Por: Melitón Guevara Castillo10/09/2012 | Actualizada a las 19:08h
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Juan
Genaro de la Portilla, el animal político, que ha probado las mieles del poder
como las entrañas de la revancha política, se siente decepcionado: fue
candidato a diputado federal por el PRD y esta decepcionado, porque es un
partido donde se carece de muchas cosas, entre ellas, la unidad; entre una y
otra tribu, o grupúsculo, se disputan el poder y como quien dice, de pronto, no
saben ni donde quedo la bolita.
Recuerden que Juan Genaro fue priista y los priistas, en tiempos de Manuel
Cavazos Lerma, le hicieron ver su suerte; pero como siempre fue un activista,
pensó que tenía capital político suficiente para triunfar con las siglas del
PRD. Ahora, dice, estar dispuesto a ser candidato, incluso del PAN y hasta del
PRI, pero no vuelve con el PRD.
En realidad en Tamaulipas no solo Juan Genaro está decepcionado de los partidos
políticos.
Los priistas, por ejemplo, debieran estar decepcionados de su partido; que
presa de un liderazgo de simulación hicieron que hasta los propios priistas
votaran en su contra. Así fue como se fragua la derrota de la elección federal
pasada.
Por eso Ramiro Ramos Salinas anda para arriba y para abajo, de un lugar a otro,
reuniéndose con los distintos grupos políticos, con la estructura, porque solo
hay un camino para retomar la senda del triunfo: trabajar y trabajar, pero
sobre todo, dejar atrás la simulación y estar cerca de la gente, de los
ciudadanos, de sus necesidades y demandas.
En términos generales estoy convencido que la sociedad está decepcionada de los
partidos políticos, de todos, porque a fin de cuentas se han convertido en
instrumentos para saciar las apetitos de poder de una familia, una persona o de
un grupúsculo; al grado que ya Andrés Manuel López Obrador ya aprendió la
lección, por eso hará su propio partido, para no mendigar candidaturas al PRD,
PT o al Movimiento Ciudadano.
Cada vez son más los partidos políticos en México; pero en la práctica, solo
tres son los que tienen potencial para gobernar, sea el país, una entidad
federativa o un municipio: el PRI, el PAN o el PRD. El resto de los partidos
políticos son apéndices de uno o de otro, van en coalición, y así es como
aseguran, siguen asegurando, no perder los privilegios, las prebendas y las
prerrogativas del financiamiento público.
En la elección federal anterior se digo, con insistencia, que la ciudadanía
tenía la oportunidad de quitar el registro a los partidos “chiquitos”,
“satélites” o “familiares” con el simple hecho de no votar por ellos. Sin
embargo ahí están los resultados, sigue el Verde, propiedad del “Niño Verde”
(ya no tan niño), el PT de Alberto Anaya, Movimiento Ciudadano de Dante Delgado
y, obvio, el PANAL de Elba Esther Gordillo.
La pregunta es: ¿Cuál es el partido de los ciudadanos?
Nombres van y nombres vienen con motivo de la renovación de la Sección XXX.
Distinguen dos tipos de candidatos: el que será “delfín” de Arnulfo; y el que,
dicen, apoyan los enemigos de Arnulfo. Hay una realidad y esa la conoce
perfectamente Arnulfo: llegara, el o la sindicalista, que reciba el voto de
calidad, porque Elba Esther Gordillo, siempre esta convertida en el “fiel” de
la balanza. Cuando Arnulfo perdió el liderazgo tenía más votos que cuando gano.
Bochornosos los hechos suscitados en la facultad de Derecho y Ciencias
Sociales. Las versiones dicen una y mil cosas; lo cierto, si, lo cierto, es que
sucedieron los hechos y todo hace indicar que es consecuencia de una lucha
interna por el poder estudiantil. Pensaba, creía pues, que estas situaciones
habían sido superadas de tiempo atrás. Pero siempre, la realidad, es la que
pone a las cosas en su lugar. Las palabras no la pueden suprimir.
Ya se apunta que este fin de semana será cuando Ramiro Ramos Salinas haga los
cambios pertinentes en el PRI estatal. En las múltiples reuniones con los
sectores y agrupaciones partidistas, Ramiro fue directo: expuso como la
estrategia de “promover el voto” fallo; casi el 60% de los promovidos no
respondieron: unos votaron en contra y otros, simplemente, no se molestaron en
cumplir con su deber cívico. ¿Seguirán las listas de promovidos?
Licenciado en Administración Pública (UAT), Doctor en Comunicación y Periodismo (Universidad de Santiago de Compostela).
Profesor Emérito de la UAT. Líder del Grupo de Investigación “Democracia y Comunicación Política” de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales (Victoria, Tam.,).
Representante en Tamaulipas de la Red Nacional de Investigadores de la Calidad de la Democracia.
Escribe la columna política DESDE ESTA ESQUINA, desde 1984 en El Diario de Cd. Victoria y actualmente en Hoy Tamaulipas.
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