Por: Luis Lauro Carrillo04/09/2012 | Actualizada a las 09:17h
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Declarado
infundado por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF)
el juicio de inconformidad de promovido por Andrés Manuel López obrador para
invalidar la elección presidencial, legalmente Enrique Peña Nieto ya es Presidente
electo de México, por tratarse de sentencia definitiva e inapelable.
Está visto que la tesis que prevaleció para el TEPJF fue que Peña Nieto ganó la
Presidencia porque obtuvo más votos que López Obrador y que Vázquez Mota, aun cuando
la percepción de la izquierda y de la mayor parte de la derecha panista es que
la elección fue más comprada que ganada, opinión que fue desestimada por el Tribunal.
De tal manera que a los magistrados nada de lo sucedido y observado durante las
campañas electorales suscitó la
reflexión crítica, la opinión inteligente, todas las pruebas ofrecidas resultaron insuficientes, generales, vagas e inútiles.
En su lógica la elección se caracterizó por su equidad, imparcialidad, libertad
y legalidad.
Cabe señalar que a los magistrados Salvador Nava y Flavio Galván les ganó sus
ansias de torero ya que aun antes de la calificación de la elección, declaraban
a EPN presidente electo, solo les faltó lanzar porras, canticos tipo hinchada
argentina en honor del nuevo tlatoani, tal vez actuaron con el estomago, con la
mira puesta en los ministerios de la Corte suprema.
Aquí viene a cuento aquel refrán de que “el juez por su boca muere”, por lo que
los magistrados del TEPJF no quedaron exentos de esto, formando parte de lo que
Carlos Monsiváis llamó “ballet folklórico del estado de derecho” porque se han dedicado
al duro arte de la coreografía institucional, que es una estampita increíble de
la cuasi democracia.
De todo ello se desprende que los magistrados con su fallo sepultaron la
igualdad política, como el más grande de los valores de la democracia, y el de la
equidad electoral como uno de los principios indispensables para la existencia
de elecciones libres, auténticas y democráticas.
Por su parte López Obrador está consciente de que esa batalla jurídica política
ya está perdida legalmente porque ya es cosa juzgada, ahora su disyuntiva es
decidir sobre la oposición al gobierno de Peña Nieto mediante la resistencia
civil, o el de la dignidad moral.
Vemos por tanto, que López Obrador sabe que para muchos mexicanos Enrique Peña
Nieto ganó gracias a recursos de campaña y coberturas mediáticas extralegales y
que también muchos votaron por él de igual forma.
De ahí que Andrés Manuel debería hacer una reflexión de ética política frente a
la adversa esperada e inapelable resolución del TEPJF. Es explicable y
justificable la indignación pero debería tomarse como una confirmación de los
males que aquejan a un sistema político en descomposición.
Por tanto la opinión pública vería con buenos ojos un movimiento de resistencia
pacífica de izquierda, si tuviera por objeto mejorar los procesos electorales futuros,
elevar las penas a los gastos de campaña, publicidad extralegal y la responsabilidad
del desempeño y prácticas de los funcionarios el IFE y el TEPJF, porque muchos mexicanos
desean procesos electorales limpios y auténticos.
En cambio si el movimiento de protesta tuviera como finalidad la anulación de
las elecciones y el boicot al gobierno de Peña Nieto, la derrota sería
estrepitosa y López Obrador perdería la oportunidad de edificarse como protagonista
del futuro.
En esas condiciones y a una semana que transcurra para que AMLO tome la
decisión, la resolución del TEPJF se hará noticia vieja, término que servirá a Peña
Nieto para fortalecer su imagen presidencial, dará a conocer su equipo de
transición y se tomara la foto con actores económicos políticos, y sociales,
inclusive con algunos miembros del PRD.
En definitiva al margen de que para AMLO el Tribunal electoral distó de ser un
órgano imparcial para haber fallado en contra de los intereses del sistema, las
preguntas obligadas que surgen son ¿Andrés Manuel López Obrador generara
conflicto post electoral o será el protagonista del futuro? ¿Enrique Peña Nieto
hará un gobierno Autoritario o democrático?
Analista político, autor de la columna Cuestión Pública publicada en el periódico de La Verdad de Tamaulipas, en el portal digita HOYTamaulipas, entre otros
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