México,
D.F.- La Academia Mexicana de la Lengua (AML) designó individuo
suyo, como miembro de número, al poeta y ensayista Hugo Gutiérrez Vega
(Guadalajara, 1934) en atención a sus méritos literarios y conocimientos
lingüísticos. Para que así conste, anoche recibió el diploma correspondiente y
las insignias que lo acreditan como radiante elemento de esa corporación.
Visiblemente emocionado, sin que por ello perdiera la
firmeza y claridad de su inconfundible voz, el nuevo académico ofreció la
lectura de su discurso de ingreso a un amigo muy querido, Ernesto de la Peña,
muerto en esta ciudad el pasado lunes. Y lo despidió en una lengua que De la
Peña amaba y dominaba, la griega, al decirle “Buen viaje, querido amigo. Buen
viaje querido Ernesto”.
Gutiérrez Vega intituló su disertación “La poesía y la
novedad de la patria” y por sus líneas desfilaron momentos de vida,
sensaciones, experiencias, poetas, escritores, maestros, amigos, académicos, y
poesías gloriosas como la “Sueva patria”, del jerezano Ramón López Velarde.
También, el agradecimiento para Alí Chumacero (Nayarit, 1918-Ciudad de México,
2010), su enorme maestro.
“Los que escribimos poesía nos preguntamos con frecuencia
las razones de nuestro quehacer e intentamos, con denuedo y a veces con escasa
esperanza, definirla y explicarnos la razón por la cual nos aquejan la urgencia
de buscar palabras y de ensayar formas para decir las cosas, y plasmar el poema
que cuando sale de nuestras manos se convierte en un organismo autosuficiente”.
Tras esa sabia reflexión, agregó sin empacho que mucho le
orientó Chumacero y ahora, “ocupo la silla XXXVI que aún le pertenece”. Lo
conmemoró con su humor, su equilibrada antisolemindad y su considerable
erudición, cualidades a las que calificó como “fundamentales en la historia de
la literatura mexicana moderna”, por lo valioso de sus incontables y
sustanciosas notas de lectura.
Para Hugo Gutiérrez Vega, el editor y poeta Alí Chumacero
“fue un teórico del fenómeno poético, alguien que puso el ejemplo de claridad,
brevedad y capacidad de conversación lírico en los libros que consideró
suficientes para dejarnos un testimonio poético lleno de originalidad, de
lucidez metafórica y sinceridad”, expresó ante un público atento que lo
acompañó en Bellas Artes.
Luego de abordar esos y otros temas subyugantes,
Gutiérrez Vega escuchó de labios del secretario de la Academia, Gonzalo
Celorio, respuesta a su discurso de ingreso a ese organismo, luego de que el
presidente del mismo, el poeta y editor Jaime Labastida Ochoa realizara el
ritual de imposición de insignias y leyera el diploma de gran formato donde se
hace patente por qué fue reconocido.
Celorio: “Jurista, literato y comunicólogo por formación;
comediante por vocación y difusor de la cultura por oficio, maestro
universitario en México y en media docena de países de América y Europa, director
de suplementos y revistas literarias, diplomático en Estados Unidos, España,
Italia, Brasil, Rumania, Líbano, Chipre, Moldova y Puerto Rico, es Hugo
Gutiérrez Vega”.
También, dijo, conocedor del griego moderno y de sus
poetas; conversador sabroso e incansable; memorista de picantes versos
populares que resuenan en las pastorelas; amante de boleros, guarachas y
rancheras; narrador de sucesos, supercherías y fabulaciones de la provincia de
Lagos de Moreno, y poseedor de una poética que brota de su lengua con
generosidad y transparencia de manantial.
Finiquitó Celorio: “Y ante todo, sobre todo, gracias a
todo y a pesar de todo, poeta. Poeta fecundo y peregrino. Poeta del amor y la
memoria, del viaje y de la vida sedentaria, de la amistad y la conversación, de
la erudición libresca, del desmadre, del cotorreo y la chacota. Poeta de la
devoción a la poesía misma y a los poetas afines que incidieron en la
articulación de su propia preclara voz”.
En el acto se recordó que en su sesión plenaria del 10 de
noviembre de 2011, la Academia Mexicana de la Lengua eligió a Hugo Gutiérrez
Vega como académico para ocupar la silla XXXVI, en sustitución de Alí
Chumacero, quien falleció el 22 de octubre de 2010. Pascual Buxó, Ernesto de la
Peña y Vicente Quirarte lo propusieran como candidato a esa centenaria
corporación.
Con tal elección, la Academia Mexicana de la Lengua
reconoce a un alto poeta mexicano, cuya obra ha sido traducida al inglés,
francés, italiano, ruso, rumano, portugués, griego, turco, neerlandés y árabe.
También se ve enriquecida con la experiencia de un hombre comprometido
cotidianamente, en el curso de su prolífica vida, con la divulgación de la
cultura mexicana.
Hugo Gutiérrez Vega nació en Guadalajara, Jalisco, el 11
de febrero de 1934 y es poeta y ensayista. Estudió Derecho en la Universidad
Nacional Autónoma de México (UNAM), Letras Inglesas en Michigan, Letras
Italianas en la Universidad de Roma y Sociología de la Comunicación en Londres.
Como diplomático fue consejero cultural en Roma, Londres, Madrid y Washington.
Maestro de tiempo completo en la Facultad de Filosofía y
Letras y en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, ha sido
director de la Revista Universidad de México, profesor visitante en España,
Portugal, Grecia, Brasil, Argentina y Noruega, miembro del Seminario de Cultura
Mexicana y correspondiente de la Academia Puertorriqueña de la Lengua Española.