El Anzuelo...
Y ha de andar brincando en un cuerno de contento
por El Fisgón
Por: Carlos Santamaría Ochoa
Podría decirse que el
término aplica a la disposición del gobierno federal que ha sido por muchos
aceptada y por otros tantos criticada, como es el hecho de que adelanten parte
del aguinaldo para que la ciudadanía aproveche la campaña del comercio organizado
denominada “Buen Fin”, y que tiene dos objetivos: que la ciudadanía ahorre, y
el segundo, que el comercio se recupere de un mal año, lleno de crisis,
recesión, altos impuestos, carestía y falta de promoción por cuestiones
naturales.
Felipe Calderón, en sus últimos días al frente del Poder Ejecutivo Federal ha
dispuesto que se adelante una parte de esa prestación que a muchos nos hace
tremenda falta, y a otros. Es una urgente necesidad para cubrir compromisos
contraídos durante el año que concluye; el aguinaldo es no un premio, sino la recompensa
de un año de trabajo arduo y difícil en ocasiones, pero es algo que el
trabajador se ha ganado a pulso, o casi todos, al menos.
En ese sentido, el comercio organizado ha hecho poco por ganarse la confianza
de la gente que, sin más remedio que hacer ya sus compras en el país, recurre a
las tiendas que nos ofrecen una serie de productos de toda índole, prevaleciendo
los de malísima calidad hechos en China y otros países donde los controles son
demasiado deficientes.
Sin embargo, hay cosas buenas en las calles de Victoria y otros municipios
tamaulipecos, porque no todos los que se dedican al comercio buscan ganar por
ganar, sino ofrecer algo bueno a cambio; ejemplos tenemos muchos, afortunadamente,
y en ese sentido, podremos hacer frente a las compras típicas del fin de año en
nuestras ciudades de residencia.
Pero la cuestión de los aguinaldos es preocupante, porque mucha, pero mucha
gente los espera ansiosamente para cubrir las necesidades que surgieron durante
el año y que no pudieron completarse con los salarios, cada vez más reducidos
por la inflación y el reducido campo de utilidad que propicia el pagar más en
gasolinas, luz y otros servicios, así como hacer frente a cargas tributarias
que nos ahogan mucho más que ayer.
El caso de los aguinaldos propicia también que la autoridad lleve a cabo una
estrategia de seguridad para proteger al ciudadano: hay más robos en las calles
de cualquier ciudad por el mismo motivo, fraudes y otros ilícitos que están a
la orden del día. La Policía Ministerial tiene, por lo general, en estos
tiempos, un operativo muy interesante que busca el que no nos quiten lo que con
mucho esfuerzo ganamos a través de los meses. El aguinaldo hay que cuidarlo y
eso lo sabe todo el mundo.
¿Qué se recomienda al respecto? En primera instancia, no salir con el dinero en
la bolsa, y tratar de protegerlo, porque si bien es cierto que estamos expuestos
a un robo, también a extraviarlo.
También se sugiere cuidar las compras: hacer los gastos estrictamente necesarios
par que no haya problemas más adelante, y en ese sentido, propiciar en los
nuestros el ahorro, el cuidar los recursos.
Viene Navidad y es ahí donde muchas veces tratamos de comprar lo que no pudimos
durante el año, así que, habrá que hacer una adecuada selección de productos
por adquirir, y buscar las mejores ofertas.
Podríamos decir que la Profeco nos orientará al respecto, sin embargo, hace ya
mucho tiempo que pasó a ser letra muerta, más, cuando está por finalizar el
sexenio federal y están más preocupados por saber si seguirán con el “hueso”
que por proteger al consumidos.
Es necesario hacer conciencia de lo anterior, cuidar el billete, cuidar la integridad
de los nuestros, y ver que el evento anunciado con bombo y platillo por Felipe
Calderón sea realmente la oportunidad para comprar algo que valga la pena. Es
el aguinaldo, pues, un premio al esfuerzo, al trabajo del año, es la cereza del
pastel, por lo que tenemos la obligación, por los nuestros, de cuidarlo al máximo.
Comentarios: entrenos@prodigy.net.mx
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