El Anzuelo...
El problema es que ni batea, ni cacha ni deja batear... así es imposible
por El Fisgón
Por: Luis Lauro Carrillo
El
Día de Muertos es una celebración mexicana
de origen prehispánico que honra a los difuntos
el 2 de
noviembre, iniciando el 1º de
noviembre, y coincide con las celebraciones católicas
de Todos los Santos y de las Animas.
Conviene señalar que el día de Muertos es un término específicamente mexicano
que se refiere a la versión mexicana de esas dos festividades católicas.
Cabe decir que esta festividad, dentro y fuera de México, es un símbolo de la
nación misma. El turismo y las relaciones internacionales han sido los causantes directos de este fenómeno. De ahí que
la Unesco
la ha declarado el Día de Muertos de
México como Patrimonio Cultural de la Humanidad.
Debiéndose subrayar que los orígenes de la celebración de esta festividad
mexicana son anteriores a la llegada de los españoles. Hay registro de
celebraciones en las etnias mexica, maya, purépecha y totonaca.
Los rituales que celebran la vida de los
ancestros se realizan en estas civilizaciones por lo menos desde hace tres mil
años.
Del mismo modo el Día de Muertos, se celebra de manera permanente desde tiempos
coloniales, es a primera vista un evento ostensiblemente apolítico, una ocasión
comunal en la que las familias honran a sus parientes fallecidos.
Así pues esta celebración a la postre representó una amenaza para el sistema
político y religioso oficial. De aquí que durante la era colonial los
gobernantes españoles intentaran restringir, cuando no suprimir, la fiesta
popular de Todos los Santos y de las Ánimas.
Como podrá verse esta festividad ha tomado un tinte cada vez más político, que relaciona
la celebración a México mismo y a la identidad nacional. El Día de Muertos ha
contribuido a crear una interpretación del mundo en la que México es único,
culturalmente definido, diferente a España y Estados Unidos que lo han dominado
a lo largo de su historia.
Por otro lado la difusión del Halloween en México ha desencadenado una
competencia simbólica en laque éste se ha asociado con Estados Unidos y el Día
de Muertos con México. La presencia de símbolos del Halloween en México se ha
interpretado como un síntoma de la agresión colonialista estadounidense.
Para los mexicanos y el mundo en general esta fiesta representa a México y lo
mexicano y lo único que el Día de Muertos tiene en común con el Día de Todos
los Santos es que “ambos casos representan un día consagrado a la memoria de
los familiares difuntos. El origen indígena de esta festividad se asocia
automáticamente con México y lo disocia de Europa y Estados Unidos.
De ahí que la Iglesia católica celebra con misas especiales los días de Todos
los Santos y de las Ánimas del mundo católico, estas misas constituyen la parte
menos sobresaliente de la festividad de muertos, siendo la única intervención
oficial religiosa.
En cambio el día de muertos los mexicanos preparan, decoran y velan las tumbas
de sus parientes, hasta las fosas comunes se adornan con flores, velas y
alimentos, acompañados por el humor y el júbilo de quienes participan en honor
de los difuntos. La vigilia en el cementerio, altares y demás manifestaciones
populares están completamente desligadas de los actos litúrgicos.
En tanto el Halloween ha resultado, de hecho, un símbolo del imperialismo Estadounidense.
La prolongada influencia del Tío Sam en México, la frontera compartida por los
dos países y el TLCAN ha incrementado sobremanera la presencia de los estadounidenses en
México, por lo que no es de extrañarse que ahora se venden disfraces y dulces de Halloween a gran escala.
En definitiva en México el Día de Muertos ha llegado a simbolizar al México
mismo, al pasado y presente indígena y la actitud de mofa hacia la muerte, pero
sobre todo esta festividad se consagra a la memoria de los parientes fallecidos. A si mismo esta
festividad ha sido pretexto para construcción de mega puentes de la burocracia
educativa y gubernamental.
lucarrso@hotmail.com Twiter: @luiscarrs
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