México,
D.F.- La Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México (OFCM)
volvió a rendir homenaje a José Pablo Moncayo, en el centenario de su
natalicio, ahora con un concierto que incluyó las obras “Amatzinac” y
“Sinfonía”, de la autoría del destacado compositor, a quien se conocer
mundialmente por su tema “Huapango”.
En el segundo de los tres conciertos homenaje que le
dedicará en su Temporada de conciertos 2012, la agrupación capitalina
enriqueció el programa con las obras “Aura”, paráfrasis orquestal de la ópera
In Memoriam Carlos Fuentes, del compositor Mario Lavista, y “Los centinelas de
Etersa”, ambas de Eduardo Angulo.
Dirigida por José Areán, director huésped de la OFCM, la
velada en la Sala Silvestre Revueltas, del Centro Cultural Ollin Yoliztli,
transcurrió festiva y a más de uno le hizo recordar la importancia y presencia
de la música tradicional mexicana.
Uno de los momentos cumbre del recital fue cuando se
escucharon los acordes de “Los centinelas de Etersa”, pieza interpretada por la
flautista mexicana María Esther García Salinas, que levantó el ánimo e hizo
explotar el reconocimiento hacia el maestro Angulo.
La pieza, destaca la agrupación, demuestra la influencia
de la música tradicional mexicana que ha llevado al compositor a explorar
nuevas formas de difundir la riqueza musical con la que cuenta el país, en
especial en géneros poco explotados como en la parte sinfónica.
Durante el concierto, del cual da cuenta la Secretaría de
Cultura, el público también pudo disfrutar de la pieza “Aura”, inspirada en el
texto considerado parte fundamental de la narrativa mexicana contemporánea que
fue convertido por Mario Lavista, quien nos adentra en un mundo que es mitad
real y mitad fantástico.
Luego del recital, Eduardo Angulo agradeció la invitación
de la OFCM para formar parte de este programa por la importancia de alternar
con música escrita por Moncayo, pues para él es valioso y enriquecedor que el
público conozca y difunda sus obras, las cuales reflejan el espíritu
nacionalista de México, trabajo que le valió el éxito a nivel nacional e
internacional.
Otro de los asistentes al concierto fue Rodrigo Sierra
Moncayo, nieto de José Pablo Moncayo, quien habló de la importancia de
reconocer la trayectoria de su afamado abuelo, ya que la mayoría lo ubica por
la pieza del “Huapango”, sin embargo, también realizó obras representativas del
género orquestal.
Es válido decir que la “Sinfonía” de Moncayo (1912-1958)
es representativa de su madurez como compositor y, más importante aún, es
inconfundible en su estilo, su lenguaje y su manejo de la orquesta.
Por ello, dijo, Moncayo debe ocupar un lugar
preponderante entre nuestros compositores de música orquestal.
Es un hecho, que ese lugar tendría que ser más alto y
destacado si nos permitiéramos considerar de vez en cuando la riqueza y
atractivo del resto de su producción de música orquestal, tan injustamente
olvidada y relegada, finalizó Sierra Moncayo.
El homenaje que realiza la OFCM al maestro José Pablo
Moncayo, concluye el próximo sábado 29 y domingo 30 de septiembre con la obra
“Homenaje a Cervantes”, pieza que será dirigida de nuevo por José Areán en la
Sala de Conciertos Silvestre Revueltas del Centro Cultural Ollin Yoliztli, en
el sur de la capital mexicana.