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Sección: Especiales / Cultura
Representan con éxito en Bellas Artes “El Flautista de Hamelin”
Misteriosa, divertida, hipnotizante y con un final feliz, así fue la presentación del ballet infantil “El Flautista de Hamelin”, celebrado esta noche en la Sala Principal, del Palacio de Bellas Artes
Por: Agencia Notimex
12/09/2012 | Actualizada a las 10:19h
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México,
D.F.- Misteriosa,
divertida, hipnotizante y con un final feliz, así fue la presentación del
ballet infantil “El Flautista de Hamelin”, celebrado esta noche en la Sala Principal,
del Palacio de Bellas Artes.
Con la música de
Eduardo Angulo y la presencia de Miguel Ángel Villanueva, como el protagonista,
se trata de un espectáculo en el que el participa el Ballet de Cámara del
Estado de Morelos (BACEM), así como la Orquesta de Cámara de Bellas Artes
(OCBA), bajo la batuta de Alfredo Ibarra, en colaboración con el Instituto de
Cultura de Morelos (ICM).
En la primera de
dos funciones acontecidas esta noche, el flautista mexicano Miguel Ángel
Villanueva fue quien se “robó” al espectáculo, al cautivar y sorprender por tan
magistral forma de tocar su instrumento.
Ataviado estilo
“Peter Pan”, Villanueva no sólo seduce con su flauta, sino que deleita con
armoniosas melodías con las que chicos y grandes quedaron encantados.
Basada en la
tradicional historia de los hermanos Grimm, bellamente adaptada para ballet,
“El Flautista de Hamelin” cuenta la historia de la ciudad alemana de Hamelín
que de pronto se encuentra infestada de ratas.
Cierto día, un
viajero ofreció eliminar a esos animales a cambio de una recompensa. Los
pobladores aceptaron, el viajero extrajo su flauta y comenzó a tocar una
extraña melodía. Todas las ratas salieron de sus escondrijos y comenzaron a
seguir al músico, que se dirigió al río Weser, donde las ratas se precipitaron
a las aguas y murieron ahogadas.
Concluida su
tarea, el flautista retornó a Hamelin a reclamar su recompensa, pero los
pobladores, ya librados de las ratas, se negaron a abonarle sus servicios. El
flautista, casi sin perturbarse, se retiró del pueblo con la promesa de volver.
De regreso, y
mientras los cristianos de Hamelin se encontraban en una iglesia, el flautista
volvió a entonar su instrumento, pero esta vez fueron todos los niños de
Hamelin quienes lo siguieron, como presas de un encantamiento y a quienes llevó
hacia el interior de una cueva.
Para el músico,
uno de los más importantes generadores, intérpretes y promotores a nivel
mundial de música nueva para la flauta transversa como instrumento solista, la
idea de esta obra fue mostrar lados tanto oscuros como luminosos del personaje.
“Lo que busca el
flautista es una oportunidad tras arribar al pueblo infestado de ratas; por
otro lado están los pobladores, quienes tienen esperanza en el flautista, quien
cumple con su promesa de eliminar a los roedores; sin embargo, sale a flote la
parte oscura cuando no le dan su paga”, dijo.
En la obra
participan 12 bailarines y 32 niños, estos últimos sos sustraídos en venganza.
El final es
modificado, pues no es tan trágico como el original, ya que el flautista
regresa a los niños que se había llevado, luego de que el pueblo decide
pagarle.
Destaca sin
lugar a dudas el vestuario de los bailarines y niños, quienes pintan el
escenario no sólo de colores, sino de giros, saltos, pasos y danzas. Al final,
chicos y grandes, quedaron maravillados.
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