Por: Melitón Guevara Castillo17/09/2012 | Actualizada a las 18:26h
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La educación, siempre nos han dicho, es el pilar del desarrollo. A
partir de esa premisa es como los gobiernos pregonan y festinan que dedican
buena parte del presupuesto a la educación. Sin embargo, los resultados no van
acordes, a tal grado que ahora hasta la iglesia católica acusa al sindicato
magisterial del fracaso escolar y anuncia el proyecto “educar para una nueva
sociedad”.
El artículo 3 constitucional establece que la educación es laica, es decir, que
no se debe vincular con la religión; pese a eso, hay escuelas privadas, en
donde el eje vertebral es una formación educativa. La iglesia, sobre todo la
católica, no quita el dedo del renglón: quiere tener más y mejor injerencia en
la práctica educativa del país.
El proyecto “Educar para una nueva sociedad”, que es de la Conferencia
Episcopal de México, en su propio nombre lleva implícito la queja, la ironía
que acusa: estamos viviendo una sociedad en donde los valores de la sociedad,
los inherentes a la familia, están destruido, destrozados, de ahí, entonces,
que anuncien el propósito de una “nueva sociedad”.
Lidia Madero y Leonor Sarre, panistas de hueso colorado, cuando hacían sus
pipinos en la política y que buscan socavar al gobierno, decían: ¿Por qué
permitir que el Estado decida lo que mi hijo, el de ustedes, tiene que recibir
como educación? Impone asignaturas, programas de asignaturas, cuyos contenidos,
nosotros como padres –decían- ni siquiera conocemos, menos aprobamos.
En realidad, con todo y que la iglesia acuse al sindicato magisterial –emblema
de la corrupción mexicana educativa-, de ser el culpable del desastre
educativo, hay que ponderar que cuando menos hay tres culpables: el Estado
porque permite la corrupción, los padres de familia que no participan y dejan
todo a los maestros, y obvio, los maestros que sin vocación o en aras de
prebendas y privilegios politizan la tarea educativa.
Por otra parte, es justo advertirlo, la iglesia también tiene parte de la
culpa. Al menos la católica poco a poco va perdiendo feligreses; sucede así porque,
lideres y representantes religiosos, se han apartado –buena parte de ellos-, de
los principios fundamentales de la religión y la ven, si no como un negocio, si
como algo que pueden mercantilizar… ¿Cómo educar para una mejor sociedad si no
han sido capaces de educar en la fe.
Educar con responsabilidad exige, por otra parte, el compromiso de la otra
parte: la del educando. Luis Alberto Machado dice que todos somos inteligentes,
que así nacemos, pero que vamos dejando de serlo cuando, en el proceso educativo,
unos se quedan atrás; es decir, leen menos, reflexionan, comparan, analizan
menos. Unos piensan más que otros, hacen trabajar más su mente, esa es,
simplemente, una diferencia inequívoca.
CONTRAESQUINA.
Magdalena Pedraza, la alcaldesa de Tampico, ya pinto su raya con los panistas.
Fue categórica: que no es panistas, que no se va a registrar como tal y que, en
consecuencia además, su gobierno no ha tenido color, que ha gobernador para
todos. ¿Le creemos? No creo que Fernando Azcárraga, el expresidente municipal y
candidato perdedor en la elección federal anterior, por ejemplo, el crea. Vaya
pues, ni los priistas.
Ramiro Ramos ya dio línea en relación con los liderazgos partidistas y las
candidaturas a las alcaldías: quien sea líder de un comité municipal,
sentencio, no será candidato en las elecciones del 2013. Con esto, en
principio, aplaca a los adelantados, a los calenturientos, pero además pone un
dique a las ambiciones y en consecuencia provoca que sean menos, menos, los que
se animen a ser líderes partidistas: quieren que trabajen para otros.
Héctor Villegas Gamundi, primo de aquel que les platique, es el nuevo
Secretario de Acción Electoral en el Comité Directivo del PRI. Sustituye a Raúl
Zarate Lomas, que carga con la derrota del 2012. Héctor tiene la escuela de su
primo, así que no duden de que, pronto, muy pronto, quizá esta pregonando que
van a tener carro completo. Algo que su primo, si no consiguió, estuvo a punto
de lograr cuando fue líder partidista.
Licenciado en Administración Pública (UAT), Doctor en Comunicación y Periodismo (Universidad de Santiago de Compostela).
Profesor Emérito de la UAT. Líder del Grupo de Investigación “Democracia y Comunicación Política” de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales (Victoria, Tam.,).
Representante en Tamaulipas de la Red Nacional de Investigadores de la Calidad de la Democracia.
Escribe la columna política DESDE ESTA ESQUINA, desde 1984 en El Diario de Cd. Victoria y actualmente en Hoy Tamaulipas.
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