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Sección: Especiales / Cultura
Describen expertos a Juan Chamizo como artista que ama la luz
El pintor de origen español Juan Chamizo (1921) se caracteriza por ser un artista que ama la luz, pues en sus cuadros siempre aparece Tonatiuh, dios del Sol de las culturas prehispánicas, como símbolo de luz y alegría de vivir, coincidieron los historiadores en arte Rafael López Guzmán y Yolanda Guasch Mari
Por: Agencia Notimex
06/11/2012 | Actualizada a las 11:08h
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México,
D.F.- El pintor de
origen español Juan Chamizo (1921) se caracteriza por ser un artista que ama la
luz, pues en sus cuadros siempre aparece Tonatiuh, dios del Sol de las culturas
prehispánicas, como símbolo de luz y alegría de vivir, coincidieron los
historiadores en arte Rafael López Guzmán y Yolanda Guasch Mari.
Durante una
charla y apertura de la exposición dedicada a este artista sevillano, anoche en
la Dirección de Estudios Históricos del Instituto Nacional de Antropología e
Historia (INAH), en el sur de esta ciudad, ambos especialistas hablaron de la
vida y obra del creador exiliado en México.
Recordaron que
nació en Sevilla, España, en 1921 y que fue en su ciudad natal donde se inició
en la pintura, para lo que asistió a clases de dibujo en la Academia de Artes y
Oficios en 1936.
Sin embargo,
indicaron, el estallido de la Guerra Civil Española (1936-39) truncó sus sueños
más inmediatos, pues sus padres se exiliaron en México y cinco años después le
siguieron él y sus hermanos.
Instalado en el
nuevo país, comentaron, el pintor sevillano retomó sus estudios de pintura, lo
que compaginó con diversos trabajos para su sostén económico.
Hacia 1942,
abundaron los expertos, ingresó en la Academia de San Carlos y años más tarde,
entre 1945 y 1946, acudió al taller del pintor y también exiliado José
Bardasano, a quien considera su principal maestro.
Refirieron que
en 1955 fundó con otros artistas mexicanos lo que se conoce como “Jardín del
Arte”, surgido como alternativa para exponer ante la dificultad que tenían para
hacerlo en galerías e instituciones públicas.
Según López
Guzmán y Guasch Mari, ese espacio expositivo y de creación sirvió para que el
pintor recibiera sus primeros encargos, y para 1960 creció su popularidad con
la apertura de su propia galería, “El Cuchitril”, gestionada por su mujer
Aurelia Saenz Bablot.
“Su presencia en
ambos lugares le posibilitan sus primeras exposiciones, iniciándose también su
proyección internacional. Desde entonces no ha dejado de mostrar sus
creaciones.
“Se le considera
un pintor ‘abstracto-figurativo’ integrado dentro de la plástica mexicana,
aunque no olvida sus orígenes españoles en los cuales se formó y que siguen
presentes en su obra a través del color”, expresaron.
Añadieron que su
pintura ha experimentado en diversos caminos sin anclarse en estilos o formas.
De igual manera,
subrayaron que su imaginación no queda limitada, ni relegada a las temáticas,
pues cada obra es un reto, un nuevo juego de color más que de forma,
convirtiéndose en un despliegue de todas sus capacidades y experiencias.
En la muestra
inaugurada se presenta un recorrido por los temas que ha tratado a lo largo de
toda su trayectoria el pintor.
Desde los propiamente
hispanos, “Don Quijote”, la figura predilecta del pintor; la vida cotidiana de
México, como tianguis, parejas, niños, músicos; o propuestas referentes al
exilio, como sus “Familias”, sin olvidar su acercamiento a temáticas abstractas
y concretas en arquitectura, paisajes, bodegones o de ciudades como Nueva York.
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