¿Peña Nieto va a gobernar con la izquierda o con la derecha?
Por: Jorge Lera Mejía02/09/2012 | Actualizada a las 22:47h
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Durante
la campaña, Enrique Peña Nieto fue esbozando a través de la narrativa de su
discurso, una serie de elementos que podrían ser considerados como propuestas
para establecer la estrategia económica que determinará al inicio de su
gobierno, ahora que es oficialmente el nuevo presidente reconocido, ya
calificado por el TRIFE el pasado 31 de agosto. Estos
elementos parecieran ser más la continuación de las tendencias neoliberales que
imperan desde el sexenio de Salinas de Gortari hasta el de Calderón; otras
veces tienen un corte más progresista y populista, semejante al discurso de
López Obrador y similar al de los tiempos López Portillistas. Para analizar
estas estrategias, aquí citaremos algunas de sus propuestas de corte económico. Peña
Nieto ha realizado diversos planteamientos de corte familiar, que es donde se
prestan las críticas del corte populista, por ser discursos políticos son
parecidos al discurso del viejo PRI, que se hacen al calor de las campañas,
diciendo los “qué” pero sin aclarar los “cómos”. A continuación citaremos el
decálogo expuesto por Peña Nieto el pasado 4 de junio: Vas
a ganar más por tu trabajo, ya sea en tu negocio o en tu empleo. 2.
Vamos a detener el alza de los precios de los alimentos básicos. 3.
Vamos a bajar el precio de la luz para apoyar a todas las familias. 4.
Ampliación de útiles escolares gratuitos. 5.
Fomentar el transporte gratis. 6.
Ampliar el seguro popular a la mayoría de ciudadanos de población abierta. 7.
Aumentar los vales de medicinas. 8.
Incrementar el seguro de vida. 9.
Hacer universal las pensiones para los adultos mayores. 10.
Subir las hipotecas al por mayor. Como
se observa en este decálogo, no cuenta con el menor de los sustentos y no pasa
ninguna prueba de políticas públicas de seriedad, Este decálogo de propuestas
lo hizo, sin especificar la fuente de financiamiento, parece una pieza salida
de los peores momentos del populismo tricolor de los 70. No
hay persona en el mundo que no vea con justo optimismo, que le ofrezcan
aumentar el sueldo, le bajen los precios de la canasta básica, se detengan los
aumentos mensuales de las gasolinas, diesel, gas y la energía eléctrica, además
que le regalen útiles escolares y hasta un seguro de vida. La gran pregunta es
cómo se logra subsidiar estas promesas, con qué se paga?. Si
queremos volver a las décadas trágicas del doloroso Fobaproa y su subsecuente
IPAB, o convertirnos en la Grecia, España, Portugal, Italia o Irlanda
Latinoamericana de la siguiente década, pues entonces el decálogo del gasto a
manos llenas presentado por el PRI es la receta perfecta. Más
fácil, si queremos ser otra vez el México quebrado y fracasado de los años 80,
los 10 puntos son ideales para conseguirlo. A no ser, claro, que de inmediato
expliquen cómo es que el plan económico de Peña Nieto no será un detonador de
deuda e inflación. Se
entiende que con el tiempo se verán nuevos planteamientos tendientes a la
conformación del Plan Nacional de Desarrollo, que deberán considerar los
objetivos, las metas y los recursos fiscales para lograr el gasto público
propuesto. Se tendrá que ver al conocer el nuevo Secretario de Hacienda, si se
van a eliminar los regímenes de consolidación fiscal y lograr remontar mayores
ingresos frescos, sin aumentar los impuestos a los causantes cautivos que
siempre son los sacrificados. La
mayoría de los mexicanos con seguridad están optimistas para saber si realmente
el nuevo presidente de México y el partido que lo respalda, realmente
representarán a un nuevo PRI, con ideas y proyectos progresistas y a favor de
los que menos tienen, para cambiar el modelo económico neoliberal de los
últimos 24 años que ha sido un modelo empobrecedor de las mayorías y
enriquecedor de las minorías elitistas de México. Muchos
mexicanos se preguntan entonces, si gobernará Peña Nieto con manos izquierda o
con mano derecha, esto es si apoyará a la mayoría de los ciudadanos o si se
seguirá apoyando a las oligarquías, esto es lo que se sabrá al darse a conocer
el nuevo decálogo ya no de un candidato, sino de un auténtico estadista. Los
grupos desprotegidos que se insertan en los más de 50 millones de pobres en
condiciones patrimoniales, más aún, los más de 20 millones de mexicanos en
condiciones de pobreza extrema, qué viven con menos de un dólar diario. Con
seguridad están al margen de estas decisiones de corte político, pero si se
cumplen los buenos deseos se verían disminuidas estas grandes filas de la
ignominia, que han sido lamentables resultados del modelo del México de las
décadas perdidas. Ya
es tiempo que se eviten las propuestas de corte populista y que se atiendan las
medidas realistas de corte estructural, que países como Brasil, Rusia, India y
China (BIRC), han estado experimentando con efectivos resultados, logrando por
una parte abordar una economía competitiva al interior, y una democracia más
efectiva hacia el exterior. Jorge_lera@yahoo.com, twitter@lera_jorge
Jorge Alfredo Lera Mejía
Tampiqueño, Economista (ITAM), LAE, Maestro en Economía y Doctor en Administración Pública (UAT). Asociado del INAP, Subsecretario del Exterior de la Federación del Colegio Nacional de Economistas y Vicepresidente zona noreste de la LER. Inicia su carrera en 1977 y ha desempeñado diversos cargos en la Administración Pública Federal, en Michoacán y en Tamaulipas. Catedrático en la UNAM, ITAM, ULSA y actualmente profesor-investigador por la UAT e Instructor de la Auditoría Superior de la Federación.
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