Por: Juan Sánchez-Mendoza03/09/2012 | Actualizada a las 22:20h
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Por más que las
autoridades de la Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (Comapa)
aseguren que el suministro del vital líquido es su prioridad aquí en Ciudad
Victoria, lo cierto es que las zonas altas todavía carecen del servicio por la
mañana, tarde y parte de la noche. Además se
continúa con la vieja práctica de suspender totalmente el abastecimiento –o
racionarlo--, como medida de presión en contra de los morosos que habitan en
los distintos sectores de la localidad. Son dos
situaciones distintas, cierto, pero es quizá la concusión más deplorable de
cualquier organismo público. Sobre todo si
esa exacción va en detrimento de habitantes pobres e indefensos, que por falta
de conocimiento no pueden reclamar lo que por ley debe serles proporcionado
como servicio público. Sin embargo en
la Comapa-Victoria no quieren entenderlo así. Al menos quienes
han hecho de esa dependencia toda una industria personal y de grupo, donde la
corrupción es de suyo costumbre. De ahí el trato
inhumano que se da a los que reclaman el servicio, al que por ley tienen
derecho, desatendiendo toda instrucción superior o en clara desobediencia a la
legislación que prohíbe cortar el suministro a las familias victorenses, siendo
cual fuere el monto de su adeudo. Generalmente han
sido los responsables de la Comapa-Victoria –los que se fueron y sus relevos--,
quienes más se encrespan cuando se toca el tema, aduciendo que ellos no fueron
ni son culpables de la escasez (ni de tanto corte), pero tampoco han ofrecido
argumentos convincentes del por qué han dejado en la indefensión a miles de
niños, adultos mayores, mujeres, jóvenes y uno que otro vaquetón. Pero pronto
quedan evidenciados al demostrarles --con documentos en mano que avalan lo aquí
escrito--, que atentan contra la vida humana; y, con la ley también en la mano,
se les hace ver que la prestación del servicio está regulada. Sin embargo poco
les importa. Y menos cuando
esa práctica ignominiosa es avalada por los ricos y políticos exentos de pagar
por el agua potable que consumen ellos y sus parentelas –son bastantes verdad
buena--; y porque a las denuncias que se presentan por la falta del servicio se
las pasan por el arco del triunfo. Este amargo
tema, lector amigo, quizá le parezca fuera del contexto informativo cotidiano. Pero no. Primero porque
en la Comapa-Victoria se trata a los contribuyentes como verdaderos retrasados
mentales, como ciudadanos de segunda o de tercera; y luego porque me parece
exagerado que se cobren cifras estratosféricas a quienes menos consumen el
vital líquido y muchas veces se regale el servicio a los que más tienen. Lo peor del
caso, es que a los habitantes de las zonas altas igual les cobran “por sus
altos consumos”, siendo que el vital líquido sólo les llega durante algunas
horas de la madrugada –si bien les va--, y hasta eso, de lunes a viernes,
porque los sábados y domingos no cae ni gota. Y eso que hay
nueva administración en la Comapa-Victoria. Relevo
magisterial Como Usted bien lo
sabe, es inminente el relevo en la
dirigencia de la Sección 30 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la
Educación (SNTE). De ahí la cruenta batalla por el
control del magisterio que libran los notables del gremio. Tres son “cartuchos quemados” y aprendices de
caciques. Pero no olvidan que el sindicato de
maestros aún es propiedad de la chiapaneca Elba Esther Gordillo Morales
–próxima a jubilarse--, y en eso precisamente sustentan su apreciación de que
incidirían en el relevo del actual dirigente seccional. Como usted (ya) habrá observado, en
esta mezcolanza de juegos dobles, de traiciones, de chaqueteo, simulación y
deslealtad --donde resaltan la ambición desenfrenada, la indisciplina y el
revanchismo--, se mueve el espectro de la anarquía con una seria amenaza para
Tamaulipas, porque aquí no se la hace el caldo gordo a Elba Esther. De ahí que Gordillo Morales esté
