Santiago,
(Notimex).- La banda
mexicana Molotov, quien visitará Chile en diciembre próximo para presentarse en
un teatro capitalino, está integrada por “unos rockeros rolleros y borrachos”,
afirmó el vocalista de la agrupación, Tito Fuentes.
En entrevista
con el vespertino chileno La Segunda, publicada este miércoles, Fuentes dijo
que “estamos pegando los 40 años y es lo mismo que hace 20 (...) ¿quién dijo
que éramos ejemplos a seguir? Somos unos pin rockeros rolleros borrachos”.
“Somos músicos,
de lo contrario nos hubiéramos dedicado a la política”, añadió el músico de 38
años, quien junto al resto de Molotov traerá de vuelta el “cóctel rockero de
irreverencia política y humor” a la capital chilena, el 5 de diciembre próximo.
A pocas semanas
de que se presenten en el Teatro Caupolicán de Santiago, donde pasarán revista
a su último álbum, titulado “Desde Rusia con amor”, Fuentes reconoció la
relación “muy particular” que tiene Molotov con el público chileno.
“Fue el primer
lugar al que fuimos fuera de México. Nos tratan de poca..., nos parecemos mucho
en la manera en que hablamos, los problemas”, añadió el vocalista y guitarrista
de Molotov.
La banda
mexicana es ampliamente conocida en Chile y tuvo una exitosa presentación en el
Festival de Viña del Mar de 2004, a lo que se suma un concurrido concierto en
el Teatro Caupolicán, en 2007, escenario donde volverá a actuar el 5 de
diciembre próximo.
Respecto al
sentido contestatario de la música de Molotov, Fuentes dijo que “escribimos
enojados”, evitando la inercia, porque de lo contrario “se vuelve algo más
racional que del estómago”.
De su paso por
Rusia, donde grabaron su más reciente producción discográfica, correspondiente
a una presentación en vivo y que incluye tres temas nuevos, Fuentes comentó que
“el sólo hecho de estar allá es una pachecada, grandioso”.
“El alfabeto es
cirílico, ni puedes leer los letreros. Te sientes en otro planeta”, añadió el
músico, que aprovechó la oportunidad de solidarizarse con las integrantes de la
banda de rock Pussy Riot, que fueron procesadas en Rusia por protestar en una
iglesia.
A juicio de Fuentes, la detención y
enjuiciamiento de sus colegas rusas es “una clásica demostración de opresión
sobre libertad de expresión” en ese país.