Por: Javier Rosales Ortiz01/10/2012 | Actualizada a las 16:22h
La Nota se ha leído 2183 Veces
Su largo
transitar al lado del profesor Arnulfo Rodríguez Treviño se antoja que le pasó
de noche. El, poco
o nada le aprendió al viejo lobo magisterial de la habilidad que se necesita para
desdoblarse de acuerdo a la ocasión, o sea actuar con el hígado cuando el caso
lo amerita o, por el contrario, con el corazón cuando el asunto ordena una suavidad
que empalaga y marea. Desdoblarse
e imitar a los camaleones es parte de la formación de quien se jacte de ser un
buen político y en la persona del flamante, nuevo e inexpresivo, Rafael Márquez
Salas, poco se le aprecia que lo hayan salpicado algunas gotitas de esos
ingredientes. Y es que
la impresión que dejo el dirigente de la Sección 30 de Maestros de Tamaulipas en su
primera rueda de presa fue fatal, en razón de que desde un inicio perdió los
estribos y, al final, la máscara y la cabellera. Desde
antes del encuentro varios periodistas pronosticaban este desenlace e inclusive
cruzaron apuestas, no obstante que ya frente al dirigente no le formularon una
sola pregunta para que se matara solo. He
insinúo que Rafa –solo para los cuates- cometió el error de confundir el puesto
que ahora ostenta como líder del magisterio tamaulipeco con su anterior cargo
de titular de finanzas en la sección 30, porque como que aun no le cae el
veinte. Y lo
comento porque en respuesta a una pregunta que le incomodó le reprochó en la
cara a una periodista por supuestos apoyos que en el pasado le otorgó desde su
anterior cartera, esto como último recurso para sacudirse de la panza las
espinas del nopal por andarse metiendo en el monte sin camisa. Si en
privado eso es reprobable, en público suena desastroso, porque lo que menos se
necesita en estos momentos es a un dirigente boquiflojo que vaya por la calle
desnudando reputaciones ajenas, al estilo Fox y otros azules con visible tendencia bipolar. Y, eso,
es delicado, porque este primer acercamiento entre el líder y los periodistas
marca la línea que va a seguir durante su periodo sindical, por lo que su nuevo
jefe de prensa va a tener que hacer de tripas corazón para detener el tsunami
que se le aproxima tan solo por ese reclamo tan indiscreto. Es la
primera ocasión –ayer- que estrecho la mano del nuevo líder y aunque me dio la
impresión de que es un hombre que seguirá cometiendo ese y otros errores por
desconocimiento, por torpeza o de manera natural, es de justo concederle el
beneficio de la duda. Algunas
maestras dicen que a él todo se le perdona porque es guapo, casi un
metrosexual, pero para la prensa eso no basta, porque en la relación entre el
sindicato y los trabajadores de los medios siempre se ha impuesto el respeto,
que por cierto se gano Arnulfo con su carácter afable, dicharachero, directo y,
cuando la ocasión lo ameritaba, diplomático. A Rafael
le urge que Arnulfo le regale unas clasecitas de urbanidad política, porque en
su debut paso de panzazo. Un debut
amargo, que ojala que lo digiera y le sirva de experiencia. Correo
electrónico: javierrosales58@gmail.com
Javier Rosales
Columnista en Tamaulipas. Su columna Anecdotario es publicada en diversos medios de comunicación.
Síguenos y entérate de lo que ocurre en #Tamaulipas