Por: Jorge Lera Mejía13/09/2012 | Actualizada a las 22:28h
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El
pasado miércoles se firmó el acuerdo para el crecimiento económico de
México, entre el presidente electo Enrique Peña Nieto y el director de OCDE,
José Ángel Gurría Ordoñez. México iniciará el 2013 como una de las grandes promesas
entre las economías emergentes. La perspectiva de un repunte de la actividad
económica en EUA, a partir del tercer trimestre y el encarecimiento de los
costos de producción manufacturera en China, aunados a las recientes medidas de
mejora regulatoria y de apertura comercial a través de la red de tratados de
libre comercio con la que cuenta el país, hacen de México una de las
plataformas de inversiones más atractivas de cara al próximo decenio. Por ello, a continuación repasaremos los activos y
pasivos, y las recomendaciones que señala la OCDE en su acuerdo con México, en
lo relacionado a la pobreza y la educación: POBREZA
Y DESIGUALDAD: México ha impulsado iniciativas muy interesantes en materia de
alivio de la pobreza. El programa Oportunidades, por ejemplo, que se puso en
marcha en 1997, por las administraciones del PRI, es una de las iniciativas más
innovadoras y exitosas para el combate a la pobreza extrema. En
2010, el programa atendió a unos 5.8 millones de familias. Oportunidades ha
contribuido a aumentar las tasas de escolarización y ha facilitado la
transición entre la educación primaria y secundaria. Las evaluaciones recientes
demuestran que también ha mejorado la salud infantil en las familias
beneficiarias. Un
programa más reciente es el Seguro Popular, creado con el fin de proporcionar
atención médica, servicios de prevención y protección financiera a la población
que carece de cobertura sanitaria en las instituciones de seguridad social. A
pesar de los notables avances realizados, aún persisten retos importantes que
deben afrontarse con miras a reducir la pobreza y la desigualdad en México. Si
bien el gasto público social pasó de menos del 2% del PIB en 1985 al 7.2% en
2007, este nivel apenas representa un poco más de la tercera parte del
gasto porcentual promedio que realizan los demás países de la OCDE. Recomendaciones
claves de la OCDE: Ajustar
la cobertura de los programas para incluir a todos los segmentos de la
población pobre. Complementar esos programas con medidas encaminadas a mejorar
la calidad de los servicios de salud y educación. Sustituir
los subsidios por transferencias en efectivo para los más pobres. Revisar la
eficacia de programas como DICONSA y LICONSA, y racionalizar los numerosos
programas sociales para evitar duplicidades y aprovechar las sinergias. Analizar
la combinación de medidas encaminadas a combatir la pobreza y promover el
desarrollo rural, reforzando la colaboración entre las diversas partes
interesadas. Aumentar
la productividad del IMSS para prestar servicios de salud de más calidad a
menor costo. Asimismo es necesario aumentar los servicios de educación. Aplicar
medidas para ampliar las oportunidades de empleo en la economía formal y
proporcionar a los trabajadores alicientes para que busquen empleo en ese
sector. EDUCACIÓN:
El sistema
educativo mexicano ha crecido a paso acelerado durante las décadas pasadas: de
poco más de tres millones de estudiantes en 1950 a más de 33 millones en 2009.
En la actualidad, la escolarización de los niños entre 5 y 14 años de edad es
casi universal. Asimismo,
en los últimos decenios se han logrado avances significativos en el número de
alumnos que completan la primaria y en la creación de un marco institucional
para evaluar los resultados del aprendizaje. La
proporción de alumnos que completó la educación secundaria aumentó del 33% en
2000 al 45% en 2009, lo que redujo el diferencial de desempeño de los
estudiantes mexicanos con el de los demás países de la OCDE. Un
dato revelador es que entre 2000 y 2009 el número de jóvenes de 15 años de edad
inscritos en la escuela aumentó en casi 15 puntos porcentuales, pasando del 52%
al 66%; el mayor incremento registrado en un país de la OCDE en dicho periodo.
A pesar de que una proporción considerable de ésta (el 15%) vivía con menos de
dos dólares al día. México
es el país de la OCDE que cuenta con el mayor porcentaje de estudiantes con el nivel más
bajo de lectura con el 40.1% (en comparación con la media de la OCDE,
que es de un 18.8%). En el otro extremo del espectro, México es el país de la
OCDE que cuenta con el menor porcentaje de estudiantes clasificados en los
niveles superiores. Recomendaciones claves de la OCDE: Mejorar
los programas de formación y capacitación del profesorado, así como el proceso
de asignación de personal docente a las escuelas. Estos cambios deben
acompañarse de un sistema de evaluación bien concebido y rigurosamente
aplicado. Perfeccionar
el sistema de evaluación, centrarlo en los resultados del aprendizaje y
aprovechar las estadísticas de rendimiento académico para configurar
evaluaciones conjuntas en las escuelas, a fin de mejorar dicho rendimiento. Deberían
formularse criterios en materia de planes de estudio y resultados académicos,
tanto para los alumnos como para los docentes, con miras a fomentar la
transparencia profesional entre maestros y directores, y velar por el
compromiso y la motivación de los agentes pedagógicos, a fin de mejorar los
rendimientos educativos. Crear
un sistema coherente de formación técnica y profesional que haga hincapié en la
calidad docente, mejore la certificación de los conocimientos y elabore un
mecanismo unificado de consultas con el empresariado para facilitar las prácticas
profesionales. Revisar
el financiamiento de la educación superior, evaluando el equilibrio entre
costos públicos y beneficios sociales, mejorando la transparencia de la
asignación de fondos a las instituciones y ampliando y haciendo mas equitativos
los mecanismos de apoyo a los estudiantes de escasos recursos. En siguientes
colaboraciones se tocará lo referente a empleos, comercio exterior, política
energética, entre otros sectores claves de la economía (agradezco al Dr.
Ernesto García Marín por compartir algunas de estas aportaciones).
Jorge Alfredo Lera Mejía
Tampiqueño, Economista (ITAM), LAE, Maestro en Economía y Doctor en Administración Pública (UAT). Asociado del INAP, Subsecretario del Exterior de la Federación del Colegio Nacional de Economistas y Vicepresidente zona noreste de la LER. Inicia su carrera en 1977 y ha desempeñado diversos cargos en la Administración Pública Federal, en Michoacán y en Tamaulipas. Catedrático en la UNAM, ITAM, ULSA y actualmente profesor-investigador por la UAT e Instructor de la Auditoría Superior de la Federación.
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