Eugenio Hernández Flores, como gobernador de una entidad, predominantemente priista tiene la certeza de su capacidad...
Por: Melitón Guevara Castillo07/01/2010 | Actualizada a las 16:39h
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Eugenio Hernández Flores, como gobernador de una entidad,
predominantemente priista tiene la certeza de su capacidad para ejercer el
poder político. Lo que sucedió el miércoles pasado, en los honores, es la mejor
muestra de ello: primero, recordó a sus colaboradores, que enero es el mes de
la disciplina; también, los insto a concentrarse en sus tareas y
responsabilidades, a dar resultados y a trabajar en equipo. Es la tercera llamada de atención: primero fue que, a los
acelerados, les podía dar un golpe de calor; posteriormente, ya casi en
invierno, que les podía dar una neumonía y ahora, simplemente, les recuerda la
“disciplina”, les recuerda que es el “jefe”. Y como tal, como quien dice, tiene
capacidad para imponer medidas disciplinarias, de apremio o, sencillamente,
castigar a quien no cumple. En términos de ciencia política, quien hace amenazas o
advertencias, debe tener la capacidad de cumplirlas. Formalmente Eugenio tiene
esa capacidad: por eso, en más de una ocasión, José Manuel Assad Montelongo lo
ha sentenciado, está ahí, en la administración pública, por decisión del
gobernador. Por eso, funcionarios como Oscar Almaraz, se apresuran a enfatizar
que no tienen el menor interés en un cargo de elección popular. Es imposible, eso si, creerle a Felipe Garza Narváez. Es
un político nato que siempre esta cazando la oportunidad de un cargo más: su
ambición de ser alcalde no se ha esfumado y, hoy en día, con las especulaciones
a todo lo que da, se le incluye como uno de los finalistas en una tercia
geñista para llevarse el aval del fiel de la balanza. Felipe es diputado, se
entiende que tiene libertad, que es autónomo, pero todos lo sabemos y el
perfectamente: no se manda solo. También para el va, sin duda, el consejo del
mes de la disciplina. Eugenio ha demostrado, desde que anda en política –como
buen constructor-, que la planificación es necesaria, útil y beneficiosa; y a
lo largo de su sexenio es lo que hemos visto, en algunos rubros de la
administración pública, luego entonces debemos de pensar que, en la política,
hace exactamente lo mismo. Es la cabeza, el líder, de un grupo en el poder; y
puede, entonces, administrando el ritmo, las necesidades del grupo, para
fortalecerlo. Por lo tanto, en seis años, ya debió madurar su proyecto y tener,
cuando menos, el perfil de quien, por parte de su partido, debe ser el
candidato. Se mencionan muchos nombres y, para cada uno, de anotan
cualidades y características que lo hacen fuerte. Sin embargo, los que
ambicionan el poder tienen dos tareas complicadas: a) Evidenciar la disciplina,
acatar órdenes y seguir las reglas del juego, para evitar golpes de calor,
neumonías o adjetivos de “indisciplinado”; y, 2) Tienen que lograr, sin ser indisciplinados,
condiciones que los coloquen en mejor posición ante el electorado. Y esto
último, obvio, se logra cumpliendo con las tareas propis del cargo y que tengan
reflejo mediático. Por cierto, hoy en día, el ejercicio especulativo va en
otro sentido: ¿Por qué no pueden ser el candidato a gobernador? Rodolfo Torre,
porque no cuida su imagen pública; José Manuel Assad Montelongo, porque es un
empresario, en todo, busca el lucro y no tiene consolidada su vocación de
servicio; Manuel Muñoz Cano, que está muy verde y no preparado para las ligas
mayores; Arturo Diez Gutiérrez, está muy golpeado y no tiene, nada, pero nada
de carisma; Ramón Garza Barrios, es de la frontera y allá, siempre, hay
relaciones peligrosas. En fin, da la impresión que nadie es el “bueno”. Comentarios: meligue@prodigy.net.mx
Melitón Guevara Castillo.
Licenciado en Administración Pública (UAT), Doctor en Comunicación y Periodismo (Universidad de Santiago de Compostela).
Profesor Emérito de la UAT. Líder del Grupo de Investigación “Democracia y Comunicación Política” de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales (Victoria, Tam.,).
Representante en Tamaulipas de la Red Nacional de Investigadores de la Calidad de la Democracia.
Escribe la columna política DESDE ESTA ESQUINA, desde 1984 en El Diario de Cd. Victoria y actualmente en Hoy Tamaulipas.
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