Luebbert, el dolor de cabeza en la sucesión de Tamaulipas
“Juego libremente y lo fui hace seis años”, respondió Oscar Luebbert a principios de abril de 2004, al convivir con un grupo de comunicadoras. Ante ellas aseguró...
Por: Marco Esquivel07/01/2010 | Actualizada a las 21:38h
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SEGUNDA PARTE...
“Juego libremente y lo fui hace seis años”, respondió
Oscar Luebbert a principios de abril de 2004, al convivir con un grupo de comunicadoras.
Ante ellas aseguró que no existía ningún compromiso con Tomás Yarrington de que
él fuera el siguiente candidato del PRI.
“Si se ha comentado, pero también es parte de la versión
de que fui comparsa”, dijo y puntualiza “Ni fui comparsa, ni tiene deudas
conmigo. Nunca he negado que tengo una relación de amistad y es una persona que
su opinión cuenta y cuenta mucho en el priísmo de Tamaulipas, el que diga lo
contrario, no está hablando con la verdad”. Durante el proceso fue una de las expresiones más frías
que hizo sobre la sucesión gubernamental. Mientras los días avanzaban, Óscar
Luebbert subió la temperatura al proceso interno del PRI. El 12 de mayo en San Fernando acusó que existía un
operativo de estado, había dicho que en las últimas semanas habían ocurrido un
conjunto de acontecimientos “que enturbian el proceso político para la
postulación del candidato del PRI al gobierno del Estado”, indica la nota que
publicó este portal. “Hasta antes de la semana santa, tal proceso se conducía
en un contexto aceptable de acuerdos y de respeto a las formas”, dijo a la
prensa. El 21 de mayo, de nueva cuenta Óscar Luebbert insistió en
sus acusaciones. “Lo que antes parecía un operativo montado desde Palacio de
Gobierno para favorecer a Eugenio Hernández Flores se ha convertido en un golpe
de estado al proceso interno del Partido Revolucionario Institucional en la
sucesión gubernamental y desde ‘La Casa de Gobierno’ está operando el comité de
campaña”, acusó. En sus declaraciones, exigía que el CEN del PRI lanzara
una convocatoria que garantizara la libre expresión de su militancia y que además
cumpla con sus obligaciones “y vamos a ir en contra de la línea que ha marcado
el gobierno del estado y de la ‘orientación’ que sigue dando”, añadió. Ese mismo día ante la prensa negó que “se esté en
negociaciones en lo ‘oscurito’, ‘no hay dinero, alcaldías, ni diputaciones que
me hayan ofrecido o que yo esté exigiendo’, aquí está en juego la legalidad”,
comentó. En Valle Hermoso, el 22 de mayo había convocado a un
“gran movimiento insurgente en Tamaulipas para evitar la imposición, el
chantaje, las presiones y las amenazas, para dignificar la política, al PRI y a
Tamaulipas”. La andada de críticas contra el proceso, continuó el 25
de mayo y en Tampico, Luebbert aseguraba que “Con el apoyo del operativo de estado, la línea,
imposición y cargada, se pretende inhibir la Convención por delegados e imponer
una candidatura de unidad, ello aun con métodos que se pretendían superados en
el pasado, lo que conlleva un gran riesgo de que el PRI pierda viabilidad”.
Un día después Óscar Luebbert Gutiérrez, demandó a
través de una carta que envió al Presidente del PRI, Roberto Madrazo Pintado
que emitiera la convocatoria que contenga reglas claras para la selección
interna de su partido. Las críticas de Luebbert llegaron hasta “El Brozo”,
dentro del programa televisivo “El Mañanero”, trasmitido el 1 de junio, en
donde volvió a criticar el proceso interno. Ese mismo día, ante la prensa del Distrito Federal, el
entonces senador del PRI, Oscar Luebbert Gutiérrez, acusó al gobernador Tomás
Yarrington, "de cargar los dados".
En esa conferencia señaló que esa situación podría
provocar fracturas al interior de su partido, “por lo que pidió la intervención
del Comité Ejecutivo Nacional del PRI para garantizar un proceso de selección
equitativo y transparente en la designación de delegados ante el Consejo
Político en donde votarán para elegir al candidato”. También ese día, había dicho que si el CEN del PRI
garantizaba una convocatoria para tener una convención democrática de
delegados, “con igualdad y equidad, tenía muchas posibilidades de competir y
ganar”. Las denuncias por parte del reynosense continuaron al
darse a conocer que el 26 de mayo se realizaría la selección de delegados a la
convención. El 6 de junio, el represente Felipe Solís Acero demandó
instalar un comité de vigilancia en el cual se le dé cabida a los
representantes de los aspirantes y de paso, denunció al dirigente Homar
Zamorano y a su secretario Florentino Sáenz, por incurrir en irregularidades al
prestar instalaciones del partido a un aspirante que había declinado. El sábado 26 de junio, la suerte estaba echada. Eugenio
Hernández Flores se impuso con los votos de 1,342 delegados contra 97 que
sufragaron a favor de Óscar Luebbert. Allí, conociendo los resultados, Luebbert dijo a la
prensa que no impugnaría el proceso eleccionario de su partido, destacando que
no está en su proyecto salirse del PRI para sumarse a otros partidos. Luego vendría limar asperezas. El 28 de junio, un boletín
oficial daba cuenta de la reunión entre Eugenio Hernández y el derrotado Oscar
Luebbert “El objetivo es sólo uno: Que el PRI siga gobernando Tamaulipas y lo
hará porque estamos privilegiando la unidad al interior del partido”, indicaba
el comunicado.
En el 2004, los priístas tuvieron un proceso interno, donde se eligió al candidato del PRI al gobierno de Tamaulipas, aquí un recuento de la historia que se contó através de HOYTamaulipas. En la gráfica Eugenio Hernández Flores y Oscar Luebbert Gutiérrez Fotografía Fidelino Vera