México,
D.F.- La escritora
danesa Karen Christence Blixen-Finecke cumple mañana medio siglo de haber
fallecido, el 7 de septiembre de 1962, y es recordada como una autora que
supo plasmar la belleza del llamado continente negro, con textos como su
célebre “Memorias de África”.
Nominada en
varias ocasiones al Premio Nobel de Literatura, gustó de escribir bajo
algunos seudónimos, entre ellos el de Isak Dinesen, quizá el más popular.
Según sus
biógrafos, nació en Dinamarca el 17 de abril de 1885 y quedó huérfana de
padre a los 10 años de edad, luego de que éste se suicidara debido a la
presión que le significaba padecer sífilis.
Con cinco
hijos a su cargo, la madre de Karen logró mantenerlos con la ayuda de
familiares y los envío al colegio en prestigiadas instituciones suizas.
Ella tuvo la
oportunidad de estudiar pintura en diversas ciudades de Europa y en 1914
contrajo matrimonio con su primo, el Barón Bror Blixen-Finecke, con quien se
mudó a Kenia para llevar la administración de una plantación de café llamada
The Karen Coffee Company.
El matrimonio
llegó a su fin en 1921, sin embargo, Karen permaneció en África hasta 1931,
año en que regresó a Dinamarca, da cuenta el sitio web “epdlp.com”.
En 1934
publicó su libro “Siete cuentos góticos”, con Random House, luego de buscar
en Dinamarca e Inglaterra una editorial que estuviera interesada. Desde las
primeras líneas de la obra se asomó una autora misteriosa, enigmática y
extraña, que los lectores llegaron a confundir con un hombre.
“Memorias de
África”, su más célebre obra, narra con emoción y nostalgia sus vivencias en
Kenia, así como los éxitos y fracasos cosechados con su plantación de café y
su tristeza al abandonar el sencillo estilo de vida que tanto admiró.
Dichos
elementos plasmados en el texto fueron trasladados años más tarde a un filme
con el mismo nombre.
Su única
novela, titulada “Los vengadores angélicos”, salió publicada en 1944 bajo el
seudónimo de Pierre Andrézel, y en ella se describen los sufrimientos de la
juventud de Dinamarca durante la ocupación alemana, en el marco de la II
Guerra Mundial.
“Cuentos de
invierno” y “Sombras en la hierba” son títulos que forman parte de los
últimos trabajos de Karen, quien también destaca por haber escrito las
versiones en inglés de todas sus obras.
Dedicó su vida
a la escritura de cuentos, ensayos, novelas y algunas memorias cortas.
No obstante,
sufrió gran parte de su existencia debido a una serie de enfermedades que
contrajo cuando comenzó a vivir en África.
Falleció a los
77 años y entre las causas, sus biógrafos hacen mención de padecimientos
relacionados con úlceras, sífilis y desnutrición.
Como huella de
su paso por el mundo, la danesa se ganó el cariño y respeto de los nativos
africanos y le otorgaron el nombre de Karen a uno de los suburbios de
Nairobi. De igual manera, en la actualidad se puede visitar el Museo
Rungstedlund, en Copenhague, Dinamarca.