Por: Javier Rosales Ortiz29/10/2012 | Actualizada a las 11:00h
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Ella es una mujer que no se ruboriza con
las preguntas incomodas y como respuesta muestra su sonrisa y ofrece
declaraciones exactas como lo hace un político acostumbrado ha ser el blanco de
los reflectores.
Cuentan que cuando fue candidata del PAN a la alcaldía de Ciudad Victoria en el
2004 en ocasiones ella no entendía razones como Rosita Alvirez, y no porque le agradara
el baile, más bien porque desobedecía las sugerencias de sus colaboradores para
que no penetrara en los cinturones de miseria de aquel entonces a exhibir su
oferta política.
Esa fue la única ocasión en que ella tuvo la oportunidad de contender por la
alcaldía, he inexperta en las lides de la política desconocía que introducirse
en esos lugares era arriesgado, peligroso y que existen sectores en los que los
electores son difíciles de conquistar.
No obstante, narran quienes participaron en su campaña, que ella ni se inmutaba
y que su delgada y pequeña figura se desplazaba al cien entre el lodazal de los
barrios marginados, de neumáticos regados por las calles y de basura para
entregar de mano la propaganda política y para hacerse escuchar entre los
padres y madres de familia de niños mocosos y barrigones producto de las
enfermedades intestinales.
“Qué arriesgada es la candidata”, comentaban a espalda de ella sus
colaboradores cuando no podían impedir en horas de la noche que se acercara a
los habitantes de las colonias próximas al basurero municipal, un sector de
contrastes y peligroso al que pocos candidatos se atreven arribar.
Y así continuó con su campaña entre sobresaltos, pero logro su objetivo de
acumular más de 46 mil sufragios a su favor, una de las votaciones más altas
que ha obtenido el PAN en esta capital, la cualincluso puso en duda el triunfo del priísta Álvaro Villanueva Perales.
Descendiente de una familia reconocida y respetada, de Don Bernabé Uribe
Guevara y de Doña Rebeca Mora –sus padres- y la segunda de ocho hermanos, Rosa
María Uribe Mora podría ir hoy por su segundo aire, puesto que no descarta la posibilidad
de buscar la candidatura del PAN a la alcaldía local, porque tiene a su favor
un capital político y muchos victorenses no la olvidan.
Hoy Rosita, como la conocen sus cuates, es la Gerente de Diconsa y en el
pasado se desempeñó en puestos directivos de la Canaco y de la Coparmex, por lo que su actividad
ha sido de tipo empresarial, pero ahora le vuelve a latir con velocidad el
corazoncito y quiere probar de nuevo el peculiar sabor de esa aventura que
vivió en el 2004.
Desde que el panista Gustavo Cárdenas Gutiérrez derrotó a Carlos Castro Medina en los comicios
locales, por lo cerrado de las votaciones el triunfo del PRI en las posteriores
elecciones ha sido muy cuestionado, porque junto con Lydia Madero, Rosita dio
una demostración de lo que es la disciplina y la sangre liviana para tocarle el
corazón al electorado.
Ella es la primera del PAN que salta a la palestra para el proceso electoral
del 2013 y si de ese tamaño están las cartas que va a colocar el alviazul en la
mesa, difícil la tendrá el PRI para retener en su poder la alcaldía de Ciudad
Victoria.
La trayectoria profesional y pública de Rosita, es impecable.
Por eso la alcaldía en el 2013 podría tener.
Mirada de mujer.
Correo electrónico: javierrosales58@gmail.com
Javier Rosales
Columnista en Tamaulipas. Su columna Anecdotario es publicada en diversos medios de comunicación.
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