Guatemala,
(Notimex).- El
presidente Otto Pérez Molina informó hoy que aumentó a 52 el número de personas
fallecidas por el terremoto de la víspera en Guatemala, que además causó
severos daños materiales que todavía se cuantifican.
El gobernante
presentó en rueda de prensa una nueva evaluación preliminar de las víctimas y
daños del sismo de 7.2 grados de magnitud en la escala de Richter que el
miércoles estremeció al país, de 14.4 millones de habitantes.
Precisó que
además de cinco mil 251 damnificados, 762 personas permanecen en albergues, dos
mil 966 fueron desalojadas de zonas de riesgo y 22 se mantienen en condición de
desaparecidas, mientras que al menos 200 heridos fueron atendidos en hospitales
y centros de salud.
Los datos de la
Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) precisaron que un
millón 124 mil 979 personas fueron afectadas y seis millones 711 mil 576, casi
la mitad de la población nacional, se consideran “en riesgo”.
El titular de la
Conred, Alejandro Maldonado, explicó que la cifra de un millón 124 mil 979 se
refiere a personas afectadas “de manera directa” (falta de energía eléctrica,
agua potable, viviendas dañadas, carreteras bloqueadas) por el temblor, que
impactó de algún modo a un total de 6.7 millones de ciudadanos.
En la tercera
rueda de prensa en la sede de la Conred, sur de la ciudad, el presidente Pérez
Molina aclaró que la prioridad de las autoridades fue “salvar vidas”, pues
“primero era la cuestión humanitaria, atender a la población necesitada”.
Indicó que a
partir de este día comenzará la evaluación de los daños materiales y pérdidas
económicas causadas por el fuerte sismo -registrado el miércoles a las 10:35
horas locales (16:35 GMT)-, y declinó mencionar un estimado del monto.
Destacó que
recibió ofrecimiento de ayuda humanitaria de parte del presidente de México,
Felipe Calderón, con quien conversó anoche vía telefónica, así como de los
presidentes de Centroamérica, Estados Unidos, Taiwán y de la cooperación
española.
El gobernante
guatemalteco reiteró que cuando se tenga el informe se diseñará la estrategia
para la reconstrucción del país, con planes técnicos y financieros.
Por lo pronto, se cuenta con recursos propios y
60 millones de dólares de la cooperación internacional que se invertían en
proyectos productivos y sociales y serán “reorientados”, con la autorización de
las entidades emisoras, a la reconstrucción.