Quito,
(Notimex).- El ex
canciller ecuatoriano Francisco Carrión consideró hoy que el primer beneficiado
de una eventual paz en Colombia sería su país, después de la propia nación
norteña, dada su vecindad.
“Lograr la paz y
descartar la violencia en Colombia es fundamental para nuestro país. Quizá
Ecuador sería después de la propia Colombia, el primer beneficiado de que ese
país logre erradicar la violencia e imponer la paz”, dijo Carrión.
El también
catedrático de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso) dijo
que “hay una influencia nefasta que cubre no sólo el cordón fronterizo, sino
todo el Ecuador en la medida en que la violencia se ha desbordado y afecta” a
su país, agregó.
“Ese, que es un
factor desestabilizador, coincide con el incremento de la violencia y la
inseguridad en nuestro país, a causa, entre otros motivos, de lo que acontece
en Colombia”, enfatizó.
Ecuador tiene
una frontera con Colombia de algo más de 600 kilómetros, desde el Pacífico
hasta la Amazonia.
En esa franja,
operan en territorio colombiano las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia
(FARC) y el Ejército de Liberación Nacional.
El gobierno
ecuatoriano sostiene que la carencia de un control total de las fuerzas armadas
de Colombia sobre el cordón fronterizo de su país, le obliga a reforzar el lado
suyo, donde está desplegado un promedio de siete mil soldados.
Además, Ecuador
se ha convertido en un país de tránsito de la cocaína procesada en Colombia y
que tiene como destino Estados Unidos, a lo que se suma un flujo intenso de
refugiados que huyen del conflicto colombiano.
Fuentes
oficiales ecuatorianas sostienen que viven en el país 50 mil colombianos
refugiados y que otros 30 mil esperan respuesta a su solicitud de refugio y el
conglomerado de nacionales del país vecino en Ecuador asciende a unos 300 mil.
Según Carrión,
el narcotráfico, si bien tiene alguna vinculación con los movimientos
irregulares que actúan del lado colombiano, no tiene la misma implicación que
la violencia que genera el refugio de los colombianos que huyen de la violencia
en su país.
Pero “debería
amainar o por lo menos no tener la misma influencia que tiene ahora” ese
problema, añadió.
“Si la paz
vuelve a Colombia y a la zona fronteriza con Ecuador, la cantidad de refugiados
disminuiría y hasta se detendría y muchos colombianos que está acá estarían
dispuestos a volver a su país”, aseguró.
Ello levantaría
“una carga enorme que Ecuador tiene en el mantenimiento” de esos refugiados,
afirmó.
Recordó que el Plan Colombia, “que tenía un
componente sobre todo militar, represivo”, condujo a los movimientos
irregulares del lado colombiano a buscar una suerte de amparo del lado
ecuatoriano.