obligada a poner orden en su empresa –corrijo, en su sindicato--, para no
aparecer como moderna terrorista política en contra del nuevo Gobierno Federal
y, por supuesto, del doméstico. Así debe entenderlo el trío de
dirigentes “charros”, cuya pretensión, insisto, es llevar a los maestros al
matadero, como si estos fueran tontos y no se dieran cuenta de la maniobra. ¿O acaso ya enteraron del sainete a
su guía moral y espiritual? Ni falta hace, pues Arnulfo Rodríguez
Treviño bien sabe de esto. Y hasta creo que ya tomó cartas en el
asunto. Falta de visión “Gobernar es decidir”, decían
los griegos en la antigüedad. Pero a Felipe Calderón
Hinojosa esa frase le queda tan grande como grande siempre le ha quedado la
silla presidencial. Por eso hoy, en el ocaso de su
administración, sigue sin entender qué es la democracia y qué el federalismo. Su falta de visión lo
imposibilitó a en (cerca de) seis años replantear programas y metas alcanzables
necesarias para garantizar la seguridad jurídica y la paz social hacia el
interior del país; además su ausencia de talento le impidió e impide cumplir
con los compromisos adquiridos por él y sus colaboradores. Como ejemplo tenemos los miles
de millones de pesos que no se han entregado a las entidades federativas
--donde los gobernadores son de extracción priísta o perredista--, utilizando
el pretexto de que no existen o que no sabe de dónde sacarlos. Los mandatarios de más de
veinte estados, sin embargo, han sido firmes en su posición, coherentes, pues
actúan conforme a Derecho y dentro del marco normativo su actitud es legítima,
dado que el dinero que reclaman les fue aprobado por el Congreso de la Unión. En fecha anterior, el mentado
“Hijo desobediente” dijo: “Nadie les va a platicar de limitaciones...” ¡Claro que no! ¿Cómo él podría platicar de
inopia siendo un gobernante que vive en la opulencia, y la opulencia le impide
ver las carestías y necesidades del pueblo mexicano? Ahora falta que sus asesores
le digan a Calderón que aun cuando el Estado sea obra humana, carece de la
dignidad ontológica del individuo, y que por eso no puede permitir ni aguantar
los golpes bajos del hambre cotidiana. También falta que el inquilino
de Los Pinos entienda que aun cuando sólo unos cuantos lleven las riendas
políticas del Estado Mexicano, todos los ciudadanos tenemos derechos y
obligaciones, pues la democracia, a diferencia de lo que se piense actualmente
en Palacio Nacional, opera con el control difuso del poder. La posición de los
legisladores perredistas, por tanto, lejos de provocar un choque de trenes o el
enfrentamiento de fuerzas, invita al Gobierno Federal a llegar a un acuerdo
para bien del país y del propio presidencialismo. Ojalá y el señor de los Pinos
fuera enterado de lo que significa el hambre, la necesidad, las carencias, y
comprendiera realmente lo que es trabajar en el campo o en las fábricas, para
que se diera cuenta de que no todo es adorar a Baco para ordenar al país. Ojalá alguien le dijera que lo
que él entiende por democracia dista mucho del concepto original; que sus
desplantes lo muestran como un autoritario y peor aún, como un autoritario
inexperto. En la democracia
originariamente existe la libertad de palabra, y ni el mejor de los mejores
puede sustituir en sus circunstancias al peor de los peores. En la democracia se busca que
los gobernantes sean aptos para serlo, pues bien decía Protágoras: “En la
democracia la transparencia es indispensable... y la crítica se agradece”. ¡Bófanos! Lo bueno es que ya va de
salida. Em@il:jusam_gg@hotmail.com
Juan Sánchez Mendoza
Ha ejercido el periodismo durante más de tres décadas, alcanzado premios estatales en dos ocasiones; autor del libro "68. Tiempo de hablar"(que refiere pormenores del memorable movimiento estudiantil); autor de ensayos literarios; y reportero de investigación de tiempo completo, acá en territorio nacional y más allá de nuestras fronteras y del continente americano.
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