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Sección: Especiales / Cultura
Dona Jacobo Zabludovsky obra de José Luis Cuevas al MMT
Se trata de "Yo no olvido", un autorretrato elaborado con alambre de púas del Guetto de Varsovia
11/09/2012 | Actualizada a las 17:32h
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México, (Notimex).- Como un cuadro que plasma sentimientos, emociones e integra elementos
simbólicos, es el alambre de púas en una obra trascedente, así calificó la
directora del Museo Memoria y Tolerancia (MMT), Sharon Zaga, la obra “Yo no
olvido”, donada hoy a ese espacio museístico por el periodista Jacobo
Zabludovsky.
En el acto, Zaga celebró este “collage” realizado
en 1965 por el artista plástico José Luis Cuevas, y en el que se muestra el
autorretrato del llamado “Niño Terrible” del arte mexicano, acompañado con lo
que parece ser una revista y un trozo de alambre de púas en la parte superior.
Con aportes como éste, dijo, “construimos y
renovamos el museo, por eso me enorgullezco en proclamar este museo único en
México, en Latinoamérica y el mundo”.
La pieza que en realidad se trata de un
arte-objeto, de aproximadamente 80 por 60 centímetros, fue elaborada con un
trozo de alambre que el propio Zabludovsky recogió durante una visita al
“Ghetto de Varsovia”, el más grande de Europa establecido por la Alemania Nazi
en Polonia, durante el Holocausto, en la Segunda Guerra Mundial (1939-45).
Acompañada de José Luis Cuevas, Linda Atach,
encargada del Departamento de Arte del MMT, se refirió a la obra como un cuadro
lleno de sentido y del más alto nivel artístico.
“Se trata de una representación contundente y
poderosa, tan explícita y militante como su creador, José Luis Cuevas,
iniciador de la reconocida generación de la ruptura”, expresó Atach quien
agregó que “Yo no olvido” hace evidente la postura de su creador, al tiempo que
relata una vivencia que registra la memoria y obliga al recuerdo.
Por su parte, Jacobo Zabludovsky recordó que dicho
alambre lo recogió en 1963, durante un viaje que hizo al lado del entonces
presidente Adolfo López Mateos (1958-1964), del 1 al 3 de abril de ese año,
donde se visitó el “Guetto de Varsovia”.
“López Mateos hizo una visita de Estado especial a
Polonia, tuve el honor de acompañarlo y en un recorrido que abarcó la tumba del
soldado desconocido polaco llegamos al monumento, a los mártires y héroes del
Guetto de Varsovia.
“Tras hacer guardia en una plaza en ruinas donde el
reciente invierno dejó manchas blancas, me acerqué a un montículo de escombros
y arranqué lo que quedó del Guetto, un alambre de púas”, relató Zabludovsky.
Señaló que este vestigio de lo que fue el Guetto
merecía ser conservado y agregó que dicho alambre lo trajo a México, donde lo
guardó por mucho tiempo, envuelto en algodón, hasta que un día se le ocurrió
entregárselo a Cuevas para solicitarle que hiciera algo con él.
Recordó que no fue sino hasta 1965, cuando Cuevas
le entregó el alambre, pero en un autorretrato del pintor, el cual colocó en su
hogar por muchos años.
“Llegó el momento de tomar ciertas decisiones y mi
esposa Sara y yo, decidimos que el mejor lugar era este museo”, explicó
conmovido en lágrimas.
En su oportunidad, el artista plástico celebró que
el MMT albergue esta obra y se dijo emocionado por el cuadro, el cual “tiene
mucho que ver con las cosas que ocurrieron en su época”, entre ellas, la
intolerancia.
La obra que podrá ser admirada en la biblioteca de
dicho espacio museístico se sumará al acervo del recinto en el que se cuentan
cerca de 800 objetos relacionados con el genocidio. “Yo no olvido” se
acompaña de una cédula, en la que se explica parte de la inspiración de su
creación.
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El periodista Jacobo Zabludovsky y el escultor José Luis Cuevas, a su llegada a la ceremonia de entrega de la obra del artista "Yo no olvide", donada por la familia del comunicador al Museo de la Tolerancia. Fotografía Notimex
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