Por: Melitón Guevara Castillo06/11/2012 | Actualizada a las 17:39h
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Desde que el hombre
vive en comunidad ha sido necesario que haya gobernantes. Y la necesidad, o el
deseo, de que sean los mejores aun persiste. El problema es, ¿Cómo encontrar a
los mejores? Claro, de entrada, se descarta a los monarcas, a los dictadores, y
el contexto –hoy en día-, es el democrático. México ya eligió a Enrique Peña
Nieto; ahora, la incertidumbre, es con quienes va a gobernar.
Las especulaciones, rumores y chismes están a la orden del día. Sin embargo, en
el medio político, se hacen apuestas por unos y otros, tomando de referencia la
relación que tienen con el gobernante electo. Y es en esta coyuntura que
Enrique Peña Nieto, el fin de semana, dio un adelanto, una especie de perfil:
no serán amigos, dice, serán aliados, porque el interés que prevalece es el de
la Republica.
Veamos la historia: durante los 70 años que gobernó el PRI, antes de que
llegara el PAN, la forma de integrar el gabinete era prácticamente con
estrategias muy burdas: a) El grupo de amigos; b) respondiendo a intereses de
grupo o de camarillas que están en el poder. Sin embargo, en la práctica cuando
menos a nivel local ha prevalecido el interés de los amigos.
Vicente Fox llego a la Presidencia y ofreció usar a “Hunters”, buscadores de
talento, y así tener a los mejores colaboradores; no le funciono, porque llevo
a empresarios al poder político y vean a la administración pública como una
empresa. Felipe Calderón, no mejoro en nada, o muy poco, porque aun persistía
la visión de que la administración pública –el ejercicio real del poder-, es un
botín para amigos, familiares y cuates.
El caso de Tamaulipas es sintomático si observamos los tres gobiernos
anteriores: a) Manuel Cavazos Lerma ofreció una nueva “clase política” y puso,
de entrada, a sus cuates como Secretarios (Paco Adame, Pedro Carrizalez); b)
Tomas Yarrington, no ofreció una nueva clase política, pero recluto a buena
parte de sus colaboradores a sus compañeros de generación de la preparatoria; y
el caso de Eugenio Hernández Flores es aun más palpable, puesto que hizo
alcaldes a dos que tres amigos… y la verdad, nunca debieron estar en la
política, no le entendieron y ni les gustaba.
Recuerdo que en Coahuila Oscar Flores Tapia fue gobernador y al ser cuestionado
sobre el “nepotismo”, le dieron nombres y apellidos de sus familiares
enquistados en el poder. Y su respuesta fue categórica: “Solo puedo confiar en
mi familia”. Así, unos y otros gobernantes, han de decir lo mismo: “solo pueden
confiar en sus amigos”. Olvidan una premisa: es más fácil hacer a un
colaborador un amigo; que a un amigo hacerlo un eficiente colaborador.
Diga o no la verdad Enrique Peña Nieto sabe, debe tener conciencia, que el
retorno del PRI al poder tiene una causa: la incapacidad de los panistas para
gobernar y hacerlo bien. Al nombrar a sus principales colaboradores, ya como
Presidente Peña Nieto tendrá la primera evaluación de su gobierno. Dara
indicios, señales, si efectivamente proviene de un nuevo PRI o del viejo.
CONTRAESQUINA.
Para el 25 de noviembre hay que agendar el compromiso de estar atentos al
Informe de Gobierno de Egidio Torre Cantú. Ya se supo, que ira primero al
Congreso a dejar el documento escrito y luego, de ahí, se va al polyforum para
dar, a la sociedad tamaulipeca, un informe detallado de sus logros y los retos
que tendrá para el próximo año. Así que, en estos días, el ajetreo en cada
Secretaria tiene que ser intenso: el Informe tiene que ser real, conciso y contundente.
El magistrado electoral Claudio Díaz Castañón con cierta ironía anuncia que el
Tribunal Electoral del Estado ofrecerá a los partidos políticos, se entiende a
sus especialistas en derecho electoral, un curso de capacitación. Y es que,
dijo el magistrado, buena parte de los recursos interpuestos por los partidos
políticos no cumplen con los requisitos mínimos necesarios, de ahí entonces,
que muchas de sus quejas no procedan.
Heriberto Ruiz Tijerina, líder del movimiento territorial del PRI estatal, se
lanza con una afirmación temeraria: que el PRI no tendrá candidatos
golondrinos. Hay que recordarle al buen Heriberto, que no es potestad suya
elegir candidatos…y, a veces, la cúpula que decide, olvida uno que otro
atributo que debe reunir un buen candidato, bueno, parte de la historia nos
dice que ahí donde imponen candidato, el partido pierde de manera estruendosa.
Licenciado en Administración Pública (UAT), Doctor en Comunicación y Periodismo (Universidad de Santiago de Compostela).
Profesor Emérito de la UAT. Líder del Grupo de Investigación “Democracia y Comunicación Política” de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales (Victoria, Tam.,).
Representante en Tamaulipas de la Red Nacional de Investigadores de la Calidad de la Democracia.
Escribe la columna política DESDE ESTA ESQUINA, desde 1984 en El Diario de Cd. Victoria y actualmente en Hoy Tamaulipas.
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