Por: Rosa Elena González18/09/2012 | Actualizada a las 22:24h
La Nota se ha leído 4368 Veces
Cuando
MAGDALENA PERAZA GUERRA jugaba a las rondas infantiles cantaba aquel tema que
decía “yo no soy bonita, ni lo quiero ser, porque las bonitas se echan a perder”,
luego creció y le gusto jugar a la ronda política cambiando parte de la
estrofa infantil, se echo a perder. Sus
aspiraciones nacieron y crecieron con corazón tricolor, se enamoro del PRI,
lo dirigió y el la llevo a la diputada local, pero como el amor
acaba, en la política no es la excepción, el partido de sus amores ya no
la vio atractiva y la abandono negándole la posibilidad de gobernar el pueblo
que la vio nacer, ella llena de resentimiento corrió a los brazos de quien le
bajara el cielo azul y cobijara sus anhelos. Sus
pasos llevaron a MAGDALENA hasta aquel restaurante al norte de la
capital tamaulipeca donde ya la esperaba un hombre que le secaría sus lagrimas
bajo la clandestinidad de la noche, casi en penumbras fue el encuentro, como si
quisieran ocultar su pecado, para ese caballero la aun diputada era la mujer
más atractiva, pues representaba la oportunidad de arrebatarle a su rival
una oportunidad de triunfo, el enamoramiento comenzaba. FRANCISCO
JAVIER GARZA DE COOS fe el hombre que ponía el manto azul a los pies de
MAGDALENA para calentar sus deseos, esa noche PERAZA y GARZA parecían
extasiados, como aquellas parejas que se juran amor eterno con la pasión
desbordante y el deseo ardiente de una entrega total de la cual los dos esperaban
quedar totalmente satisfechos. Pero
como los amantes de ocasión, ambos fingían, cada cual acariciaba en sus
conveniencias, MAGDALENA la única satisfacción que buscaba era alcanzar su
sueño dorado, la Presidencia Municipal, GARZA DE COSS un triunfo y
justificar sus prerrogativas, a final de cuentas los dos satisfacio sus
necesidades y antojos. Para
el pueblo los dos eran unos traicioneros, MAGDALENA al sentirse relegada
traicionó a su partido, GARZA DE COSS traicionó a su militancia negándole la
oportunidad a un panista, pero cuando las cosas se hacen bajo traiciones,
conveniencias, nada tiene solidez, cualquier cambio de temperatura les hace
estremecer, olvidan, se vuelven ingratos y malagradecidos. Ándele,
tiene razón, justo así como MAGDALENA PERAZA GUERRA que después de que el PAN
le abrió las puertas, le prestó sus siglas para que llegara a dirigir los
destinos de su pueblo querido, ahora canta nuevamente la canción de las rondas
infantiles, solo que modificada como diciendo “Yo no soy panista ni lo quiero
ser porque las panistas se echan a perder”. MADALENA
PERAZA GUERRA asegura que no es panista y que nunca se registrara como
militante, que su administración es apartidista y deja entreabierta
coqueteándole nuevamente al PRI, lo dicho, es más probable que en las próximas
elecciones PERAZA apoye a un priista que a un panista, pues su corazón sigue
latiendo por el tricolor. Traicionera,
malagradecida eso es lo que MAGDALENA PERAZA GUERRA, tanto mal le puede hacer
al PRI como al PAN, pero hay de los políticos si se convencen a sabiendas de
que quien traiciona una vez lo hará siempre, así es que aquella letra de las
rondas infantiles que canto MAGDALENA en su niñez las seguirá ejecutando aunque
modificada, pues salió bastante bonita para las traiciones, juegue con el color
que juegue, políticamente está ya muy echada a perder. vida.diaria@hotmail.com
Es Licenciada en Relaciones Públicas. Ha colaborado con editoriales en El Mercurio. Fue jefa de Prensa en Ciudad Victoria y ocupó la jefatura del Departamento de Difusión y Comunicación Social de la Comapa.
Además ha colaborado en distintas campañas políticas.
Actualmente su columna Vida Diaria se publica en el Portal HOYTamaulipas y los periódicos La Verdad de Tamaulipas, Expreso, La Extra, La Voz de Tula, El Tiempo de Mante y Astronoticias
Síguenos y entérate de lo que ocurre en #Tamaulipas