cansaron de mandar ese discurso  a la sociedad norteamericana”.

Cuando la calificadora Standard & Poor´s redujo la histórica calificación AAA a AA+ de la deuda soberana estadounidense, Barack Obama creó una Comisión Bipartita para llegar a acuerdos y lograr reducciones en el déficit, incrementar la recaudación y mantener la fortaleza de las finanzas públicas de EU. Como era de esperarse, la comisión no llegó a ningún lado, por lo que se  decidió que ante la falta de acuerdos, el 1 de enero del 2013 entrarían en vigor diversas medidas, tanto las propuestas de los demócratas como las de los republicanos.

Siendo francos, ambos partidos esperaban llegar a la Casa Blanca el 6 de noviembre con el control del Congreso y modificar dicha Ley, de tal forma que afectara mayormente al bando contrario. Todo lo bueno y lo malo de cualquier país es culpa del presidente, para bien o para mal.

El "abismo fiscal", una metáfora tomada de la naturaleza, fue creado por miembros del Congreso de Estados Unidos, quienes lo diseñaron para que fuera tan horrible como para que ellos y el presidente entraran en razón y lo evitaran a último minuto.

El último minuto es ahora, en el inicio de esta semana de sesiones del Congreso antes de que asuman los nuevos legisladores. Pero no es para nada seguro que republicanos y demócratas estén listos para hacer las concesiones necesarias para salir de la trampa que crearon en agosto del 2011.

Con todo el tiempo disponible desde entonces, los optimistas asumieron que, después de las elecciones de la semana pasada, el Congreso y el Presidente Barack Obama tendrían un plan para evitar el aumento de impuestos y los recortes automáticos al presupuesto por 600.000 millones de dólares que comenzarían en enero y amenazan con arrastrar a la economía a una recesión.

Pero no fue así.

¿QUE PUEDEN ESPERAR LOS ESTADOUNIDENES?

Algunos asumieron que la elección daría a un partido o al otro una ventaja como para superar el punto muerto sobre cómo reducir el déficit de la nación.

No lo hizo.

Ambas partes dicen pública y privadamente que tienen la ventaja -y un mandato de los votantes para hacer las cosas a su manera. Aún queda por verse si tales afirmaciones son sólo movida  inicial del ajedrez de la negociación.

Nuevamente, los optimistas asumen que las partes se salvarán a sí mismas, y al país, de la crisis y engendro  que crearon.

La confianza es baja, siendo una de las razones de la caída de los mercados globales la semana pasada.

La  Oficina de Presupuesto del Congreso reiteró la semana pasada que caer al precipicio fiscal aumentaría la tasa de desempleo a un 9 por ciento desde el actual 7,9 por ciento.

Para Obama, este  momento  oportuno de presentar una "postura equilibrada" para atenuar los problemas fiscales que padece EU, eso significa mantener bajas las tasas de interés para los pobres y la clase media, mientras se obliga a los ricos a pagar más impuestos a los ingresos.

La Casa Blanca, reiteró la promesa del presidente de vetar una ley que simplemente extienda los recortes tributarios, pero si los republicanos aceptan mayores impuestos para los ricos, eso abriría la puerta a acuerdos sobre una nueva ronda de recortes al gasto, incluidos los delicados programas de ayuda social, como el programa de salud Medicare para los ancianos.

Pero el republicano de mayor rango en el Congreso, el presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner, no lo ve de esa forma quien desde el 2010 es el líder de los republicanos, ahora reelecto; él ha afirmado durante largo tiempo que elevar los impuestos a quienes ganan más dinero dañaría a la contratación en los pequeños negocios y frenaría más a una ya lenta economía.

Como los votantes dieron a los republicanos otros dos años al frente de la Cámara baja, Boehner sostiene que sería un error que Obama llegue a la conclusión de que tiene un mandato de los votantes para subir los impuestos, están como dicen, como veo, doy.

Boehner, como era de esperarse, al día siguiente de las elecciones tendió su mano para iniciar las negociaciones que suavicen los efectos del abismo fiscal, pero el viernes dijo que correspondía al presidente liderar las negociaciones.

Ante ello, Barack Obama, en su primer discurso desde la Casa Blanca después de las elecciones, no cambió mucho su estrategia y convocó a los líderes del Senado y de la Cámara de Representantes a un encuentro esta semana para lograr un acuerdo, pero advirtió de la necesidad de subir los impuestos a los más ricos, que fueron los principales contribuyentes de las campañas republicanas. "No pediré a estudiantes, ancianos y clase media pagar el déficit, mientras gente que gana más de 250 mil dólares por año no paga un centavo más de impuestos".

Un asesor republicano de alto rango del Senado sostuvo que tu partido tenía la ventaja. Si las negociaciones fracasan por el alza de impuestos a los grupos de mayores ingresos, provocando que se eleven los impuestos a todos los grupos en enero, "¿querrá Obama comenzar su nuevo mandato llevando la economía a una recesión?".

Eso es todo, espero haber dado respuesta.

Concluyó en la apuesta a ganar todo en esta elecciones, crearon los demócratas una tablita suspensiva par aganar tiempo, los republicanos un breack point esperanzador al resultado de las elecciones.

Quedaron igual, igual que en 2010,¿ serán dos años perdido en negociación?. Ya lo creo que no, el gran ganador fue Obama, porque consiguió cuatro más. Creo que se pondrán de acuerdo, un poco que afloje uno y otro, al final se pasara al año 2013, sin que haya pasado nada, nada lamentable.

La política es en todas partes igual, es un juego de posibilidades y estrategia.

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